Hay que recordar que la vida es movimiento
Con respecto a la salud solemos perder de vista que sin movimiento el cuerpo se enferma. Sin embargo, se calcula que más de la mitad de los argentinos no realiza ninguna actividad física. "La vida está en el movimiento" ha dicho el filósofo griego Aristóteles con razón, al destacar que lo propio de los seres vivos -y el hombre lo es- es la actividad.La inmovilidad, de hecho, está asociada a la muerte, al cuerpo inerte. La actividad física consiste en un movimiento incesante. Salir a caminar, trotar o correr, hace que el cuerpo esté vital.Se sabe desde antiguo que el ejercicio es indispensable para capitalizar los beneficios de una sana nutrición. Se obtienen las mayores ventajas de los alimentos, cuando se desarrollan las actividades aeróbicas.En contraposición, la vida sedentaria y la falta de actividad son las principales responsables de muchas enfermedades, sobre todo las cardiovasculares y las vinculadas a la obesidad.Hay datos que indican que un sector importante de la población argentina no mueve el físico lo necesario. Un informe de la consultora TNS Argentina revela que el 54,9% de los argentinos no realiza actividad, o bien, no lo suficiente como para quedar excluida del porcentaje de sedentarios.Que seis de cada diez personas no realicen ninguna actividad física es un dato preocupante desde el punto de vista de la salud pública. Si se tiene en cuenta que el sedentarismo mata cada año entre 2 y 3 millones de personas en todo el mundo y provoca discapacidad en otros 19 millones.A partir de 1991, comenzó a considerarse un factor de riesgo tan letal como el tabaquismo, la hipertensión y el colesterol elevado. Hoy es el cuarto factor de riesgo más importante.El estudio de la consultora privada indica que sólo el 42% de las personas realiza actividad física al menos una vez a la semana. Un número ínfimo comparado con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS): el menos treinta minutos durante la mayor parte de los días de la semana.La encuesta demostró que el sedentarismo puede entenderse como un factor más en el contexto de la desigualdad. En efecto, si en las clases más acomodadas el 51% realiza algún tipo de actividad, el porcentaje baja considerablemente entre los más pobres, donde sólo el 35% dijo que se mantenía activo.El hecho de que más de la mitad de los argentinos no realice ninguna actividad física tiene como contracara otro fenómeno: se calcula que casi uno de cada cinco argentinos es obeso y más de la mitad tiene exceso de peso.El gasto que insumen las enfermedades relacionadas con la obesidad representa más del 20% del presupuesto nacional destinado a salud, según datos oficiales.La obesidad tiene una estrecha relación con el sedentarismo, aunque no lo explica totalmente. En efecto, los expertos consideran que se come más de lo necesario."El organismo no requiere más consumo de energía que el equivalente a lo que gasta", sostiene Julio Montero, asesor científico de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos de la Alimentación, al hace foco en la sobrealimentación.Por lo demás, hay un entorno urbano y tecnológico que acentúa la tendencia a no moverse. El uso del auto y las horas de pantallas (el tiempo que pasamos frente al celular, la play, la TV o la computadora), por ejemplo, son barreras al movimiento.Pero es bueno recordar, al respecto, que la vida consiste en el movimiento, y en él tiene su esencia. Si creemos que la salud es un bien que vale la pena defender, debiéramos comprender este concepto.
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