Editorial | Salud

La epidemia de obesidad infantil en la Argentina

La Argentina presenta el mayor porcentaje de obesidad en niños y niñas menores de cinco años en América Latina. Se trata de uno de los mayores problemas de salud pública nacional.

Uno de cada tres niños argentinos en edad escolar tiene exceso de peso, según el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI). De esta manera, el país muestra el peor indicador de obesidad infantil de la región

Durante la presentación de la última Guía de Entornos Escolares Saludables, la directora nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Verónica Schoj, advirtió que “la situación epidemiológica de sobrepeso y obesidad infantil en Argentina es muy preocupante. Es una epidemia que está creciendo y que hoy afecta a uno de cada tres niñas, niños y adolescentes”.

Según datos antropométricos, los niños y niñas que fueron controlados en primer grado (2012) y sexto grado (2017), mostraron una variación al alza. En efecto, el sobrepeso aumentó de 21,1% a 26,6% y la obesidad, de 14,5% a 22,7% entre los niños, niñas y adolescentes argentinos. Schoj expresó que esta epidemia tiene gravísimas consecuencias no sólo sanitarias en el largo plazo ya que la obesidad no sólo es un factor de riesgo de diabetes, de cáncer, de enfermedad cardiovascular sino también, en el corto plazo, por dificultades en la inserción social de los chicos, discriminación, bullying y reducción del rendimiento escolar.

Las autoridades señalan que detrás de las cifras de obesidad se esconde la falta de actividad física diaria de los niños y adolescentes, factor que ha sido medido por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación.

Según ese organismo, el 80% de los adolescentes de entre 13 y 15 años no alcanza a cubrir las recomendaciones diarias en cuanto a la práctica de actividad física requerida, y más del 50% de ellos pasa más de tres horas en estado sedentario, además del tiempo que pasa en la escuela con jornadas preponderantemente sedentes. En ese sentido, la Directora Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia, Diana Fariña, sostuvo que “la actividad física reporta beneficios fundamentales para la salud de niñas, niños y adolescentes y se asocia con una mejor aptitud física, un peso adecuado, un perfil de riesgo favorable para prevenir enfermedades cardiovasculares y metabólicas, una mejor salud ósea y un mejor estado anímico”.

Según destacó la funcionaria, “los individuos con niveles más altos de actividad física tienen una menor prevalencia de trastornos emocionales y psicológicos. Aún aquellos niños con problemas crónicos de salud (como sobrepeso, obesidad, hipertensión arterial o diabetes, entre otras) también se benefician con la inclusión de actividad física como parte del tratamiento y resulta fundamental que la practiquen”.

A todo esto, los datos de la Cuarta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018 muestran que el 61,6% de los argentinos tiene exceso de peso, en una proporción de 36,2% de personas con sobrepeso y 25,4% con obesidad. Para el Secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein la “epidemia de obesidad” constituye “el problema de salud pública que más amenaza el futuro de los argentinos” no sólo en términos sanitarios sino porque compromete el desarrollo social y económico del país.

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