Las cosas que más desean los argentinos
¿Cuáles son los bienes preferidos de los argentinos, aquellos que en teoría los hacen felices, y que por tanto absorben su interés?, preguntó un estudio privado.Pues bien, casa, auto y celular son los objetos fetiches en estas pampas, los que movilizan el instinto adquisitivo y cuya provisión, en consecuencia, pondría a los argentinos en un estado de felicidad.A esa conclusión arribó una investigación de opinión pública elaborada por la Universidad de Palermo (UP), y la consultora especializada 'TNS Gallup', y que lleva un elocuente título: "Estudio sobre el amor".Cabría especular que dirigir la atención hacia estos gustos y preferencias sería de máximo interés para cualquier política económica que aspire a obtener consenso en la Argentina.El elector medio no aspira a revoluciones, ni a grandes empresas espirituales o conquistas políticas. Más bien aspira a elementos de confort que le hacen llevadera su vida, que lo gratifican materialmente.El sociólogo Eduardo Fidanza, al analizar las demandas actuales de la sociedad argentina de cara a las presidenciales de 2015, coincide en que nada es más importante que las cuestiones económicas.Y a los ideales de bienestar, les adjunta una necesidad primaria, la seguridad, sin la cual no de puede disfrutar de los bienes materiales. "La Argentina que espera el nuevo gobierno es conservadora, le preocupa el bolsillo antes que las instituciones", refiere.Y añade: "Es una sociedad en la que dos tercios se miran en el espejo del temor y la necesidad, no de los ideales". Visto en estos términos, se comprende entonces la lógica motivacional en su conjunto.Por ejemplo, difícilmente las grandes masas se movilicen por una mejora en la institucionalidad del país o contra la corrupción pública. Y ni qué hablar de temas como la "calidad educativa" o un mejor servicio de justicia.Se diría que el gobernante que lleve adelante una política que convalide las apetencias primarias de los argentinos, en términos de cierto bienestar y protección ciudadana, obtendrá el respaldo que todo régimen político necesita.Interrogado por las conclusiones del "Estudio sobre el amor", Guillermo Oliveto, presidente de la consultora especializada en consumo 'W', no se mostró extrañado por su contenido.Es lógico, opinó, que una sociedad local tan marcada por la clase media ponga la casa y el auto al tope de sus preferencias. "Tener el inmueble propio viene de los inmigrantes, que veían en eso una forma de echar raíces", aclaró.Además, en un país donde el crédito hipotecario luce por su ausencia, no suena extravagante que sean los autos los que han vivido una explosión de ventas en los últimos años.En cuanto a la obsesión por el celular, Oliveto opina: "La tecnología hoy es lo que nos permite estar conectados y actualizados, por eso el celular surge como un ícono del consumo en la última década".Está claro, por lo demás, que la casa, el auto y la tecnología se obtienen si hay ingresos. Lo que lleva invariablemente a pensar en aquella "cosa" que no satisface ninguna necesidad en concreto, pero que hace posible que se cubran: el dinero.Aunque el "Estudio sobre el amor" no lo mencione, se da por descontado que no se pueden obtener los objetos mencionados, ni ningún otro, sin su concurso.¿No será el dinero, entonces, lo que más aman los argentinos? No satisface, es cierto, ninguna necesidad puntual (hábitat en el caso de la casa), pero hace posible sin embargo satisfacer todas en sentido general.
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