Las escuelas rurales también existen
Los establecimientos educativos en el campo existen, aunque pareciera que para las distintas gestiones de gobierno no fuera así. Las necesidades son infinitas. A sabiendas de las falencias, la Sociedad Rural Gualeguaychú lleva adelante una campaña para ayudar a las escuelitas. La campaña que encara la Rural se inició en el 2008 y continuó durante el 2009. La primera etapa consistió en recorrer las más de 60 escuelas que funcionan como pueden en el departamento. En el terreno, los dirigentes tomaron nota de las necesidades de los establecimientos educativos, constatando las falencias que resultaría largo enumerar. Techos en pésimas condiciones, aulas clausuradas, instalaciones eléctricas precarias y escuelas que todavía no tienen el suministro de energía eléctrica con las dificultades que esto acarrea. También se comprobó el desarraigo que se ha producido en el campo, bajando considerablemente el número de chicos que asisten a clases en relación a décadas pasadas.Segunda EtapaLuego llegó la etapa de juntar todo lo que se pueda para dar una mano. Fue así que se recibieron donaciones de todo tipo, tales como computadoras, juegos, ropa, útiles, mobiliario etc. Y en lo que va del año se ha entregado parte de lo que recopiló en unas 20 escuelas, dividiéndose la tarea entre varios dirigentes con el presidente de la entidad (Contador Javier Melchiori) a la cabeza.EL DÍA, viene acompañando esta noble iniciativa. Varios son los kilómetros que se han recorrido para llegar a distintas escuelitas. La mayoría en el medio del campo. Hemos conocido docentes que realizan un esfuerzo enorme para educar a los chicos de tierra adentro. Muchos viajan a dedo, otros en sus propios medios de transporte y cuando llueve y los caminos se tornan intransitabl, no les queda otra que arremangarse los pantalones, y apelar a las botas de goma para llegar a su destino.Solidaridad: En esta movida de la rural, una vez más quedó claro que Gualeguaychú es solidario. Además el 10% de la cuota de los asociados de la entidad, tiene como destino juntar fondos para ayudar a las escuelas"La sonrisa de un niño no tiene precio" manifestó Javier Melchiori, mientras entregaban juegos, ropa, zapatillas y elementos didácticos en la Escuela 81 Domingo French en la zona rural de Alarcón. No era para menos. Chicos muy humildes (hijos de peones rurales, trabajadores golondrinas) recibieron a los ruralistas con una enorme sonrisa. Alegría que se les notaba en el rostro a niños que en la mayoría de los casos no tiene televisor en su casa. Esta el caso de una mama de 33 años que concurre a la escuela junto a una de sus hijas. La señora cursa el primer grado. Su compañero es hachero y viven como pueden.La Escuela Domingo FrenchComo lo destacábamos se encuentra ubicada en la zona rural de Alarcón. A unos 18 kilómetros de Larroque. Establecimiento que en su momento fuera de madera, hasta que un ciclón echara por tierra con el viejo y precario establecimiento. En un lote (menos de media hectárea) un establecimiento cercano (La Cuyana) donó un galpón para que el establecimiento siguiera funcionando. Se levantó el mismo, perosin ningún tipo de mejoras . Resulta imposible colocar un clavo o pegar una lámina. El gesto de quien donara el material para destacarlo, pero después el Estado como suele ocurrir estuvo ausente.Hoy, concurren 18 chicos a la 81. Además cinco van al Jardín de Infantes 3 días a la semana. Cabe señalar en este punto que hasta no hace demasiado tiempo y antes de que llegara la Maestra Jardinera, los docentes (2) se dividían las tareas para atender a los más chicos. Los espacios en la Escuela son más que reducidos. El Galpón dividió en dos aulas, separadas por una madera muy fina. Las voces de los maestros de uno y otro lado, como las de los chicos se entremezclan. Obviamente se hace muy difícil el dictado de clases. En las aulas (chicas por donde se las mire) se encuentran los 2 freezer en donde se almacena el alimento perecedero. Cocina, baños (2), lavatorios y una especie de minideposito se encuentran también en un espacio reducido y muy angosto. Los maestros trabajan con la cocinera a un par de pasos y cada vez que los chicos deben concurrir al baño, tienen que pasar al lado de la cocinera que les recuerda una y otra vez los cuidados que deben tener para no quemarse con ollas y sartenes.Eso no es todo a la hora del almuerzo las aulas se transforman en comedor. Allí mismo los chicos, dejan sus útiles a un costado, reemplazándolo por platos, tenedores, cuchillos y vasos.Marcela la cocinera es una vecina de la zona "Tengo a mis chicos estudiando en la escuela. Mi esposo trabajo en el campo. Vengo todos los días de la semana a cocinar (10 kilómetros que realiza en moto) y cuando llueve el trayecto lo hago a caballo.La encargada de alimentar a los gurises no ha recibido nombramiento alguno "Me paga $500 la Cooperadora" señaló, mientras seguía preparando el guiso del mediodía.El Jardín:Aunque parezca increíble los más chiquitos. Los que concurren al jardín de infantes lo hacen un espacio de 1.40 por 1 metro. Una tarea difícil para quien tiene que enseñar a los pequeños. Difícil En verano señalaron los docentes Susana Broese (Directora) y Mauricio Weber "tenemos que abrir todas las puertas y ventanas para que corra un poco de aire y en invierno el frío se hace sentir". El clima se hace sentir por las características de la construcción.TrámitesLos responsables del establecimiento, junto a integrantes de la Coperadora viene realizando trámites para que se construya un aula más al menos, pero las trabas burocráticas están al orden del día. Parece que no está demasiado claro a quien pertenece el terreno en donde se encuentra la escuela. De todas maneras, se está hablando con una ONG que trabaja en las Escuelas del Chaco a los fines de que pueda dar una mano y mejorar la parte edilicia. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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