La política comercial del país, en el centro del debate
No hay unanimidad sobre los motivos que han llevado al gobierno a restringir el ingreso de importados. Incluso los propios industriales locales, que adhieren al proteccionismo oficial, se muestras reticentes.El fenómeno ha adquirido dimensiones insospechadas. Hasta opera una barrera que limita el ingreso de productos de editoriales extranjeras, un negocio que no mueve el amperímetro de la balanza comercial.El gobierno alegó que así limita el ingreso de productos editoriales que no cumplen medidas ambientales de contenido de plomo. Pero intelectuales progresistas de Plataforma 2012, retrucaron que no entiende este afán sanitario en un gobierno que "acepta la utilización de sustancias químicas contaminantes en la megaminería a cielo abierto".¿Por qué el gobierno ha decido restringir las importaciones? Hay dos teorías. La oficialista dice que se trata de promover la industria nacional, haciendo que los productores locales sustituyan bienes extranjeros.La opinión alternativa sostiene que en realidad se quiere evitar con esto la salida de dólares. El modelo, con la fuga de dólares de estos años, se quedó sin divisas para pagar las necesarias importaciones.Si uno escucha a los industriales argentinos, que en todo este tiempo adscribieron al llamado esquema de sustitución de importaciones, puesto en vigor tras la megadevaluación de 2002, la cosa se entiende menos.El titular de la UIA, Ignacio de Mendiguren, acaba de advertir que cerrar tanto la economía al exterior pone en riesgo la propia actividad fabril interna. ¿Pero no es que esa cámara adhiere a la tesitura de sustituir producción importada por producción interna?La razón que da el propio De Mendiguren, para justificar su preocupación, es bastante elocuente: el sector que preside es altamente dependiente de insumos del exterior, gracias a los cuales funciona la llamada "industria nacional"."Argentina tiene una relación muy directa entre sus importaciones y su nivel de actividad; por su matriz productiva por cada punto de la producción industrial que se crece esto multiplica por cuatro lo que crecen las importaciones".Si el razonamiento del directivo es correcto, no se entiende cómo el gobierno, que hasta acá alineó su macroeconomía a la filosofía industrialista de la UIA, se apura a cerrar drásticamente la economía a los bienes importados.En la principal cámara empresaria industrial, tienen información de que hay fábricas que están paralizando su actividad porque no disponen de componentes para poder sustituir importaciones.Al punto que algunas empresas adelantan vacaciones, cortan horas extras, disminuyen los turnos en la industria y practican medidas por el estilo. La paradoja entonces es que el cierre de las importaciones -cuyo argumento es la defensa del trabajo nacional- se traduzca en la destrucción del empleo.Dante Sica, ex secretario de Industria y director de Abeceb.com, adhiere a la política de sustitución de importaciones, que según él protege a la industria nacional. Sin embargo, discute la estrategia del gobierno."El problema viene cuando esta política se ejecuta en forma compulsiva para alcanzar un único fin, el de evitar la salida de divisas", critica. Como sea, aun suponiendo que el gobierno buscase, efectivamente, argentinizar la producción, ¿no debería verificarse primero un aluvión de inversiones por el lado de la oferta de bienes nacionales?Al mismo tiempo, ¿eso no requiere a su vez importar máquinas e insumos? El otro problema son los plazos. ¿Qué tiempo puede demandar invertir en la industria, lo que no se invirtió hasta ahora? ¿No se necesitan años?
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

