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La Iglesia Católica también pidió la vuelta a clases presenciales

"La presencialidad es el modo más adecuado para educar", comunicó la Comisión Episcopal de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina al expresarse sobre el regreso a las aulas para este 2021.

A través de una declaración que difundió la Comisión Episcopal de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina, se planteó: "Nos dirigimos a todos los protagonistas de la misión educativa: alumnos, docentes, directivos, padres de familia, gremios y autoridades, ante la inminencia del inicio de un nuevo ciclo escolar".

"En primer lugar, como Iglesia, queremos expresar a los docentes, alumnos y familias nuestra cercanía y agradecimiento. No solo hacia los que concurren a nuestros centros educativos sino a todos en general por la entrega generosa y sacrificada en la tarea educativa", comienza el texto.

"El pasado año 2020 ha sido un periodo excepcional y totalmente atípico que ha reclamado un gran esfuerzo creativo y de adaptación frente a la pandemia del Covid-19. Este año se presenta de un modo, aún incierto, dado que el tema sanitario aún no está resuelto, lo que conlleva varias dificultades, pero que no deben quitarnos el entusiasmo y la vocación para educar", continúa.

La necesidad de prevenir

Luego agregaron: "Deseamos vivamente que se pueda retornar a las escuelas del mejor modo posible, y teniendo en cuenta todas las medidas de orden sanitario y de adecuación edilicia, de horarios y turnos etcétera".

"La presencialidad es, objetivamente, el modo más adecuado para educar. Animamos a las autoridades a implementar todo lo necesario para que esto se pueda dar en las mejores condiciones. Lo necesitan los alumnos, los necesitan las familias, lo necesitan los educadores", destacaron los obispos.

Según los prelados, "es necesaria también una continuidad en el proceso educativo y de enseñanza-aprendizaje". "Sabemos que el año pasado muchos alumnos perdieron la continuidad por carencia de medios tecnológicos, o por condiciones socioeconómicas, entre otras causas", expresaron, en referencia a "los sectores más vulnerables de la sociedad".

"Ellos, más que nadie, necesitan de la Escuela, y que no se vea interrumpido su proceso formativo. Retomar un camino interrumpido no significa recomenzar desde donde se dejó, sino que implica volver hacia atrás para poder retomar el camino. Creemos que es decisivo, y más después de un ciclo como el del pasado año, que se pueda garantizar la continuidad del proceso educativo sin que haya interrupciones que no sean debidas a la situación sanitaria", argumentaron en defensa del regreso a las aulas.

La Iglesia luego pidió: "Es necesaria la escuela con los alumnos y docentes presentes para garantizar un adecuado proceso de socialización. Las virtudes sociales como la solidaridad, el respeto por el otro, la paciencia, la tolerancia, el saber compartir, necesita de un ámbito de encuentro de las personas. La escuela no solo brinda conocimientos, sino que forma personas que puedan integrarse plenamente en la vida de la sociedad".

La remuneración de los docentes

"Para garantizar la continuidad tanto del proceso de instrucción, como el de la adquisición de virtudes sociales es necesario que los docentes sean remunerados acorde con la alta responsabilidad que significa ser 'maestros' y tengan las condiciones adecuadas para el ejercicio de su vocación. Deseamos que las autoridades públicas hagan los mayores esfuerzos en este sentido, y así los docentes puedan ofrecer a los alumnos, especialmente a los más carenciados, una educación acorde con su dignidad", agregaron en el documento.

Luego reconocieron: "La realidad se presenta ardua, difícil; ella hace emerger y esclarecer nuestra talla humana. Pongamos los mejores esfuerzos en esta gran misión que es la educación; lo merecen nuestros niños y jóvenes. No nos dejemos robar la esperanza; frente a las dificultades hagamos salir de nosotros mismos lo mejor, no nos arrepentiremos del sacrificio que conlleva la tarea educativa, el bien que se hace a los educandos cuando un maestro o una maestra dedican su tiempo, su energía, su creatividad, su amor para educar es incalculable, lo testimonian tantos maestros cuando se encuentran con sus ex alumnos que les agradecen lo que por ellos hicieron cuando eran niños o jóvenes".

"A todos los protagonistas de la gesta educativa (auténtica gesta nacional) los encomendamos a la protección de Nuestro Señor Jesucristo y a la intercesión de nuestra Madre, la Virgen de Luján patrona de los argentinos", cerró el texto del pedido.

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