La importancia de los acuerdos de precios
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/719/0000719783.jpg)
El acuerdo firmado por el Gobierno Nacional y una serie de cámaras y empresas para congelar los precios por 60 días, ha generado un nuevo embate de la oposición política y mediática basada en prejuicios conceptuales.Juan Pablo MarinelliCentrados en que pasará el día 61, las versiones sobre cuáles serán los efectos del acuerdo han sido de las más variadas entre el variopinto arco opositor. Los medios dominantes critican la medida por entender que suprime o ataca la libertad de mercado- tal cual ellos la entienden, es decir, sin ningún tipo de regulación o intervención del Estado- y siempre mencionan que es un "control" de precios en lugar de un "acuerdo". Los dirigentes sindicales opositores, en cambio, razonan que el Gobierno Nacional busca ocultar la "verdadera" tasa de inflación, para frenar o poner un techo -algo que no se ha hecho desde que se activó la apertura de las mismas en 2004-, a las futuras paritarias.Ahora bien, ¿es esta medida un invento del actual Gobierno argentino? Si repasamos la historia económica internacional y lo que pasa en otras partes del mundo, vemos que ha sido una política que en muchos casos ha resultado exitosa y es de uso habitual por parte de las autoridades económicas. Podemos comenzar por remontarnos a los acuerdos de precios que llevaba a cabo el estado norteamericano bajo el gobierno de Roosevelt, cuando John Kenneth Galbraith se desempeñaba en la Oficina de Administración de Precios -teoría y experiencia que dejó asentada en Una Teoría del Control de Precios de 1952- que impulsaron fuertemente la demanda agregada. Más recientemente y en nuestra región, cabría destacar el caso mexicano, cuando en el 2008 el Presidente Felipe Calderón suscribió un acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales de ese país (Concamin) para congelar los precios de 150 productos alimenticios durante seis meses, y en 2009, luego del estallido de la crisis internacional, el gobierno selló además un Acuerdo a Favor de la Economía Familiar y el Empleo con las organizaciones obreras y empresariales del país, que incluyó el congelamiento del precio de los combustibles durante todo ese año. O en Uruguay, nación muchas veces ponderada por la dirigencia opositora, en donde a mediados de octubre el gobierno de José Mujica firmó un acuerdo con la Asociación de Supermercados para congelar los precios hasta fin de año, con excepción de la carne y la verdura, y rebajar un 10 por ciento el valor de una canasta de 200 artículos, que incluyó desde arroz, fideos y galletitas hasta jabón, detergente y pañales.Otro ejemplo es Ecuador, donde Correa- quién fue reelecto por amplia mayoría- anunció el establecimiento de precios máximos por dos meses. El listado incluyó fideos, aceites, vegetales, leche, avena, azúcar, atún, carne de pollo y pan. Además, se prohibió exportar arroz para garantizar el abastecimiento interno.Por lo tanto, es evidente que los acuerdos de precios son una herramienta impulsada por distintos países en diferentes contextos históricos, y que tiene por objetivo contribuir a la mejora del poder adquisitivo de la población con ingresos fijos, para sostener así la demanda interna, que es el motor del crecimiento con redistribución del ingreso del modelo kirchnerista.Hasta ahora se han logrado acuerdos con las principales cadenas de venta de electrodomésticos, con los comercios minoristas bonaerenses, con los hipermercados, con los súper chinos y con las cámaras de fabricantes de útiles escolares, sin que se produjese ningún problema de remarcación de precios o desabastecimiento, todas sospechas que se intentaron propagar desde algunos sectores. Por el contrario, los datos desmienten estas operaciones: las ventas subieron entre un 4% y un 5% en los supermercados de todo el país, con fuerte tracción de los productos alimenticios, las bebidas y los artículos de limpieza. A su vez, el vocero de la Cámara Argentina de Supermercados y de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (CAS-FASA), Fernando Aguirre, señaló que las ventas se mantuvieron constantes con la excepción de varios casos de incrementos de consumo en comercios del interior del país.Por lo tanto, más allá de la posible extensión en el tiempo de esta medida y del balance final que pueda realizarse independientemente de los auspiciosos alcances parciales, resulta una herramienta útil con la que Gobierno Nacional cuenta para intervenir en la economía y sostener y reforzar un pilar de su modelo, como es la redistribución del ingreso. Su instrumentación no debe analizarse aisladamente ni bajo la lupa de prejuicios conceptuales, sino, por el contrario, en el marco de una política nacional en un contexto histórico particular, donde el Estado, luego de años de retroceso frente al mercado, recobra protagonismo y decide desde la política cómo profundizar un rumbo económico que tenga como horizonte principal alcanzar la justicia social.* Especialista en Economía Política del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP)
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


