La favelización de la periferia urbana
El desalojo cruento en Villa Soldati, en plena Capital Federal, coloca sobre el tapete cómo repercuten los fenómenos sociales de marginación en las ciudades, incluidas las entrerrianas."Favela" es el nombre dado en Brasil a los asentamientos precarios o informales que crecen en torno o dentro de las grandes ciudades del país, célebres en la sociología latinoamericana, por sus abrumadoras dimensiones.El concepto de "favelización", por extensión, alude a la expansión de esa morbosidad urbana en el territorio, incluso en la Argentina, donde el término equivalente es "villa miseria".El violento desalojo de 200 familias en parque Indoamericano, en Villa Soldati, que terminó con dos personas muertas por armas de fuego, da cuenta del crecimiento de este fenómeno en el corazón de la Capital Federal, donde se concentra la riqueza del país.En esa ciudad hay 18 villas y unos 26 asentamientos, cuya población aumentó un 40% en los últimos diez años, según estimaciones de la Dirección de Estadísticas y Censos porteña.Según se supo, el aumento se debe a que Capital Federal atrae a provincianos pobres, y también a inmigrantes de los países limítrofes, los cuales buscan oportunidades laborales y también beneficiarse con sistemas de educación y salud pública gratuitos.Desde los '90 vienen en aumento en ese territorio los extranjeros, sobre todo bolivianos y peruanos. Dicha población consigue algún trabajo en negro (en talleres textiles, en la construcción o en el servicio doméstico), pero no pueden acceder a viviendas.Esto hace que terminen instalándose en villas y asentamientos precarios. De esta manera, determinados espacios urbanos concentran la pobreza, la economía informal y los fenómenos de exclusión.En la provincia de Entre Ríos y en Gualeguaychú también se observa este proceso de favelización urbana, sobre todo en la periferia. Hijas de la pobreza extrema, algunas familias empiezan a ocupar irregularmente predios, pidiendo sobre todo un techo donde vivir.Muy pronto se agregan otros grupos, formándose así una comunidad con perfiles propios. En el caso de Gualeguaychú, aunque la pobreza urbana siempre ha existido, hay quienes piensan que la aparición de estos asentamientos, que crecen sin pedir permiso al margen de cualquier esquema de planificación urbana, le está cambiando el rostro social a la ciudad.Pero también es llamativo cómo se expande esta informalidad social, habitacional y urbana en otras ciudades de la provincia, sobre todo en capitales departamentales.Se atribuye el fenómeno al grave déficit habitacional y a las migraciones poblacionales. De esta manera, toman forma sin reconocimiento ni derechos legales, en terrenos marginados, expandiendo los bordes de las ciudades.Sobre esta problemática a nivel local, opinó hace poco por este diario el arquitecto Domingo Carraza, coordinador de la Unidad Promotora para el Desarrollo Urbano Territorial.Señaló que Gualeguaychú conoció en el pasado -a principios de los '90- una situación parecida, pero luego el fenómeno se diluyó porque hubo una política de relocalización de población marginal.Consideró "preocupante" la reaparición de estos asentamientos precarios en la periferia de la ciudad. "Porque si eso se va consolidando después terminamos haciendo el urbanismo que se está haciendo en Río de Janeiro, que es consolidar la favela. O como en Buenos Aires, que consolida la Villa 31", advirtió.Y añadió: "Creo que estamos un pasito antes de esa situación. En algunos lugares hay que consolidar, darle urbanidad a las construcciones que la gente ha podido construir".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

