La comunidad ante un desafío ecológico
La autoridad municipal anunció que a partir del 1° de septiembre empieza formalmente la recolección diferenciada de los residuos domiciliarios. Se tata de algo que, en realidad, interpela la conciencia ecológica de Gualeguaychú.Y esto por la sencilla razón de que esa medida administrativa no tiene destino sin el apoyo de los vecinos. En ellos, en su disposición a colaborar, descansará el éxito del sistema.Desde que la idea salió a la luz, allá por el 2004, se vio claro que primero debía cuajar en la población. Las marchas y contramarchas que sufrió la iniciativa, todos estos años, entre otras cosas obedecieron al temor por el fiasco social.Al parecer, la administración Bahillo cree que estarían dadas las condiciones para poner en marcha el sistema. Aunque se pretende lanzar una fuerte concientización, el dato es que un sector importante de vecinos ya habría incorporado el hábito de diferenciar.Es decir, en muchas casas se viene haciendo la separación de residuos orgánicos por un lado e inorgánicos por otro. La idea es que esta práctica doméstica se generalice con vistas a septiembre.Otro de los escollos que tenía la iniciativa estaría resuelto. Se trata de la logística municipal para acometer el programa. La incorporación reciente de nuevos equipos a Higiene Urbana, en este sentido, ha fortalecido el servicio.Si la municipalidad puede garantizar la recolección diaria de la basura, y tiene aceitado el dispositivo para reciclar los materiales no biodegradables, el resto lo debe hacer la población en sus hogares.Hace tiempo que la municipalidad de Gualeguaychú viene haciendo esfuerzos para enfrentar quizá uno de los problemas urbanos más urticantes, como lo es qué hacer con la basura.Aquí la máxima pasa por evitar el enterramiento de material inorgánico, para dejar de envenenar el ecosistema. Se trata en realidad de una espiración ecológica difícil de concretar.De lo que se trata es de bajar el ritmo de enterramiento de plásticos, vidrios, metales, papel y todo producto no biodegradable. Paralelamente, a esta meta medioambiental, se le ha sumado el interés por sostener un emprendimiento social.Ocurre que el reciclado y la venta de residuos recuperados es una fuente de trabajo. Por tanto, separar los desechos domiciliarios en casa, contribuye indirectamente a mantener un medio de vida para algunas familias locales.Lo que se pondrá en marcha el 1° de septiembre, por tanto, es afianzar un camino emprendido años atrás. Creemos que los vecinos deben prepararse para esa fecha.Aquellos que todavía no vienen haciendo la separación de residuos, concretamente, ya deberían empezar a hacerla. Se trata de incorporar un hábito higiénico nuevo, que debe involucrar a todo los miembros del grupo familiar.Gualeguaychú debe enfrentar resueltamente la acumulación de residuos y basura, objetos y productos en desuso. Porque esta problemática ya ha dejado de ser algo marginal en la vida moderna.Tomamos conciencia de la importancia de la cuestión ante una huelga de recolectores. Allí comprendemos que no se puede vivir en medio de la basura. La atmósfera infecta del entorno urbano nos saca de quicio.Pues bien, de lo que se trata también es de hacer algo a favor del ecosistema, en el cual vivimos. Gualeguaychú es nuestra casa grande y debemos cuidarla.Un aporte cotidiano y concreto a esa causa es la diferenciación domiciliaria de los residuos. Es cierto, no es la única acción a favor del medio ambiente -la ciudad debe dar una solución sustentable al vertido de residuos industriales, por caso- pero es algo posible de hacer y depende de nosotros.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

