La intolerancia
Hace un año, desde esta columna, incursionamos en el tema diciendo que ..."la tolerancia es un respeto por el otro y es necesario construir una cultura de la tolerancia.Por Guillermo Pellegrini*OpiniónEs la posibilidad de comprender a otro, aunque no significa, el comprender, tener que estar de acuerdo con ellos"......"si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas"...John F. Kennedy.Si durante décadas se habló y escribió sobre la libertad y desde hace tiempo le toca el turno a la democracia y al diálogo participativo, bien podemos hacerle un lugar a la tolerancia e iniciar los tiempos de la misma, por lo tanto sería conveniente insistir y verla desde distintos ángulos y puntos de vista y ojala vayamos teniendo resultados antes de fin de siglo.Debemos como primera aproximación dejar bien en claro que la tolerancia no debe interpretarse como la fundación de una sociedad permisiva donde no haya límites, pues la tolerancia también tiene sus límites.En este siglo XXI sería impensable una sociedad desarrollada que no mantenga un nivel mínimo de inclusión social, pluralidad y madurez que empuje la convivencia respetuosa de todos los habitantes. Sino caeríamos en inmadurez, irresponsabilidad con enfrentamientos, confrontaciones y violencia permanente.La consecuencia más inmediata de la intolerancia es la discriminación dirigida hacia todas las personas e instituciones diferentes a las creencias del intolerante. Lo que se percibe hoy lamentablemente es la intolerancia, generalizada, en algunas ocasiones.Según Ferrater Mora, (diccionario de Filosofía, Barcelona, 1980) dice que... "la intolerancia resulta ser cualquier actitud irrespetuosa hacia las opiniones o características diferentes de las propias".El fenómeno de la intolerancia tiene múltiples manifestaciones aunque siempre un mismo denominador común: la elevación del "yo absoluto" como valor supremo de la propia identidad personal o colectiva, de los propios intolerantes, dirigida contra las tendencias políticas o contra las creencias religiosas de sus oponentes a los cuales despoja de todo derecho universal al considerarlo diferente a el, pasando de ser un adversario, a un enemigo y un creyente a un ateo, un profano o un infiel.Hoy encontramos también variables de la intolerancia, una podría ser la permanente intransigencia, es muy sutil, mas dañina y se halla presente en la vida cotidiana, es la intolerancia individual, se basa en características de género, en atavismos culturales, ideas políticas o creencias religiosas, puede ser envidia o resentimiento, que utiliza como escudo lo anterior, no te podes expresar, la negación es diaria y permanente, te asfixia, se llama xenofobia y se acerca al fanatismo. Decía Rabindanath Tagore, premio Nobel, "donde no hay coexistencia hay codestrucción".Uno de los fanatismos más controvertidos es el religioso pues es el que más odios e intolerancia ha generado a través de la historia.En defensa de la religión, de un dios o de dioses, hemos visto guerras, holocaustos, exilios, deportaciones, asesinatos individuales, en masa y finalmente actos terroristas.Pasó en las Cruzadas, en la creación de la Santa Inquisición española, en los pogromos, en el genocidio de los indígenas autóctonos de toda América y en todos lo actos terroristas que conmueven a la sociedad actual.Deberíamos hablar de "la intransigencia a la intolerancia", para contraponer valores nuevos que nos permitan vivir en paz y concordia con un futuro no tan incierto. Viendo que toda esta gran violencia de la intolerancia afecta e influye en la ciudadanía configurando también un tipo de delincuencia menor, romper, destruir, pintar, acosar y agredir continuamente. Saber convivirDebemos tener la inteligencia de evitar los conflictos estériles; se observa en el cine la televisión y algunas radios una permanente lucha de opiniones, por cualquier tema, da la impresión que todo es discusión, polémica y debate en un marco de gritos y hasta ofensas y amenazas, cuando no un insulto, algunas en bromas otras en serio.Se suele a menudo opinar sin tener una información y un panorama completo del tema en cuestión. Se puede estar opinando constantemente sin una sustentación, por el solo hecho de ser protagonista o por que otros lo hacen.Al día siguiente, el niño, joven o adulto sale para su escuela, universidad o trabajo con un clima que se nota en un tráfico febril, a veces caótico, para desarrollar sus actividades y la intolerancia acecha para mostrar su lado más oscuro, es una cuestión de educación y formación en el hogar, como lo prepara para una sociedad violenta.¿Es el hogar la solución? o una parte del problema, el sistema educativo es también solución con vista al futuro o también una parte del problema. Si esto flaquea el conflicto es permanente y la digresión social también, cualquier cosa es motivo de actitudes de intolerancia que causan conflictos y agresiones verbales o físicas.Valorizando nuestros orígenes, raíces, tradiciones, hogares, recuerdos, genealogía y respondiendo a la pregunta que nos hacemos desde que nacemos: ¿cómo queremos vivir? Debemos reconocer y aceptar como somos y jamás debemos sojuzgarnos, juzgarnos ni prejuzgarnos por lo que diga el otro, aportando nuestras diferencias, debemos buscar la sociedad abierta, "open society", sin etiquetar al semejante, sin estigmatizar, dejándolo en paz, no hacer diferencias entre colores y gustos, no confrontar y saber convivir; que no haya vencedores ni vencidos, solo saber convivir en la diversidad. * Maestro Normal - Licenciado en Ciencia Política
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

