La violencia no es patrimonio de la pobreza
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/374/0000374513.jpg)
Los dos modelos que se han generado en la práctica tienen que ver con la forma en que la sociedad se ha ido vinculando: el modelo patriarcal y la violencia simétrica.Mevia María Carrazza*Los dos modelos que se han generado en la práctica tienen que ver con la forma en que la sociedad se ha ido vinculando: el modelo patriarcal nos remite a la subordinación de la mujer, esto es el patriarcado, que lo vemos en la familia, las creencias, la justicia, la economía y la política.También se llama asimétrico, porque uno se encuentra en situación de superioridad, lograda mediante la fuerza y la otra parte en inferioridad de condiciones, subordinada.El otro modelo es la violencia simétrica. En situaciones normales nos remite a los cambios sociales, donde se visualiza que la mujer ha ganado espacios en la producción de bienes, junto al hombre, transformando a la institución familiar más equitativa.Sucede que cuando esta simetría se refiere a la violencia, ambos protagonistas de la violencia familiar deciden alternar su rol; muchas veces uno calla y el otro pega o insulta; otras, el que antes pegó será el que calla.El ciclo de la violencia es quien te ayuda a ubicar a los protagonistas, es una de las mejores herramientas para tratar el tema.Hemos atendido a lo largo de estos años a varias mujeres de sectores económicos pudientes, en su condición de víctimas, y pocas cosas las diferencian de las de las inferiores condiciones.Son personas maltratadas, especuladas, pueden recibir al momento de la luna de miel - ciclo que mencioné - de parte de su victimario, un viaje, una camioneta, una valija con dólares, un pedazo de campo, que al menor incumplimiento de las órdenes del victimario, el arreglo puede cambiarse, en beneficio de un familiar y dejar a esta mujer sin nada en mano.Este victimario cuenta con un grupo jurídico que le arreglará todo, cobrando fortunas para hacerlo. Constituyéndose todo esto en una nueva revictimización de la víctima.No es bueno que se alimenten odios entre el victimario y la víctima.Los victimarios quedan muy solos, tan solos como las victimas que peregrinan sin tener una justicia justa, una asistencia integral a tiempo.Me preocupa el destino que están teniendo los victimarios. En realidad, no se les exige asistencia psicológica ni psiquiátrica. Al parecer se tiene una especie de temor reverencial a quien, teniendo poder económico, cree que puede ahorcar, matar, dejar sin comer a sus propios hijos bajo su juicio de que su mujer es gastadora, etc.El violento es visto como el malo de una película, una miniserie que polariza y agudiza odios.Sin tener en cuenta que el golpeador no nace después de los 18 años, el victimario aprendió a serlo desde mucho antes y se encontró con una victima con una historia plagada de sucesos subordinantes, de los que no pudo salir muchas veces a edades tempranas.Estamos hablando de violencias como aprendizaje, no de actitudes violentas generadas por psicopatologías de base, que obviamente deben ser tratadas.Venimos observando muertes, más consumo de alcohol, de drogas; más uso de agresión en los celulares, páginas webs, un machismo que se exacerba y tarde o temprano tendrá fatales consecuencias en la victima y en los testigos de la violencia.Las resoluciones judiciales, con mediación incluida, tienen escasos controles de cumplimiento. Se pagó la mediación y todo se archiva.Se supone que todo seguirá en paz, hasta que la victima desesperada le recuerde a la justicia que se está terminando el tiempo de la exclusión dictada y que el victimario volverá con mayor prepotencia. Allí se revisará lo hecho y se apurarán los expedientes, y muchas veces se comprobará que se ha hecho bien poco. Se remitirán excusas como la falta de personal, y otras tantas explicaciones, que además son ciertas. Disculpas que generan verdaderas decepciones en quienes han tenido el "coraje" de recurrir a la justicia. Inconvenientes que alguna vez, tal vez, lleven a pensar de qué manera el gobierno podría realizar una mejor distribución de los recursos económicos para que se destinen más y mejores recursos humanos, evitando así la "oligarquía" entre los trabajadores estatales.Tanto la policía como la justicia reprochan que habiendo actuado, la victima vuelve a su casa. La victima vuelve porque necesita una asistencia segura, no un espacio que cuenta con la íntima amistad del victimario expresada muchas veces en el "no hacer".Los casos en los que la victima visualiza garantía plena por parte de los organismos de asistencia a la victima continúan con el objetivo dispuesto, que es cambiar violencia por no violencia.Se necesita además un discurso social que reconozca que la violencia familiar debe ser tratada y que constituye un flagelo que atraviesa, no sólo a esa familia, sino a la sociedad toda.Se ha tenido que llegar a visualizar un importante número de mujeres muertas para considerar que esto es un espanto.Demasiado papirocracia para las inminentes gestiones que deben hacerse para que una familia en conflicto deba vivir en paz. * Responsable CEIM. Docente especializada en asistencia y prevención de violencias
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


