La nueva conexión física con Santa Fe
La cuestión se planteó con ocasión de la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el jueves pasado a la capital entrerriana. En la oportunidad el gobernador Sergio Urribarri pidió “ayuda financiera” para el emprendimiento.
La provincia se ha comprometido a presentar los estudios de factibilidad de obra antes de fin de año. El nuevo enlace sobre el río Paraná tendría un costo económico de entre 600 y 1.000 millones de pesos.
A decir verdad, la idea de un puente que una las costas entrerrianas y santafesinas data de muchos más años que el propio Túnel. Ya el senador Maciá en 1911 ante el Congreso de la Nación había planteado la necesidad de unir ambas orillas.
La lógica indicaba la construcción de un puente, pero un obstáculo lo impedía: dado que el espejo de agua de los ríos pertenece al Estado Nacional, sin su autorización no se podía desarrollar ninguna obra en ese espacio.
Aunque la Nación mandó a hacer estudio de factibilidad de un puente, sin embargo nunca mostró voluntad real de concretarlo. Siempre se sospechó que los intereses porteños, que temían que la producción entrerriana se desviara hacia el interior del país, hizo lobby para frustrar un puente entre Paraná y Santa Fe.
Santafesinos y entrerrianos, finalmente, se cansaron de esperar. Decidieron cortarse solos y emprender la construcción de una unión física no convencional: ya que no se podía hacer nada sobre el río Paraná, había que hacerlo por debajo.
Así nació la audaz idea de construir un túnel subfluvial, contra la voluntad del gobierno central. En junio de 1960 los gobernadores de Entre Ríos, Raúl Uranga, y de Santa Fe, Carlos Silvestre Begnis, firmaron un Tratado Interprovincial con ese objeto.
Este tipo de tratados no tenía antecedentes entonces. Correspondió al doctor Jorge Ferreira Bertozzi realizar el estudio jurídico y fundamentar el derecho de las provincias para celebrar este tipo de acuerdos.
El túnel surgió sobre la base de esta convicción: si es cierto que el espejo de las aguas del río pertenece a la Nación, eso no ocurre con la zona ubicada por debajo de los lechos, que es jurisdicción provincial y puede ser administrada por las mismas.
Esta monumental obra de ingeniería, que representó la primera por su naturaleza en América del Sur y fue la primera vía de unión física de Entre Ríos con la región, fue inaugurada el 13 de diciembre de 1969.
Vía de comunicación clave para el despegue del desarrollo regional, y a 40 años de su puesta en marcha, el Túnel muestra hoy signos de agotamiento. Ya en los ‘90, la saturación del tránsito y los daños sobre su estructura ocasionadas por las crecientes de esos años, prendieron luces de alarma.
En un momento se creyó que la apertura del punte Rosario-Victoria, allá por 2003 –la última gran obra de enlace vial interprovincial- descongestionaría el túnel subfluvial.
Pero no: el parque automotor no ha parado de aumentar, en un contexto de crecimiento económico y demográfico regional. La circulación por el Túnel llega a casi 10.000 vehículos diarios.
Como sea, todo parece indicar que se necesita un puente que una Paraná con Santa Fe. Según trascendió por la prensa capitalina, la nueva conexión estaría destinada básicamente al transporte pesado.
De esta manera, su objetivo sería complementarse con el túnel, que se utilizaría en el futuro para los vehículos livianos, despejándose así los peligros ligados a la saturación de tránsito.
Este contenido no está abierto a comentarios

