MEJORA EDILICIA
Invertirán más de 36 millones de pesos para reparar los techos de la Enova
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Esta semana se abrieron los sobres para intervenciones edilicias en la escuela normal superior N° 14 Olegario Víctor Andrade. Los trabajos beneficiarán a más de 1.500 estudiantes de distintos niveles educativos y solucionará las goteras y la humedad provocadas durante los días de lluvia.
A través del Ministerio de Planeamiento e Infraestructura, se realizó la apertura de sobres para la ejecución de obras de reparación en la Enova. La obra comprende trabajos sobre una superficie aproximada de 600 metros cuadrados. Las tareas previstas incluyen la reparación e impermeabilización de cubiertas y canaletas, con el objetivo de solucionar filtraciones de agua de lluvia que afectan distintos sectores de la institución.
“Estas obras tienen un impacto directo en la calidad de los espacios donde estudiantes y docentes desarrollan diariamente sus actividades. En este caso se trata de un establecimiento donde asisten más de mil chicos de los barrios cercanos”, destacó el ministro de Planeamiento e Infraestructura, Hernán Jacob. Además, sostuvo que “cada inversión en infraestructura escolar significa hacer realidad espacios más seguros y adecuados para toda la comunidad educativa a fin de mejorar las condiciones donde los chicos aprenden”.
La intervención comprende un presupuesto oficial de 36.848.791 pesos, financiado con recursos provinciales, y un plazo de ejecución de 75 días corridos. En este marco se presentaron dos firmas oferentes: Daniel Guillermo Arostegui y Gustavo Leonardo Sittner.
Los detalles de la obra especifican que se realizará la reparación de canaletas internas correspondientes a las cubiertas ubicadas sobre la fachada de Gervasio Méndez y sus intersecciones, mediante nueva zinguería de chapa galvanizada. Además, se retirará la membrana asfáltica deteriorada en sectores ubicados en la esquina de Andrade y Pellegrini, donde se realizará una nueva impermeabilización con membrana líquida y refuerzo de manta geotextil. También, se llevará a cabo el hidrolavado de cubiertas, reparación de muros afectados por filtraciones, ejecución de desagües por desborde y reposición de cielo rasos deteriorado.
Al respecto, Martín De la Torre, rector de la institución habló sobre la situación actual en la que se encuentra el edificio: “En 2010 se hizo una remodelación importante e integral de la escuela, donde se actualizaron los espacios y se acomodaron pisos, techos, aberturas, entre otras áreas e instalaciones, pero en la actualidad, la principal problemática se presenta en un sector de los techos, que arruinan la parte eléctrica y la mampostería. Lo que ocurrió es que producto del tiempo, del desgaste, del tipo de material o del mismo viento, se levantaron las cumbreras, dando lugar al ingreso del agua los días de lluvia, llegando hasta el cielorraso. Por eso, se entiende que esta obra viene a reemplazar ese material que ya no cumple su función por uno nuevo. También, van a impermeabilizar el techo y a arreglar las canaletas internas. Eso es lo más urgente porque nos está rompiendo paredes, pisos, y afectando la instalación eléctrica. Las filtraciones han afectado mucho las paredes y produjeron, además de daño en la mampostería y la pintura, que algunas aulas luzcan deterioradas. Además, alumnos y profesores deben estar atentos al tiempo, porque si llueve, es muy posible que deban mover los bancos de lugar para evitar las goteras”.
Por otra parte, gracias al trabajo de la cooperadora de la escuela, la institución no tiene problemas de electricidad, aunque de no impermeabilizarse los techos, la situación podría cambiar: “Desde 2020 hicimos un replanteo de la cuestión eléctrica, todos los años hacemos un chequeo preventivo, y por el momento, no tenemos problemas de esta índole. Pero no deja de ser una preocupación que el agua empiece a hacer daño”, reconoció De la Torre.
A pesar de las necesidades edilicias, la Enova no necesitó interrumpir el dictado de clases, pero su rector reconoce que “las aulas tienen que estar en condiciones para aprender”.
Para poder realizar esta obra, la institución inició en 2025 el proceso ante la Departamental de Escuelas y a fines de ese año les confirmaron que se iba a llamar a licitación: “Siempre que hay una mejora en el edifico, por añadidura hay mejoras en la enseñanza. Ya no vamos a tener que correr los bancos para ubicar en otra parte del aula a los chicos si llueve, y va a permitir que la cooperadora siga trabajando en el mejoramiento de los salones que fueron afectados. A esto se le suma que las aulas no están calefaccionadas, y en contextos de frío, la humedad también afecta a la salud de los chicos, por eso es tan importante que se realice esta obra”, resaltó.
El rol fundamental de la cooperadora
De La Torre reconoció que en muchas escuelas no hay trabajo preventivo para sostener la infraestructura y que además de contar con una pequeña partida para arreglos menores, que la mayoría de las veces es insuficiente, deben recurrir a la cooperadora: “Desde que asumí en 2019, empezamos a hacer obras de mantenimiento, incluso durante la pandemia, mientras la escuela estaba cerrada. Con la cooperadora tenemos tres ejes: un proyecto macro que se puede ver en la construcción del playón, otro preventivo, para que no se dañe la electricidad y hacer el mantenimiento de los servicios; y una arista pedagógica a través de la compra de libros, o bien sostener alguna propuesta escolar, como por ejemplo viajes, inscripciones a certámenes, entre otras cuestiones, según se requiera. Cuando viene la partida para arreglos menores tratamos de aprovecharlo lo más que podemos. Con la última línea que recibimos este año, estuvimos arreglando baños, y reemplazamos 300 tubos de luz LED en las aulas en conjunto con la cooperadora”.
Con la impermeabilización de los techos, la cooperadora podrá avanzar en el pintado de las aulas. A través de ella, todos los años se verifica el buen funcionamiento del sistema eléctrico y de forma mensual se limpian las canaletas.
Los resultados que arroja la cooperadora de la Enova responden al mecanismo que aplica la misma institución desde hace unos años: “Lo primero que hicimos fue bancarizarla, eso da garantía de que se está pagando un servicio a contra factura. Tratamos de erradicar el dinero efectivo, y lo que hay se deposita en la cuenta oficial. Seguimos todas las instrucciones de ARCA. Los ingresos provienen principalmente de tres fuentes: la cuota social, que no es obligatoria, el ingreso mensual por la licitación del canon del quiosco que funciona en la escuela, y el servicio de cartelería que hay en el predio deportivo. También, tenemos un bingo, un bono contribución, el viaje a la Feria del Libro y una hamburgueseada de fin de año para los chicos que terminan sexto grado. Con todo esto, recaudamos el dinero para mantenimiento en el período principalmente de verano, para la continuidad del proyecto del playón y para temas pedagógicos. Se trata de un trabajo articulado y constante que lleva adelante toda la comunidad educativa. Tenemos familias, exestudiantes, exdocentes y exdirectivos que nos ayudan a sostener este engranaje. Y quizás hay algunas familias que no pueden aportar económicamente, pero nos ayudan de otra manera. Por ejemplo, hace poco un grupo de padres nos dio una mano para trasladar el mástil hasta la canchita, y el 20 de junio trataremos de inaugurarlo en su nuevo lugar en el marco del Día de la Bandera. La ayuda es constante y estamos todo el tiempo generando vínculos para que esto no decaiga. Los padres ven que hay obras en la escuela y eso hace que se involucren más”, expresó De la Torre.
Otra de las mejoras que esperan poder concretar es la reparación de las ventanas de madera que dan a la calle Andrade, a la que todos los días se les cae una tablita. Al ser un edificio histórico, explicó su rector, todas las instalaciones deben ser autorizadas y se tiene que contemplar el tipo de material que se va a utilizar: “Desde el año pasado estamos hablando con la Escuela Técnica Nº 3 para ver si pueden colaborar con la reparación integral de las ventanas y así poder seguir mejorando el mantenimiento de las aulas”.
Aunque la cooperadora da respuestas a muchas de las necesidades que tiene la comunidad educativa, De la Torre reconoció que todo sería mejor si “hubiera más aportes en menos tiempo, así las escuelas podrían mejorar en todos los aspectos”.
Plazo de ejecución y etapas de la obra
La obra cuenta con un plazo de 75 días, estos pueden variar de acuerdo a las condiciones climatológicas. En cuanto a las etapas de obra, serán coordinadas de manera conjunta entre la empresa contratista, la inspección técnica y el equipo directivo del establecimiento educativo, priorizando en todo momento el normal funcionamiento de las actividades escolares y las condiciones de seguridad durante la ejecución de los trabajos.
No obstante, se prevé iniciar en una primera etapa con las intervenciones sobre la fachada de Gervasio Méndez, sector que presenta mayores inconvenientes para la ejecución debido a la altura del edificio y a la inclinación de la cubierta de chapa. Posteriormente, se avanzará con las restantes intervenciones previstas, incluyendo el mantenimiento general de cubiertas, las reparaciones de cielorrasos afectados por filtraciones y los trabajos de impermeabilización sobre las cubiertas de losas ubicadas en la fachada de Andrade y sus intersecciones.

