La mayoría se ve en la clase media
En la Argentina los millonarios rebajan su estatus social, mientras los pobres lo elevan. Es que la mayoría de la población se auto-percibe perteneciendo a la clase media, un elemento identificatorio central.Así, se podría concluir que Tanto arriba como abajo de la pirámide social argentina no hay "conciencia de clase", el concepto marxista que indica que los miembros de una clase son concientes de su posición y situación histórica.El hecho es que en estas pampas tanto los ricos como los pobres se avergüenzan de su condición y prefieren considerarse de otro modo, según las investigaciones de mercado.En su enfoque, Carlos Marx denominó "alienación" a este tipo de distorsión, aunque quienes padecían este mal en la sociedad capitalista eran preferentemente los proletarios.Una posible explicación psicológica de este fenómeno quizá resida en que mientras para unos la riqueza es molesta -en un país donde las fortunas suelen ser vistas como mal habidas- para otros la pobreza es un tremendo estigma social.Lo cierto es que un impactante 80% de los argentinos se percibe a sí mismo como perteneciente a la clase media, según el estudio realizado por la Consultora W junto con Trial Panel.Pero hay algo que no cierra en ese porcentaje, toda vez que hay una gran distancia entre la auto-percepción y la realidad. Percibirse simbólicamente de clase media no significa que se tengan los ingresos que justifiquen esta pertenencia social.De acuerdo a la pirámide social argentina, un 30% de los argentinos componen la llamada "clase media típica" (C3), aquella que percibe un ingreso familiar mensual que va desde los $6.000 a los $12.000.Tomando este último número como piso ($12.000) y hasta los $33.000 se extiende la "clase media alta" (C2), a la cual pertenece un 17% de los argentinos.Por tanto, sumando ambos grupos un 47% de la población se ubica monetariamente en este estrato de la sociedad. Pero la "clase media simbólica", como se ha dicho, es del 80%.Hay al menos un 33% de la población cuya percepción de clase no coincide con la realidad de sus ingresos. Según el estudio, de ese total una minoría rica (6%) rechaza formar parte de una elite de millonarios.La mayoría (27%) son personas de bajos ingresos que no se reconocen a sí mismas como miembros de la clase baja. Hilando más fino los números, los investigadores revelan que la brecha entre la auto-percepción y la realidad es todavía mayor.En efecto, del estudio salta a la vista que casi 1 de cada 2 personas se considera parte de la "clase media típica" cuando, en realidad, el número compuesto por quienes integran este segmento es de apenas 1 de cada 3 personas.Y este fenómeno se repite a la inversa: sólo un 3% se considera de clase alta cuando, en realidad, el segmento ABC1 (con ingresos mensuales que van desde $22.000 hasta $50.000) está compuesto por más del doble (un 7%).Guillermo Oliveto, director de la Consultora W, sostiene que el hecho de que la mayoría de población diga sentirse parte de la clase media, aunque sus ingresos no avalen esa percepción, revela el poder simbólico de ese segmento social.En la psicología se dice que lo que define el carácter de las personas son también sus deseos e ideales. Como si se dijera: "Dime lo que quieres ser y te diré quién eres".Si esto es correcto, una manera de comprender a los argentinos sería profundizar en la cultura de clase media (sus valores y creencias), con la cual la mayoría está identificada.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

