La salud se juega en equipo
Cuando el dengue fue tapa de los diarios y tema del día, o ahora que la gripe A está en su apogeo, hubo informaciones contradictorias, se opinó mucho más de lo que se clarificó, con los riesgos que eso implica.
Por Abel Lemiña
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Dar consejos suele tener su fundamento en ayudar a otro, en guiarlo, en fijar un objetivo beneficioso. Lógico, siempre y cuando sea un consejo bien intencionado.También está el consejo con buena intención pero que puede ser erróneo, lo que desvirtúa la finalidad original para terminar siendo un elemento perjudicial para aquel al que queremos ayudar.Estoy refiriéndome a los consejos en salud, dados por quienes no manejan la ciencia, sino que por ser "opinadores" sanitarios, se basan en impulsos consejeros. Se dan casos en que "recetan" en un almacén, por teléfono, por mail, en el encuentro circunstancial en una esquina, en la misma sala de espera de un consultorio, en fin, hay una suerte de multiconsejeros en salud que insisto, pueden o mejor dicho, suelen tener un alto porcentaje de perjuicio sobre sus aconsejados, por desconocimiento mas no por intención.Tomá esto o aquello, porque a mi primo le hizo bien, ponete tal crema o tomá el tecito que es bueno.Si la ciencia fuese así de fácil, no hubieran sido necesarios los Houssay, los Leloir ni los Favaloro, bastaría con tener un vecino cerca o un teléfono a mano para consultarle al primer número que nos atienda.Informarse sobre prevención de enfermedades, sobre diagnóstico precoz es necesario y una de las medidas de mayor contenido preventivo, tal como lo avala la Organización Mundial de la Salud, pero eso a la vez debe estar acompañado de un equilibrado manejo de la transmisión de información, porque en salud, lo erróneo o confuso perjudica, hiere, enferma o mata.A veces, especialmente en los grandes medios masivos del país, más que informar, se confunde a la población. Retransmitir información elaborada por los que saben está bien, pero opinar de acuerdo a un criterio basado en simples observancias personales, no sustentadas en la ciencia, o incluso empujados por líneas editoriales que dicen que hay que criticar todo lo que es oficial, o viceversa, pone en riesgo la táctica sanitaria o hacen dudar a la gente si seguirlas o no.La salud debe ser pura en su esencia, en su ejercicio, en la transmisión de información, absolutamente en todo, es la única manera de encaminarse hacia el éxito de la salud pública.Darle un tono amarillista a la noticia médica, poner música de fondo fúnebre para hablar de una pandemia, sin tener certezas decir que se esconden datos, afirmar que las cosas se hacen mal, que se debieron empezar antes, que si se hizo porque ese hizo y sino porque no se hicieron, es jugar con la salud de todos, y con eso no se juega. Si uno tuviese que calificar esa metodología diríamos que es malapraxis informativa de salud.Consejos erróneos involuntarios, informes u opiniones periodísticas no especializadas, pueden hacer daño al sistema, y por ende a la población.Se debe tener cuidado antes de aconsejar a otro sobre lo que debe tomar, lo bueno es recordarle a ese otro que no se automedique, que consulte a su médico sobre lo que debe hacer. En los medios, informar según lo que las fuentes sanitarias fidedignas dan como datos certeros. Entender e informarse, como en el caso de la epidemiología cuando un caso es sospechoso, pero que no significa una duda, y menos una duda moral, sino que es la nomenclatura en la clasificación, hasta que las fuentes responsables confirmen si es un caso positivo o negativo de equis enfermedad, como en el tema dengue o ahora con la gripe A.En fútbol si uno opina una cosa y se da otra totalmente contraria, es sólo una circunstancia que muere en anécdota, pero en salud, los resultados pueden ser peligrosos, ya que los oyentes, los televidentes y los lectores, confían en los medios que eligen para informarse.Usemos un criterio maduro, basado en certezas y cumplamos el rol que nos corresponde a cada uno, y hablemos de salud con responsabilidad, dejando de lado las diferencias de cualquier índole, ya que la salud nos necesita a todos jugando para el mismo equipo.
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