La lechería, sin mesas de negociación
En cuestión de meses, la cadena lechera pasó de un sistema altamente regulado (con precios de corte para la exportación, precios administrados, valores compensados y subsidios) a uno prácticamente desregulado, en el que los eslabones más débiles son los que más pierden.
Éste fue uno de los diagnósticos que se hicieron en Mercoláctea, la muestra integral que concluyó el pasado domingo en la Sociedad Rural de San Francisco. Funcionarios y líderes rurales coincidieron en que la ausencia de cohesión y una mesa de negociación representativa es una de las asignaturas pendientes. El conflicto por las retenciones agrícolas dejó su marca, los impedimentos para la exportación, cuando los precios internacionales alcanzaban su pico, impidieron sacar provecho de la situación externa. Luego, de la mano de la crisis global la demanda se desplomó y los precios entraron en el tobogán (ahora con algún pulso externo con miras a restablecerse).
Y, por si fuera poco, la sequía elevó los costos e impidió hacerse de reservas forrajeras a los productores. Un cóctel demasiado peligroso, a caballo de políticas erráticas y contractivas. Los acuerdos impulsados por el Gobierno sólo abarcaron adhesiones parciales, no lograron cumplirse y la gestión de diferentes "mesas" de negociación quedó a mitad de camino o empantanada. Tal el caso de la Región Centro, el Grupo Lácteo o el Consejo Federal de Lechería.
Juan José Bertero, ministro de la Producción santafesino, evaluó que debido a diferentes factores (climáticos, de mercado, indefinición política) la actividad tiene bloqueadas sus salidas y se pronunció por "gestar, desde abajo, una estrategia. Es fundamental tener una mesa donde encontrar una salida. La indefinición nos está llevando a un escenario de confrontación hacia adentro de la cadena, productores contra industriales, sin intervención de la distribución y el comercio", analizó Bertero.
Dirigentes de la Mesa de Enlace también aludieron a las discusiones internas por la representatividad entre cámaras y entidades de productores y a la necesidad de sumar cohesión y unidad en el sector. Detrás de este objetivo, anunciaron la reunión que se concretó el pasado martes con integrantes de la Mesa Nacional de Productores de Leche (definida como brazo técnico de la Mesa) para analizar líneas que aglutinen al sector. De ese encuentro surgió la decisión de canalizar la intranquilidad y el estado de protesta de los productores con medidas que no alteren el abastecimiento a la población. Esto a la luz de mociones de cese de comercialización o el bloqueo de plantas que surgieron de los mismos productores y algunas entidades.
Según el diagnóstico de la Mesa de Enlace, los costos de producción superan ampliamente el valor que se obtiene por litro de leche, a pesar de que el precio que paga el consumidor en góndola permite mejorar sustancialmente el valor percibido por el productor. Por eso se baraja algún tipo de protesta frente a los hipermercados o regalar leche en la Plaza de Mayo o en algunas ciudades como Córdoba o Rosario.
La comisión de enlace declaró un estado de alerta y movilización del sector lechero en todo el país y, en los próximos días, determinará las acciones a seguir. Pero anticipó que las medidas a tomar "no alterarán el normal abastecimiento de leche ni perjudicarán a la población en general". Para confirmar las disidencias en el frente gremial, las cámaras específicas de Córdoba, Santa Fe y La Pampa avisaron que no fueron invitadas a la mesa nacional y que no delegarán su representación en la Mesa de Enlace.
Fuente: La Voz del Interior
Este contenido no está abierto a comentarios

