Dejando en claro que va por todo, Néstor se tomó el avión junto a su esposa y volaron a New York. Allí, con el escenario de la Asamblea de la ONU, siguió con su perfil bajo, pero no paró de mandar mensajes. Jorge Barroetaveña Es que el problema de salud por el que atravesó hace unos días encendió las luces de alarma en el campamento oficialista. Si bien la célebre frase será 'pingüino' o 'pinguina' del 2.007 aún resuena en los oídos de muchos, no es lo mismo uno que otro. Si bien en estos años han trabajado como un tándem bien aceitado, Kirchner no tiene la misma personalidad que su esposa ni es igual a la hora de construir y preservar su poder.En cada aparición pública en la Gran Manzana, Kirchner cuidó al milímetro los detalles. No dijo una palabra de política ni insinuó atisbo alguno de interferir en las actividades de su esposa. El viernes, después del discurso de la Presidenta ante la Asamblea, al entrar a la suite donde Cristina hablaría con los periodistas, entre jocoso y serio espetó: "te vengo a cuidar de ellos...". Callado, se sentó a la izquierda de su esposa y no abrió la boca en toda la charla. "He venido como el edecán...", bromeó luego, para que no quedaran dudas.Lejos, a miles de kilómetros y en Buenos Aires, la interna peronista sigue sus propios carriles. El incómodo Daniel Scioli hace pininos para llevar a buen puerto la díscola Provincia de Buenos Aires, tratando de capear el temporal que Moyano ha desatado en su territorio. El camionero, con los largos tentáculos de sus hijos, sigue manteniendo vivo el conflicto con Siderar y hace campaña en cuanto recóndito lugar bonaerense se le ocurre. Lo mismo hacen a pie y juntillas ministros como Aníbal Fernández, Florencio Randazzo o Alicia Kirchner. Es que en la cabeza del ex presidente ha vuelto a afincarse la idea de las colectoras, las mismas que fallaron en el 2.009 y que ahora piensa podrían servirle para juntar votos a izquierda y derecha. Claro, aquel intento del año pasado, naufragó por la escasa lealtad de muchos intendentes que optaron por salvar su propio pellejo, antes que el del líder de su partido. Si hasta el propio Scioli se embarcó en la intentona, arrastrando aún los magullones de la derrota.En la Rosada recelan del repunte del ex motonauta en las encuestas y temen que eso no provoque el efecto 'arrastre'. Igual, los que visitan asiduamente Olivos, sostienen que Kirchner les muestra a todos cómo ha mejorado su imagen. Es más, la quimera del año pasado, de llegar al 40% ya no parece estar tan lejos. Claro, a esto contribuye que aún no haya un candidato opositor definido, ya que ni la UCR ni la Coalición Cívica ni el Peronismo Federal se han decidido. En esta estrategia, también están incluídas las provincias. Descontando que habrá varias provincias que adelantarán los comicios, una idea ha empezado a germinar en Olivos: permitir que algunos de los distritos donde el oficialismo tiene expectativas de victoria adelante el comicio, buscando 'neutralizar' el impacto negativo de varias derrotas. Todo indica que Entre Ríos sería una de las provincias elegidas. A su retorno de New York, donde acompañó a la Presidenta, el gobernador Sergio Urribarri hará el anuncio formal. No será en marzo, ¿podrá ser en mayo? En tal caso se alejará de las elecciones nacionales (como siempre quiso y le reclamaban los intendentes) sin perder el apoyo clave de la Casa Rosada. Si el guiño ya se produjo no se sabe, sólo el mismo mandatario podrá corroborarlo cuando haga el anuncio.
****En los pliegues de la oposición, la resignación le está ganando a la bronca. Por segunda vez consecutiva, los bloques de la oposición no pudieron reunir quórum para sesionar en la Cámara de Diputados. Pero es sólo la consecuencia de la falta de acuerdo en cuestiones claves que aún, los principales líderes, no pueden acordar. En juego no sólo están los temas vinculados a la agenda agropecuaria, hay muchos más que dividen aguas y los terminan colocando en la vereda de enfrente. Ni siquiera el entuerto judicial con la Provincia de Santa Cruz sirvió para unirlos. La UCR presentó un proyecto impulsando la intervención de la provincia, pero Elisa Carrió puso el grito en el cielo. Los celos y los egos, hasta ahora, le han ganado la batalla a los consensos. En el Senado las fuerzas son tan parejas, que amaga con instalarse para siempre un 'empate técnico'. Lo peor es que al año legislativo le queda poco tiempo. Casi como un manotazo de ahogado, el bloque del Peronismo Federal propuso sesionar dos veces por semana. Eso no alcanza para tapar las desavenencias en el arco opositor y las peleas por las cámaras.El 2.011 todo estará teñido por la pelea electoral y lo peor es que los antecedentes no ayudan. En cada año electoral, el Congreso Nacional virtualmente se ha paralizado. En esta ocasión con un aditamento clave: el oficialismo no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras pero la oposición tampoco tiene la cintura para hacérselo sentir. La parálisis, más que un fantasma, será una realidad.La Presidenta en tanto, se fue a la Asamblea de la ONU, igual que su marido: enviando mensajes. El miércoles hizo sentar al gobernador de Santa Cruz Daniel Peralta en un lugar bien visible, durante un acto en gobierno. "Si es necesario le damos asilo en la Rosada", ironizó la mandataria, asumiendo un apoyo contundente al díscolo gobernador que se niega a cumplir con un fallo de la Corte Suprema. No fueron felices las palabras de la Presidenta. La Argentina tiene instituciones aún endebles y una baja calidad democrática. Debería ser ella la principal custodia.