La palabra como eje de la Salud Mental
La ilusión no proviene de una pastilla, sino del nunca bien ponderado deseo de vivir. La salud ha tenido muchas definiciones a través de la historia. En la actualidad existe el acuerdo de considerarla como el estado de bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad. Esta concepción, apoyada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluye como aspecto de la salud general la cuestión del bienestar mental y no sólo lo físico.Esto no se refleja en la sociedad actual, que se caracteriza por el individualismo, pensar solamente en uno mismo y no preocuparse por los demás, por la falta de significaciones, acerca de la vida y del ser humano, así como también por lo que se ha dado a llamar la “biologización”, que expresa que la salud o la enfermedad es sólo aquello que se ve o se puede comprobar por medio de lo científico. Desde este punto de vista, las cuestiones como los sentimientos, sensaciones, como el sufrimiento, al no comprobarse por medios científicos o análisis de sangre, no se lo considera como una causa de bienestar o malestar y no se lo incluye en los parámetros de salud.En este escenario se está desarrollando una problemática que preocupa cada vez más a las instituciones de salud pública en los que la promoción de la salud es el eje de acción que más prevalece.Según la Encuesta Nacional sobre Prevalencias de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2008 (ENPreCosP- 2008), el 0,9% de la población entre 16 y 65 años ha consumido estimulantes (drogas que afectan al Sistema Nervioso Central y quitan sensación de hambre y sed y evitan la sensación de fatiga y sueño) y el 3,7% ha consumido tranquilizantes (ansiolíticos, sedantes, hipnóticos y anticonvulsivantes) al menos una vez en su vida sin indicación médica y/o en mayor cantidad y/o por más tiempo de lo indicado por el médico/a respecto del total de personas del mismo grupo de edad. ¿Por qué esto se presenta como una problemática?Desde el punto de vista de la promoción de la salud y el logro del bienestar mental y social, es vital la revalorización de la palabra y su potencia, en un mundo caracterizado por problemas en los canales de comunicación y por la violencia, que no solamente ni siempre es física.Es necesaria la reformulación de las dependencias a que estamos sujetos y acotarlas a aquellas que sean absolutamente indispensables, como lo son los afectos y emociones que nos hacen sentir vivos y elegir libremente. En este sentido la medicación está indicada a aquellas situaciones en las que son absolutamente necesarias y no para todos los casos, ni para siempre. La medicación engendra riesgos, ya que puede obturar o suprimir la palabra como voluntad y posibilidad de cambio y puede ocultar la verdadera causa del síntoma, además de la posibilidad de producir acostumbramientos, aumento de los gastos en el sistema de salud, traducidos en negocios millonarios de las multinacionales farmacológicas. ¿Cuál es el rol de los profesionales de salud en esta problemática?Los profesionales de salud mental, tienen la obligación de apostar a la responsabilidad individual en el uso abusivo de psicofármacos y la educación de la población en tal aspecto.Recordar que los psicofármacos administrados masiva e indiscriminadamente dificultan la reflexión y resolución, sobre cuestiones que afectan la vida individual y colectiva. La medicación tiene una restringida y muy específica indicación. Área de Promoción de la Salud y Prevención de Enfermedades Dirección: Almirante Brown 540 (Frente a Grúa del Puerto)Teléfono: (03446) 428820Correo Electrónico: [email protected]
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