La sequía provocó graves daños al citrus
Las lluvias de las últimas horas no podrán revertir los daños, especialmente en las variedades tempranas.
Un informe elaborado por la Cámara de Exportadores de Citrus del NEA describe con precisión las graves consecuencias de la prolongada sequía.
Imágenes de plantas con hojas amarillentas sin la fuerza necesaria para sostener sus frutos, que caen irremediablemente al suelo, y naranjas y mandarinas visiblemente disminuidas en su tamaño, grafican algunas de las consecuencias del déficit hídrico, que, combinado con las altas temperaturas típicas del verano, generan el fenómeno denominado “evapotranspiración”.
La entidad cita un estudio llevado a cabo por el Servicio Meteorológico Nacional, que incluye al nordeste de Entre Ríos dentro de la zona afectada por “sequía grave”, con “condiciones seriamente limitantes para el mantenimiento de una actividad vegetal continua”.
En el trimestre Octubre/Diciembre de 2008, la merma en las precipitaciones con relación a los valores normales tomados en el período del año 1.961 al 1.990, alcanza al 378.3 % y la reserva de agua útil para el Norte de Entre Ríos al 12/01/09 era del 0% en referencia a la capacidad de agua útil total.
Esta carencia de humedad impacta seriamente en las plantaciones cítricas, en especial en las variedades de mandarinas tempranas (Okitsu, Satsuma, Clementinas y Clemenules). También se vislumbran daños significativos en las restantes variedades, que en la floración de setiembre se vieron favorecidas por las condiciones imperantes en aquellos momentos, produciendo una elevada carga de frutas que ahora comienzan a abortar o purgar, es decir, se caen al suelo.
También en variedades semitempranas como las naranjas de ombligo, han disminuido la cantidad y el tamaño de los frutos, incluso en aquellas plantaciones que están provistas de riego artificial.
El informe de CECNEA revela que en el norte entrerriano y el sur de la provincia de Corrientes hay aproximadamente 70.000 hectáreas de citrus, y sólo el 15% cuenta con riego artificial, “el cual, no obstante, no es la solución, y solamente sirve para mitigar los graves efectos de la sequía”.
Tampoco las lluvias de las últimas horas alcanzan para revertir los daños. Las primeras variedades de mandarinas que se cosechan de marzo a mayo ya no podrán crecer lo necesario. Las otras variedades serán menos afectadas siempre y cuando siga lloviendo, pero igualmente tendrán problemas de tamaño o calibre.
A modo de conclusión, el informe de la Cámara de Exportadores de Citrus del NEA dice que puede calificarse la situación como “desastrosa, con serio daño fisiológico en las plantas. En cuanto al panorama comercial, la situación descripta perjudicará notoriamente el embalado de fruta para exportación, por caída de volumen, déficit de tamaño y fuerte deterioro de la calidad de la fruta”.
La sequía viene a sumarse a otros problemas que han puesto en jaque a la exportación de citrus, como la pérdida de competitividad con relación a países que han devaluado significativamente su moneda, y la merma del consumo por la crisis económica global. Se trata de factores que impactarán tanto en las empresas exportadoras como en la mano de obra ocupada y en los proveedores de insumos y servicios.
C.E.C.N.E.A. - Cámara de Exportadores de Citrus del NEA
Director Ejecutivo: Dr. Mariano Caprarulo
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