La Gazeta de Moreno es parte de la prehistoria
En una mirada retrospectiva, sorprende el desarrollo que han experimentado los medios de comunicación desde aquella Gazeta de Buenos-Ayres, fundada por Mariano Moreno, el 7 de junio de 1810.La historia registra que la prensa escrita jugó un papel preponderante, en la Hispanoamérica de aquellos años, en la circulación de ideas y en la formación de una opinión publica crítica de los poderes constituidos.Era una prensa opinativa y doctrinaria al servicio de una causa política determinada. La historiografía oficial ha instalado el mito de que Moreno es el fundador del periodismo criollo.Sin embargo hay una lista de periodistas y medios anteriores a la Gazeta en el Río de la Plata. Además, resulta polémico que el Día del Periodista sea el día en que nació ese medio.Debiera recordarse que la Gazeta fue un órgano oficial de un gobierno revolucionario. Aquí empezó, en todo caso, la larga tradición argentina -que atraviesa nuestra historia y hoy es muy actual- de que el gobierno tiene que monopolizar el relato de la realidad.Está claro, por lo demás, que la incidencia de los medios de comunicación en la sociedad, doscientos años atrás, fue insignificante en relación con su impacto presente.Fue el siglo XX, en plena expansión de la modernidad industrial, el ciclo histórico en el cual los medios empezaron a colonizar el espacio público y privado, con la aparición de la radio, el cine y la televisión, entre otros.Marschall McLuhan (1911-1980) nos enseñó a ver el fenómeno con otros ojos, cuando lanzó aquello de que "el medio es el mensaje". Su lógica hermenéutica era ésta: nuevo medio-nuevo lenguaje-nueva cultura."Todos los medios nos vapulean minuciosamente. Son tan penetrantes que no dejan parte de nuestra persona intacta", señaló, al explicar de qué manera la herramienta creada por el hombre reobra sobre él.En la misma línea, el crítico cultural Neil Postman escribió: "No vemos la realidad como es, sino como son nuestros lenguajes. Y nuestros lenguajes son nuestros medios de comunicación. Nuestros medios de comunicación son nuestras metáforas. Nuestras metáforas crean el contenido de nuestra cultura". Desde el final del siglo XX, estamos atravesando uno de esos raros intervalos en la historia. Un período caracterizado por una transformación radical de la cultura y la sociedad humana por obra de un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a las tecnologías de la información.Es tal la envergadura del cambio, que algunos comparan este evento con la Revolución Industrial en el siglo XVIII. La llegada de Internet, que simboliza la emergencia de la llamada sociedad virtual e interactiva, quizá tenga su equivalente histórico con la imprenta, cuya invención en el siglo XV modificó radicalmente la manera de ver el mundo.¿Cuál es el signo de esta revolución mediática? El proceso es tan acelerado y reciente, que resulta difícil asirlo e interpretarlo. En principio, parece claro que se está derritiendo rápidamente del modelo comunicativo jerárquico y unidireccional fraguado en el siglo XX.Si antes una fuente centralizada de información daba un producto mediático masivo, hoy el público puede armar su menú informativo a medida, echando mano a la tecnología disponible.Pero es más que eso: hoy se discute sobre la consistencia ontológica del ciberespacio. ¿Se está en presencia de una versión falsa de la realidad o, en cambio, ante una extensión de las facultades sensorias del hombre?La teoría posmoderna asegura que no existe separación alguna entre la realidad y las construcciones simbólicas. Bajo este concepto, el ciberespacio es la realidad misma reformulada.
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