La polémica escolar por el uso de las netbooks
Su ingreso al aula es visto como un signo de modernización pedagógica, en la sociedad del conocimiento. Pero hay voces que advierten que si las netbooks no se encuadran dentro de un contexto de aprendizaje, son un dolor de cabeza.En este tema de las herramientas y los fines, y para evitar malentendidos, conviene siempre hacer una distinción filosófica: el abuso de algo no lo desacredita per se.La riqueza o la palabra -por nombrar dos dimensiones de la realidad humana-, no se desmerecen por el falso uso que se hace de ella. Y lo mismo cabría decir de la tecnología, y específicamente de la tecnología en el aula.No hay nada más necio que imputar y transferir a las cosas la maldad moral de los hombres. Esto sólo puede conducir a echar por la borda aspectos de la cultura humana en bloque y sin distinguir.Los tecnófobos, por caso, que demonizan los aparatos, y son incapaces de ver en ellos medios potencialmente liberadores, parecen temerle a todo lo que tiene capacidad de aumentar los bienes de la vida.Los tecnófilos padecen la ceguera contraria: como ven los dispositivos electrónicos como panaceas, cuya sola existencia basta para mejorar la vida, pierden de vista los daños humanos asociados a su mal uso.Pues bien, antes de que las netbooks llegaran a la escuela secundaria, con la idea de generar igualdad de oportunidades cognoscitivas, el uso adolescente doméstico de la computadora e Internet despertaba inquietud.Por ejemplo, desde hace tiempo es un tópico el acoso escolar o bullying, que hace de las redes sociales un instrumento para generar más violencia. El uso adolescente de las nuevas tecnologías, por lo demás, podría ser adictivo en varios aspectos.El arribo de estas máquinas a las aulas fue visto como un avance neto de la secundaria, de la misma manera que se celebra todo mejoramiento edilicio en los colegios.Y esto porque se da por supuesto el carácter pedagógico-didáctico de estos aparatos. Pero la pregunta que cabría hacerse es la siguiente: ¿efectivamente los alumnos acrecientan su aprendizaje con estos medios electrónicos?¿O en realidad realizan con ellos lo mismo que hacen en sus casas, como bajar música, jugar o chatear, aunque esta vez en el ámbito escolar? O en otros términos: ¿la escuela ha sabido expurgar el uso recreativo, implícito en las netbooks, para encuadrarlas en los fines pedagógicos que persigue?Según un informe que presentó el Ministerio de Educación de la Nación, el acceso a las netbooks en las escuelas aumentó la permanencia de los alumnos secundarios, mejoró las habilidades en informática, la inclusión social de familias, al tiempo que redujo la violencia.Sin embargo, el mismo informe reconoce la queja de algunos docentes por su uso en redes sociales -como Facebook-, y no en propuestas de aprendizaje. Con lo cual el uso de las netbooks dentro del colegio presentaría situaciones nuevas, que estarían conspirando contra los propios fines institucionales.Al mismo tiempo trascendió por la prensa el diagnóstico inquietante de la directora de un colegio de San Rafael, Mendoza, la cual pidió reserva de identidad.Esto dijo: "La problemática de la ciber-violencia se acentúa más a partir de la entrega de las netbooks y, al ser tan reciente, los profesores y directivos no se sienten preparados para afrontarlos; por ahora intentan combatir la violencia con charlas de concientización y de valores para los alumnos".Parece claro que estos aparatos ayudarán a la educación de nuestros adolescentes en la medida en que se encuadren dentro de un código de uso pedagógico.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

