La desdichada Haití
Resulta harto difícil describir lo sucedido en el país centroamericano, hoy desolado por un impiadoso terremoto. Parece que el mal se ha ensañado con una nación ya atravesada por dolores sociales.¿Por qué el país más débil y vulnerable del globo, donde el 80 % de su población vive en situación de miseria, y que vive acosada por la guerra civil, y tiene problemas raciales, acaba de sufrir uno de los más devastadores sismos?No hay respuesta para esta tremebunda pregunta. Al menos no una racional, de esas que puedan satisfacer la curiosidad humana. Porque aún sigue siendo un dilema, al menos para la inteligencia del hombre, la existencia del mal y del dolor.Las noticias que llegan del desastre, a través de los reportes internacionales, sólo pueden despertar entre nosotros, tan alejados del apocalipsis haitiano, un sentimiento de compasión humana.Para una larga tradición filosófica este sentimiento es la base del bien. Schopenhauer, por ejemplo, vincula el mal con el egoísmo y enlaza la bondad con la compasión.Sostiene que ésta disuelve el yo y su egoísmo, y genera un sentimiento de identidad entre los hombres. El hombre bueno, así, es el que tiene la capacidad de comprender lo que le pasa al otro, sobre todo en su sufrimiento.La desdichada Haití es la imagen de la humanidad doliente, frente a lo cual nadie debiera quedar indiferente. La cifra de muertos por el terremoto, más de 100.000 personas, es algo en sí mismo abismático.Por esas crueles paradojas humanas, una calamidad de la naturaleza ha hecho que el mundo fije sus ojos en esta isla caribeña, y muchos tomen contacto con una realidad hasta hoy ignorada.La historia de Haití es singular. El país, que ocupa parte de la isla caribeña de La Española (27.000 km²), se independizó en 1794 de la ocupación francesa del territorio. Por eso es el más antiguo de América Latina.Toussaint Louverture fue uno de los líderes que iniciaron el proceso de liberación de una población integrada casi en su totalidad por esclavos traídos del África.Tras una serie de persistentes luchas políticas entre negros y mulatos, los desórdenes raciales derivaron en la intervención de Estados Unidos, en 1915, quien desde entonces influyó decisivamente en la vida de la isla.De ahí en más el país vivió en la inestabilidad, entre guerras y crisis económicas. El resultado histórico es que hoy la sociedad haitiana, con una población de casi 10 millones de habitantes, es una de las más indigentes del mundo.Con el agravante de que está atravesada por la violencia política, y por eso es constante la presencia en el territorio de contingentes militares en misión de paz de las Naciones Unidas, entre los cuales destacan tropas argentinas.Pero además de estas penurias sociales y políticas, la naturaleza es impiadosa con Haití, que suele sufrir los embates de huracanes y tormentas tropicales, fenómenos meteorológicos que dejan cuantiosos daños materiales y centenares de víctimas a su paso.Ahora el terremoto del 12 de enero fue el peor que ha golpeado la región en décadas, y posiblemente en más de un siglo. Con un saldo de víctimas impactante que han movido a toda la comunidad internacional en acciones solidarias.El terremoto, un sismo de 7 grados en la escala de Richter, liberó una energía equivalente a la explosión de 200.000 kilos de TNT, según expertos en geología mundial.La amenaza no ha terminado. El territorio haitiano se encuentra en una falla conocida que está cartografiada y es muy estudiada por los científicos. Éstos acaban de advertir que en las próximas semanas nuevos sismos podrían sacudir la isla.Lo cual empeora el cuadro de la desdichada Haití.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

