Inmersos en un cambio atmosférico
De un tiempo a esta parte el clima parece responder a otros patrones. Hace tiempo que no llovía tanto en tan poco tiempo, a la vez que las tormentas cada vez son más agresivas."El tiempo está loco" es la expresión más escuchada en la calle. Y es que, efectivamente, se están sufriendo fenómenos atmosféricos de alguna manera atípicos.Llueve con más frecuencia, y entre una y otra precipitación hay una secuencia de atmósfera cargada de vapor y aire cálido, seguido de una tormenta, que puede ser más o menos fuerte, y luego una abrupta caída de la temperatura.El dato es que las intensas precipitaciones pueden venir acompañadas de fuertes ráfagas de viento, algunas muy localizadas geográficamente, que tienen gran capacidad destructivas.Los fuertes temporales, como los ocurridos estos días, suelen provocar destrozos: voladuras de techos y de carteles, innumerable caída de árboles y cortes de energía eléctrica en las ciudades damnificadas.El anormal comportamiento climático en esta época ha hecho incluso que haya quienes vinculen las variaciones del tiempo con la profecía maya del fin del mundo, algo que ocurrirá supuestamente el viernes 21 de diciembre.Mientras unos aguardan que el mundo acabe en esa fecha -un preanuncio de lo cual serían los cambios verificados en el cielo-, otros se preguntan si estos fenómenos atmosféricos extremos vinieron para quedarse, y por cuánto tiempo.Pablo Canzini, investigador del Conicet, sostiene que en los últimos 30 años se advierte "un incremento de lluvias severas en toda la Pampa Húmeda" y precipitaciones superiores a los 100 milímetros."Los estudios de cambio climático indican que se ha incrementado el número de lluvias extremas y probablemente sigan en aumento. Es una de las señales del cambio climático", diagnostica.En esta línea, Canzini cree que esta parte del planeta -en la que está situada Gualeguaychú- habría entrado en una suerte de "tropicalización". Así, las temperaturas mínimas han ido subiendo marcadamente y la humedad aumenta por el calentamiento de los océanos.Cabe aclarar que hay meteorólogos que desestiman este diagnóstico yconfían en que el mayor cambio del clima pasará sólo por estaciones más desdibujadas que años atrás, pero de ninguna manera por una tropicalización que obligaría a cambiar radicalmente nuestros hábitos.Otra de las ideas que se ha instalado con fuerza en la población, en el último tiempo, es que están desapareciendo las diferencias entre las cuatro estaciones. Es decir que el invierno y el verano se están alargando y que se está pasando en forma casi directa de una estación a otra, con una aparición fugaz del tiempo otoñal y primaveral.Sin embargo, hay quienes piensan que estas son exageraciones, asociadas al hecho de que efectivamente han aumentado las mínimas en otoño, lo que puede conducir a esa percepción.Como sea, la década de 2001 a 2010 es un período caracterizado por precipitaciones, temperatura extremas y numerosos fenómenos meteorológicos extraordinarios, según el último informe del la Organización Meteorológica Mundial.A todo esto, el Servicio Meteorológico Nacional expresó que "este año ha sido el más caluroso desde que se llevan los registros actuales (año 1961)".En tanto, el Banco Mundial advirtió que "avanzamos hacia un incremento de 4 grados en la temperatura global" y el "nivel de los océanos se está elevando rápidamente debido al derretimiento de las capas de hielo en Groenlandia y Antártida".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

