Jubilados y trabajadores, protagonistas del modelo
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El último anuncio presidencial de aumento del mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias en un 20%, así como el incremento en las jubilaciones del 15,18%, ponen una vez más de manifiesto una de las principales características del modelo de desarrollo vigente desde el 2003.Juan Manuel Montagna*Está orientado al crecimiento económico con inclusión social, donde jubilados y trabajadores son protagonistas fundamentales y no meros actores de reparto, como sucedía en los noventa.Ha sido clave el fuerte impulso a la política de ingresos desplegada todos estos años. En ese sentido, las jubilaciones han sido un ejemplo concluyente y antagónico con décadas pasadas, donde no solamente permanecían congeladas sino que, además, eran variables de ajuste ante cada nuevo recorte que necesitaba hacerse para afrontar pagos de deuda externa.El aumento de las jubilaciones anunciado por la Presidenta comenzará a regir a partir de marzo e implica que la jubilación mínima pasará de 1879 a 2165 pesos. Asimismo, como cerca de 1,4 millón de beneficiarios cobran un subsidio del PAMI, reciben un adicional de 45 pesos, por lo cual, en total, percibirán 2210 pesos.Estamos hablando de la tasa de cobertura previsional más importante de Latinoamérica, en un país que ha extendido la Seguridad Social dentro de un mundo que parece recortarla todo el tiempo. Casi como si se tratara de una broma de mal gusto para una nación que ha padecido guerras y desastres naturales de enormes proporciones, el Ministro de Finanzas japonés, Taro Aso, pidió recientemente a los ancianos de su país "que se mueran rápido para aliviar los gastos del Estado". Es decir, mientras el mundo desarrollado- hoy en crisis- se replantea el gasto social, que fue siempre uno de sus principales baluartes, Argentina lo extiende y hace de sus abuelos los principales beneficiarios del modelo económico.El aumento del 20% del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, asimismo, implica que el nuevo piso para un trabajador soltero se eleva a 8.360 pesos, y para un trabajador casado con dos hijos a 11.563 pesos.Es relevante destacar que si bien la Presidenta hizo referencia a que el nuevo mínimo no imponible se aplicará desde marzo, esta puntualización sólo se refiere a la obligatoriedad de aplicación de la modificación por parte de los empleadores. En la práctica, el alcance del aumento del mínimo no imponible será retroactivo a enero, dado que el Impuesto a las Ganancias es de aplicación por año calendario.De este modo, las liquidaciones de sueldo de enero y febrero, con las retenciones de impuesto en base a las deducciones según el mínimo anteriormente vigente quedan firmes, pero serán corregidas con la liquidación de marzo, cuando los empleadores apliquen las deducciones del primer trimestre conforme al nuevo mínimo no imponible.Es interesante tener en cuenta que la cantidad de personas en relación de dependencia y jubilados, que a partir de los nuevos topes ahora dejarán de pagar el impuesto a las ganancias, será de 765.353 personas.De este modo, en 2013 sólo el 17,48 por ciento del total de los trabajadores registrados pagarán el tributo, de los cuáles no más del 7 por ciento deberá abonar por encima de 500 pesos. Sólo un 0,5 por ciento de los contribuyentes pagarán de acuerdo a la escala del 31 al 25 por ciento que impone el Impuesto a las Ganancias.Un dato relevante que mencionó la Presidente en su discurso es que la incidencia de la recaudación del impuesto que recae sobre los salarios en el total de Ganancias es menor a la de otros países de la región. Por ejemplo, en Argentina solamente representa el 5 por ciento del Impuesto a las Ganancias, mientras que en Brasil y Perú es el 7, y en Chile y Uruguay, el 8 por ciento.Por otra parte, la medida anunciada por la Presidenta implica que el sector público dejará de percibir en términos de recaudación, este año, unos 8171 millones de pesos. Sin embargo, teniendo en cuenta que se trata de fondos públicos, esta decisión debe ser leída como una transferencia de recursos desde el Estado Nacional hacia los trabajadores, quienes al obtener un incremento en el monto de su sueldo de bolsillo, al disminuir en parte o en su totalidad esta retención impositiva, podrán aumentar su capacidad de compra.Sin duda, esto significa una nueva medida de impulso a la economía argentina, lo que es aún más relevante si se tiene en cuenta que el actual contexto internacional que hoy le toca vivir al mundo parece ir en sentido contrario, con funcionarios de países desarrollados pidiéndoles a sus jubilados que se mueran pronto o con naciones de la eurozona en niveles de desocupación que remiten a la postguerra.* Economista del GEENaP
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