La Revolución Francesa
Como descendientes de franceses no hemos querido que pase desapercibido este nuevo aniversario revolucionario, por ser una de las fechas más importantes del pueblo francés y del mundo.
Por América Rosa Villemur
OpiniónEs tarea harto compleja reconocer que pocas ciudades como París han protagonizado acontecimientos tan importantes que cambiaron el curso de la historia. Se dice que probablemente fue fundada por los galos, que formaron un pequeño centro urbano sobre las orillas del Sena; también llegaron los romanos pero fueron desplazados hacia la ciudad donde iniciaron una lenta expansión sobre las dos márgenes del río. Desde ese momento se inicia su progresivo desenvolvimiento no sólo desde el punto de vista urbanístico, sino también cultural. Al asumir Felipe II París alcanza uno de los períodos de mayor esplendor, se comienza la construcción del Louvre, luego con el reinado de Luis IX se construye la Santa Capilla y se aceleran los trabajos de Notre Dame. Pero con la sucesiva dinastía de los Valois Paris vive una de las páginas más triste pero llega Carlos V y logra restablecer el orden haciendo erigir entre otras obras la Bastilla pero ésta tampoco fue una paz duradera. Después de muchos desencuentros y revueltas cada vez más sangrientas y de cuatro largos años con la llegada de Enrique IV la ciudad toma mayor importancia, es aquí donde París conquista su lugar en la historia.El 14 de julio de 1789, el pueblo francés se levanta y produce la toma de la Bastilla, símbolo del absolutismo y del terror, comienza aquí la Revolución que habrá de sentar el nacimiento de un mundo moderno, es esta la primera victoria contra el símbolo del antiguo régimen, haciendo hincapié aquí del carácter patriótico y militar de la manifestación a fin de dar testimonio de la recuperación de Francia.Los valores que se instalaron en aquella Sociedad de valientes fueron los cimientos que todo hombre de bien desea llevar adelante: una convivencia de acuerdo a principios fundamentales para la armonía de los pueblos y es así que aquel 14 de julio marcó para siempre los destinos de un pueblo que quiso independizarse de un régimen totalitario donde predominaba la injusticia y desigualdad social, desapareciendo aquí de la escena política los personajes que la habían dominado tanto tiempo.Los sabios principios de Robespierre de: "Libertad", "Igualdad", "Fraternidad", se gravaron a fuego en el corazón de todos los ciudadanos por igual, dejando sentado un precedente histórico de convivencia pacífica para ellos y para ejemplo de todos los pueblos del mundo.Nosotras, que hemos adquirido progresivamente año tras año los aprendizajes del idioma francés y a través de él: la cultura y la riqueza espiritual de esa querida nación con la cual nos sentimos hermanados, queremos recordar y festejar este 14 de julio con emoción.
Por América Rosa Villemur
OpiniónEs tarea harto compleja reconocer que pocas ciudades como París han protagonizado acontecimientos tan importantes que cambiaron el curso de la historia. Se dice que probablemente fue fundada por los galos, que formaron un pequeño centro urbano sobre las orillas del Sena; también llegaron los romanos pero fueron desplazados hacia la ciudad donde iniciaron una lenta expansión sobre las dos márgenes del río. Desde ese momento se inicia su progresivo desenvolvimiento no sólo desde el punto de vista urbanístico, sino también cultural. Al asumir Felipe II París alcanza uno de los períodos de mayor esplendor, se comienza la construcción del Louvre, luego con el reinado de Luis IX se construye la Santa Capilla y se aceleran los trabajos de Notre Dame. Pero con la sucesiva dinastía de los Valois Paris vive una de las páginas más triste pero llega Carlos V y logra restablecer el orden haciendo erigir entre otras obras la Bastilla pero ésta tampoco fue una paz duradera. Después de muchos desencuentros y revueltas cada vez más sangrientas y de cuatro largos años con la llegada de Enrique IV la ciudad toma mayor importancia, es aquí donde París conquista su lugar en la historia.El 14 de julio de 1789, el pueblo francés se levanta y produce la toma de la Bastilla, símbolo del absolutismo y del terror, comienza aquí la Revolución que habrá de sentar el nacimiento de un mundo moderno, es esta la primera victoria contra el símbolo del antiguo régimen, haciendo hincapié aquí del carácter patriótico y militar de la manifestación a fin de dar testimonio de la recuperación de Francia.Los valores que se instalaron en aquella Sociedad de valientes fueron los cimientos que todo hombre de bien desea llevar adelante: una convivencia de acuerdo a principios fundamentales para la armonía de los pueblos y es así que aquel 14 de julio marcó para siempre los destinos de un pueblo que quiso independizarse de un régimen totalitario donde predominaba la injusticia y desigualdad social, desapareciendo aquí de la escena política los personajes que la habían dominado tanto tiempo.Los sabios principios de Robespierre de: "Libertad", "Igualdad", "Fraternidad", se gravaron a fuego en el corazón de todos los ciudadanos por igual, dejando sentado un precedente histórico de convivencia pacífica para ellos y para ejemplo de todos los pueblos del mundo.Nosotras, que hemos adquirido progresivamente año tras año los aprendizajes del idioma francés y a través de él: la cultura y la riqueza espiritual de esa querida nación con la cual nos sentimos hermanados, queremos recordar y festejar este 14 de julio con emoción.
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