La práctica de ocultar la riqueza
El escándalo por presunto lavado de dinero que estalló en Argentina ha reactivado el debate público sobre los engranajes financieros globales que hacen posible el ocultamiento de fondos.Se acaba de conocer que el G20 -el club que reúne a las economías más grandes del mundo- acordó un nuevo sistema para intercambiar información bancaria y acabar con los paraísos fiscales.El objetivo es detectar cuentas bancarias de personas que pueden estar evadiendo impuestos o tratando de ocultar fondos ilegales. "Hoy hay muchos políticos corruptos en todo el mundo que están nerviosos por la posibilidad de que se descubran sus cuentas secretas", señaló al respecto Charles Intriago, presidente de la Asociación de Especialistas Certificados en Delitos Financieros.A todo esto, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés) reveló detalles sobre Estados, empresas e individuos que contribuyen al secreto bancario.En su capítulo sobre la Argentina, el ICIJ indicó que el destino favorito de los empresarios que radican sus compañías en paraísos fiscales es Panamá. También existe una estimación del dinero de argentinos oculto en el exterior. El monto asciende a 399 mil millones de dólares, según la red de investigadores Tax Justice Networt (TJN).Sin embargo, la práctica de la fuga de dinero es un tema borroso. Por ejemplo: ¿es lo mismo girar a paraísos fiscales fondos mal habidos, surgidos de la corrupción, que depositar ahorros en el extranjero, para protegerlos del afán expropiatorio de los gobiernos?Muchos argentinos, por ejemplo, pusieron su dinero en cuentas del exterior después del "corralito" con que el gobierno se apropió de todos sus depósitos en 2001.Incluso hubo provincias, como la de Santa Cruz, que lograron sacar antes sus ahorros. El entonces gobernador Néstor Kirchner siempre se ufanó de haber resguardado en el exterior los fondos de los santacruceños, surgidos del pago de regalías hidrocarburíferas.A lo largo de los '90, el sistema financiero había estado captando depósitos en dólares porque la gente no confiaba en el peso. Los que sabían que la convertibilidad no aguantaba, empezaron a retirar esos ahorros de los bancos, muchos de los cuales fueron llevados al exterior.Los ahorristas que no se avivaron quedaron atrapados en el sistema. Los agarró entonces el "corralito", que no fue otra cosa que prohibirle a la gente retirar su plata de los bancos.Este tipo de crisis, que denuncian el riesgo institucional del país, más factores asociados a la devaluación persistente del peso argentino, han alimentado la cultura de atesoramiento en dólares de los argentinos.La llamada "fuga de capitales" consiste, justamente, en sacar dinero del sistema institucional bancario, para refugiarse en activos que estén fuera de la mira de los gobiernos.El dólar es una de las opciones más comunes en estas pampas. Algunos guardan los billetes verdes en el colchón, otros en cajas fuertes, y otros los depositan en bancos del exterior. ¿Es esto delito? ¿Fue ilícito depositar en el exterior los ahorros de Santa Cruz?Una cosa parece ser esconder dinero mal habido, surgido de la corrupción, girarlo a paraísos fiscales con el propósito de "blanquearlo", y otra sería depositar ahorros en el exterior, porque se cree que allí están más seguros.Como sea, el flujo de dinero que se esconde en el mundo es impresionante. Según TJN, la riqueza oculta alcanza la astronómica cifra de entre 21 y 32 billones de dólares, lo que equivale al PBI de los Estados Unidos y Europa.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

