La cadena de pagos ya está resentida
La tendencia ya se observa en Gualeguaychú, como un signo evidente de la desaceleración de la economía. Eso le confirmó a este diario semanas atrás el titular de Corporación del Desarrollo, Ricardo Díaz.
“El problema se observa fundamentalmente en la cadena de pagos. Hay un incremento impresionante de cheques rechazados”, dijo cuando fue consultado sobre la situación por la que atraviesan las empresas del Parque Industrial.
El trasfondo de la situación es la caída de las ventas y la desmonetización de la economía, causada esta última, entre otras razones, por la falta de financiamiento bancario.
La prensa especializada viene dando cuenta del fenómeno. “Los plazos promedio de pago rondan los 90 días y en muchos sectores aumentó fuertemente el número de cheques rechazados”, consignó ayer El Cronista Comercial.
Pero además, “algunas empresas hasta han sufrido estafas por acceder a condiciones de pago especiales para poder colocar mercadería”, refiere la información.
Al cobrar tarde y no contar con crédito barato, las empresas trasladan las demoras a los proveedores. Girar cheques sin fondos es otra de las estrategias que utilizan algunas empresas para ganar tiempo.
“Cuando los créditos escasean o empiezan a tener tasas elevadas, se empieza a resentir la cadena de pagos. Los plazos de duplicaron y lo peligroso es que la demora va a ir creciendo”, explicó el titular de la Asociación de Industrias Matalúrgicas, Sergio Vacca.
Según la información, la cadena de pago quedó fuertemente golpeada en el interior del país al profundizarse la crisis del campo, por pérdida de rentabilidad y últimamente por la sequía.
La mala situación de los productores agropecuarios está impactando en todo el sector agroindustrial. Sobre todo está haciendo estragos en los negocios conexos como las fábricas de maquinarias agrícolas.
Provincias como Córdoba, donde la agroindustria es pilar económico, están sufriendo el fenómeno de patear los pagos, como estrategia de supervivencia empresaria.
“En los últimos 30 días se duplicó el número de cheques devueltos, girados mayormente por los mayoristas”, graficó Javier Baudino, presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas de Córdoba.
En algunos casos –agregó- logran cobrarse a los quince días, mientras que en otros, las firmas deben recurrir a la Justicia. “Al no existir un sistema bancario que realmente sancione la devolución de un cheque, te lo devuelven y después acomodan los plazos”, destacó Baudino.
Según explicó, muchos mayoristas patean los plazos de pago para cubrir la diferencia que les ocasiona el hecho de que tienen stock de mercaderías a equis valor pero cuando lo quieren colocar en el mercado esos precios son más bajos.
Pero esta práctica hace que el tiempo se extienda en toda la cadena de pagos, cual efecto dominó. Todas las empresas buscan cubrirse de este modo ante la falta de financiación bancaria.
Para algunas firmas líderes, acceder a préstamos para capital de trabajo tiene un costo nominal anual de hasta 40%. Pero nadie está dispuesto a contraer un endeudamiento semejante.
La estrategia es bajar costos y estirar pagos para cuidar la caja. La pregunta que todos se hacen, en vista del escenario complicado, es: ¿cuánto más podrán aguantar las empresas antes de tener que optar por la reducción de personal?
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