La contradicción y sus pésimos resultados
Por Gustavo Carbone
La identidad propia es malversada sin rubores ni pruritos. Nos desviamos del camino serio y responsable, sólo por un puñado inmediato, urgente, de logros huecos y endebles.
Sin hablar del pasado mediato o aún del más lejano, y remitiéndonos sólo a este cuarto de siglo democrático, podemos inferir que con reglas improvisadas, nos hemos ido acomodando en al arte de conseguir atajos, de manera profesional, estéril y peligrosa.
La contra institucionalidad ha ganado los espacios más importantes de nuestra vida.
En la nación y prácticamente en todas las provincias, se deshonran a diario las normas no sólo jurídicas, sino también las morales. La ética más elemental queda de lado.
Y pese a la experiencia argentina, como pocas en el mundo sobre lo que no se debe hacer, insistimos en el error.
SORPRESAS
Recibimos esta semana noticias que la propia comunidad tiene que analizar exhaustivamente, para detectar su exacta dimensión, y que provienen de sectores muy importantes del poder.
Un poder que no sólo tiene que ser traducido en términos políticos. También en términos económicos y estratégicos nacionales, tienen que ser blanqueados determinadas resoluciones.
Aquéllos que privilegiadamente hoy en la Argentina pueden decidir lo que quieren, tienen que dar claras explicaciones a sus mandantes.
Por lo que ellos (ciertos funcionarios) creen que nada pasa, ¿o sí?, con sus “avances”, sus decisiones, que vaya si nos afectan.
Nos avisan generalmente a través de comunicados de prensa acerca de noticias que nos rozan directamente. Nuevos boyados y balizamiento para el río Gualeguaychú ( un “caramelo” que hace mucho estamos esperando), por ejemplo.
Pero inmediatamente nos enteramos del boyado también, del río Uruguay, desde su nacimiento hasta el puerto de Botnia. Por qué esto?.
Sucesivamente, como una secuencia de película de suspenso, también nos anoticiamos aquí que “avanzan con un acuerdo bilateral con Finlandia” en materia de producción de la madera, y de alimentos.
Con un agregado ciertamente contradictorio de la política exterior, que de manera aparente, nuestro país tiene. En ese encuentro se le reconoció al país nórdico, su “buen trato de los recursos naturales”.
Nos preguntamos qué concepto existe del trato a nuestros recursos naturales. Del río Uruguay por ejemplo, aquí, ahora, ya, cómo lo tratan ellos?.
Con operaciones tremendas realizadas por medios nacionales como Clarín?. Con notas periodísticas parciales y omisivas de la máxima fuente de contaminación que tiene nuestro río: la actividad contaminante de Botnia .
A este mismo río, al que se lo agrede estructuralmente, se lo dota de un nuevo balizamiento desde su nacimiento hasta frente mismo a Botnia, de acuerdo entre el Uruguay y Argentina, para cuidar el tránsito fluvial con destino a la usina más grande contaminación que tenemos en nuestras narices los pueblos argentino y uruguayo, agregamos nosotros.
Otra contradicción más. Una más, con las que nos sorprenden, infelizmente, en los últimos tiempos.
Por otra parte y mientras tanto, la sorpresa no la podemos esquivar tampoco en materia de anuncios urgentes hechos de la noche a la mañana, en materia de convocatoria a elecciones.
IDAS Y VUELTAS
Nada peor para resentir la autoridad. Nada peor para debilitar la credibilidad. La utilización argumental dialéctica, bien estructurada, buscadora de fundamentos inconciliables que nos obligan, estando en el sector ideológico que sea, a improvisar acciones, haciendo al revés de lo que lógicamente debiera ser.
Y si ésto es grave para una circunstancia de vida normal, qué se puede decir sobre lo que significa la improvisación, además de contradictoria, de las palabras y discursos grandilocuentes que se extravían en laberintos sobre los que algunos parecen encontrarse solos, perdidos, y sin ánimo de tender puentes para que nos ayudemos en serio entre todos.
Se abre esta semana con un frente de tormenta que promete serias turbulencias. La dirigencia, quiénes tienen las mayores responsabilidades, los que pocos días atrás nos prometían un agradable viaje comparando con ironías nuestra coyuntura con la de otros rincones del planeta, ante semejante crisis tienen responsabilidades insoslayables de implementar políticas de estado.
La desocupación, es una de las miserias y vicisitudes más dolorosa de cualquier ser humano. En países ricos, o en países empobrecidos, históricamente, como los nuestros.
En síntesis, la contradicción es manifiesta y tiene efecto cascada, de quienes aún con la carga y obligación de hacerlo no reaccionan. No abren sus mentes. No abdican de sus viudeces ideológicas. De sus intransigencias estúpidas y egoístas.
Para los que gobiernan, para los que son oposición igualmente, pero que de todas maneras “conducen”, o mejor expresado “deben conducir”, les exigimos coherencia y enfrentar estos tiempos y los que vendrán, muy turbulentos para los pueblos del mundo.
El camino es uno solo. Enfrentar con verdades difíciles y no con mentiras fáciles, un proceso que demanda mucha interacción. Es tiempo de omitir las diferencias minúsculas. El fondo del problema es un gran pozo negro. De todos y cada uno depende encontrar la luz. Sin contradicciones.
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