La peor hipótesis
¿Cómo sigue el gobierno de Cristina Kirchner? ¿Se encamina a llegar intacto a diciembre de 2011 o el país vivirá otra pesadilla de cambio de mando anticipado?Todavía resuena la advertencia del ultrakirchnerista Emilio Pérsico, quien durante la campaña electoral dijo: "Si perdemos, que se hagan cargo del gobierno Cobos y Clarín".Pérsico después se retractó, pero dejó instalada la sensación de que no había hecho otra cosa que expresar el pensamiento más profundo del matrimonio presidencial.Por otro lado, éste ya habría amenazado con dejar el mando aquella noche fatídica para el gobierno, cuando el vicepresidente dio el voto positivo a favor del campo.Es inocultable la debilidad en que quedó el gobierno después de que 7 de cada 10 argentinos le votaran en contra el 28 de junio. En los países normales un revés electoral de medio término es apenas un cambio de opinión.Sin embargo, en Argentina es distinto. Aquí el poder utiliza la idea nefasta y extorsiva que dice: Yo o el caso. Es un discurso que tiene rasgos totalitarios. Porque niega, en principio, la alternancia en el poder.Pero cuando se juega así con el poder -un todo o nada- se juega con la institucionalidad del país. Porque, ¿qué pasa si las urnas se pronuncian negativamente?"Si perdemos, que se hagan cargo del gobierno Cobos y Clarín", es la respuesta lógica de este pensamiento mesiánico que cree en los hombres providenciales o imprescindibles.No. Si les tocó perder tendrán que aprender a gobernar de otro modo. Tendrán que adaptarse al sistema republicano de gobierno, gestionando la cosa pública a través de los consensos y respetando las instituciones, que trascienden a las personas.Todo argentino de bien quiere que los Kirchner cumplan con los plazos constitucionales de la mejor manera. El país no puede permitirse caer en otro zafarrancho institucional, el último de los cuales fue el desplome de la Alianza en el poder.Ha sido inquietante, al respecto, el último producto de la teoría conspirativa del kirchnerismo. Luis D'Elía acaba de advertir sobre un plan que preparan antes de fin de año sectores "conservadores y de derecha" para "instalar a Cobos en la Presidencia"."Las élites dominantes va a intentar antes de fin de año generar una escalada de precios y desabastecimiento, van a intentar destrozar a Kirchner en los medios y, con los esbirros de siempre, van a intentar agitar el conflicto social y financiarlo", denunció.La hipótesis de D'Elía no es nueva. Se diría que el discurso kirchnerista (que ve la realidad en blanco y negro) abusó de ella todos estos años. Y se apoya, como antecedente, en las alteraciones institucionales del pasado en la Argentina.Pero la denuncia sobre el golpe es tan vaga que, también en tren de especulaciones, bien podría convertirse en una estrategia -ya utilizada por otros gobiernos en problemas- para justificar la retirada.Ya que D'Elía se permite lanzar alegremente al público la hipótesis de un golpe contra el gobierno, ¿por qué no pensar que esa es una táctica para víctimizarse?¿Acaso el gobierno tiene planeado irse del poder -no en helicóptero como lo hizo Fernando de la Rúa- sino forzando una situación de caos, que le permita autojustificarse históricamente? ¿En lugar de irse no querrá hacer que lo echen?La voluntad pérsica de tirarle el gobierno a Cobos, ¿no tiene acaso una secreta conexión ideológica con un intento de salida abrupta del gobierno?Sería dramático para la Argentina que Cristina Kirchner no cumpla los cuatro años en la Casa Rosada.
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