Honduras y el cerrojo de Obama
El gobierno de facto de Robert Micheletti quedo en la propia encrucijada institucional que le planteo al presidente Manuel Zelaya, al tener que aceptar que el congreso decida el futuro inmediato de la coyuntura política, en el marco la crisis sociopolítica que esta sumergido.
Por Diego M. Labbozzetta*
OpiniónTras la visita de la delegación de los Estados Unidos, encabezada por el Subsecretario de Asuntos Hemisferios Tomas Shannon (futuro embajador en Brasil), al gobierno de facto le quedo muy claro que la patriada insurgente llego a su fin. Con la herramienta de coerción sobre el financiamiento desde los organismos multilaterales de crédito, tanto del Banco Mundial como del Fondo Monetario y la falta de reconociendo constitucional para el futuro gobierno, por el desprestigio político alcanzado en la Organización de Estados Americanos (OEA), al ser expulsados. Claro esta, porque los golpistas tuvieron que ceder en la aceptación del acuerdo, para que en enero próximo sea el presidente constitucionalmente electo quien haga el traspaso de mando.Los golpistas tenían en su concepción, que el solo hecho de ser opositores al régimen Zelayista, y en directa consecuencia al ALBA, tendrían el apoyo de su pueblo, de la OEA y de la administración Obama.Buscando posicionarse como los guardianes de las instituciones republicanas, queriendo simular que los procesos de control entre poderes habían actuado, y de esa manera acceder al poder. Pero evidentemente subestimaron que las burdas faltas de acciones dentro del estado de derecho (como el juicio político), llevarían al total aislamiento al estado hondureño, sufriendo las consecuencias su pueblo.
El acuerdo
Dos comisiones fueron acordadas para garantizar el cumplimiento del acuerdo, y para investigar lo ocurrido en las instancias previas al golpe de estado, como durante y luego del mismo.Dado que no se deduce para las partes una amnistía, esto conllevaría a que tanto el presidente Zelaya, como los golpistas serán juzgados por los abusos de poder realizados durante el ejercicio del mando del estado. Por eso es tan importante quien gane las próximas elecciones y las relaciones de influencias que puedan extender sobre la justicia.La comunidad internacional celebra moderadamente este intento de reestablecer el orden institucional en Honduras. La cautela de no tomar decisiones apresuradas, llevo a exigirle a Zelaya que renuncie a cualquier intento de reformar la constitución durante el periodo de transición, desde que reasuma el poder hasta la entrega del mando. Como garantía de ello, acepto realizar la reasunción en el mando constitucional del estado, luego que se celebren los comicios presidenciales el próximo 29 de noviembre.
* Funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación Argentina.
Por Diego M. Labbozzetta*
OpiniónTras la visita de la delegación de los Estados Unidos, encabezada por el Subsecretario de Asuntos Hemisferios Tomas Shannon (futuro embajador en Brasil), al gobierno de facto le quedo muy claro que la patriada insurgente llego a su fin. Con la herramienta de coerción sobre el financiamiento desde los organismos multilaterales de crédito, tanto del Banco Mundial como del Fondo Monetario y la falta de reconociendo constitucional para el futuro gobierno, por el desprestigio político alcanzado en la Organización de Estados Americanos (OEA), al ser expulsados. Claro esta, porque los golpistas tuvieron que ceder en la aceptación del acuerdo, para que en enero próximo sea el presidente constitucionalmente electo quien haga el traspaso de mando.Los golpistas tenían en su concepción, que el solo hecho de ser opositores al régimen Zelayista, y en directa consecuencia al ALBA, tendrían el apoyo de su pueblo, de la OEA y de la administración Obama.Buscando posicionarse como los guardianes de las instituciones republicanas, queriendo simular que los procesos de control entre poderes habían actuado, y de esa manera acceder al poder. Pero evidentemente subestimaron que las burdas faltas de acciones dentro del estado de derecho (como el juicio político), llevarían al total aislamiento al estado hondureño, sufriendo las consecuencias su pueblo.
El acuerdo
Dos comisiones fueron acordadas para garantizar el cumplimiento del acuerdo, y para investigar lo ocurrido en las instancias previas al golpe de estado, como durante y luego del mismo.Dado que no se deduce para las partes una amnistía, esto conllevaría a que tanto el presidente Zelaya, como los golpistas serán juzgados por los abusos de poder realizados durante el ejercicio del mando del estado. Por eso es tan importante quien gane las próximas elecciones y las relaciones de influencias que puedan extender sobre la justicia.La comunidad internacional celebra moderadamente este intento de reestablecer el orden institucional en Honduras. La cautela de no tomar decisiones apresuradas, llevo a exigirle a Zelaya que renuncie a cualquier intento de reformar la constitución durante el periodo de transición, desde que reasuma el poder hasta la entrega del mando. Como garantía de ello, acepto realizar la reasunción en el mando constitucional del estado, luego que se celebren los comicios presidenciales el próximo 29 de noviembre.
* Funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación Argentina.
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