La conspiración de los famosos
Marcelo Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand, entre otros, son la prolongación de la oligarquía en el mundo de la farándula, y por tanto conspiran contra el gobierno, de acuerdo a la hermenéutica K.La conspiración en Argentina, así, es más vasta de lo que se pensaba. A la trilogía maldita iglesia-campo-medios, se le vienen sumando otros sectores, el último de los cuales son los famosos de la TV.La crítica de los conductores televisivos por la inseguridad en las calles fue leída por el kirchnerismo, como parte de una campaña orquestada contra él por intereses inconfesados.A decir verdad, en la era K ha sido una constante que quien opina distinto al gobierno pase a formar parte sin más de la legión de los malos, de los que quieren voltear el gobierno "nacional y popular".Es una lectura inquietante. Porque con ese concepto 7 de cada 10 argentinos que votaron por expresiones de la oposición política en la última elección de junio, estarían malditos.El contrapunto que han protagonizado los famosos y las espadas kirchneristas, resulta ilustrativo no sólo del maniqueísmo del gobierno, sino de la crispación reinante."¿Quién carajo es Tinelli?. Lo único que quieren es que vuelvan los militares", bramó horas atrás Luis D'Elía, quien suele ser vocero informal del pensamiento íntimo de los K.D'Elía es el mismo que se hizo "famoso", en el programa "Gran Cuñado" del conductor televisivo, a través de un imitador que repetía su clásico "te odio". Por entonces, D'Elía se prestó al juego, porque eran tiempos preelectorales.El piquetero oficialista calificó a los conductores televisivos como "hijos putativos de estos medios concentrados del poder económico" y dijo que "tendrían que ser claros y decir que apoyan a la cavernícola derecha Argentina"."No pueden decir lo que sienten, porque lo que sienten es que vuelven los militares, que vuelve otro Videla, otro Massera y otro Agosti, no lo dicen porque no articulan con lo que siente el común de la sociedad argentina, pero si tuvieran oportunidad lo dirían".También el senador Miguel Pichetto cargó contra Tinelli, Susana y Mirtha: "No pueden ganar una elección ni en una sociedad de fomento y tienen el mismo odio que en 1955" (en relación al golpe militar que derrocó a Juan Perón).Frente a esta andanada, Marcelo Tinelli -cuya luna de miel con el kirchnerismo parece haber terminado- aprovechó su programa para atender al senador."Pichetto, ese odio, el odio visceral, es tuyo", afirmó tras señalar que los defensores K "atrasan 50 años, viven con revanchismo". En tanto a D'Elía le contestó: "¿Quién carajo soy? Soy un ciudadano que pide seguridad, Luisito""Patético lo tuyo -continuó-, entiendo que yo hable de paz y a vos te cueste entenderlo, porque vos hiciste de la violencia un culto!". El conductor de ShowMatch le enrostró a D'Elía que varios miembros de su familia sean empleados públicos."Yo no necesito tener a toda mi familia laburando en la ANSES, trabajo en el sector privado, me fue bien trabajando en el sector privado.... No como algunos que vos defendés, que tienen lo que tienen porque lo hicieron en el sector público", se quejó Tinelli.Algunos analistas especulan por estas horas sobre el costo que le traerá al gobierno pelearse sobre todo con Tinelli, alguien con gran ascendiente en el público, y que por lo mismo suele ser mimado por el poder de turno.De hecho gozó de los favores del matrimonio K en los últimos años. Cristina y Néstor, por ejemplo, festejaban las ridiculizaciones que el conductor hizo de la figura del ex presidente Fernando de la Rúa.
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