Lechería: El sector vive una situación límite
Entre dos o tres tambos por día se cierran en nuestra provincia. El productor lechero necesita que se le abonen aproximadamente $1.20 por litro y en el mejor de los casos recibe 0,80 centavos. Los tamberos que arriendan campos para su rodeo son los más complicados.Por Fabián Miró
Desesperados los tamberos en distintos puntos de la Argentina, regalaron su producción en distintos lugares del país, haciéndole conocer a la nación el difícil momento que les toca atravesar con precios que no alcanzan a cubrir los costos mínimos de mantenimiento.En Córdoba una asamblea de productores mocionó para que se lleve adelante un paro nacional por 10 días. Por otra parte en nuestra provincia, cierran 2 tambos por día. La mayoría de las explotaciones que bajan la persiana, se inclinan por la soja. La producción lechera es una de las que más trabajo exige en el campo y la que arraiga más gente en el ámbito rural.
Cuando cierra un tambo, no vuelve más
El Ingeniero Luís Tommasi, propietario del Tambo "El Solitario" ubicado en la ruta 20 a unos 8 kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú fue terminante "Cuando un tambo se desmantela, cierra, y a diferencia de otras producciones, no vuelve más". Y razones no le faltan al productor. Un agricultor puede dejar de sembrar una temporada y volver al año siguiente y en menor medida el ganadero, pero el que cierre un tambo es definitivo. No hay -lamentablemente- marcha atrás.Tommasi está al frente de "El Solitario", tambo que superó las cuatro décadas trabajando en el sector de la producción mas castigada en los últimos años.El tambero (segunda generación) indicó que en su establecimiento, trabajan con un rodeo de 320 lecheras "Logramos un promedio de 23 litros por vaca y por el momento-señaló-estamos subsistiendo en estos tiempos de crisis e incertidumbre, y esto debido a las políticas de gobierno que nos llevan a dudar en cuanto los pasos a seguir. Tenemos muchas dudas por la falta de previsibilidad. Los números no cierran y se todo se hace cuesta arriba. Estamos cobrando 0,83 centavos y necesitamos para que la producción sea rentable como mínimo $1.10. Ahí cambiarían los números del tambo" aseguró. Lo mas preocupante-insistió-además del precio es la incertidumbre "Se pueden hacer muchas cosas para intensificar la producción, pero no sabemos a que apuntar. No tenemos políticas lecheras y por lo tanto estamos en el freezer, subsistiendo como se puede"Desde que se inició el tambo las 480 hectáreas del establecimiento, fueron dedicadas al mismo, aclarando Tommasi que últimamente estamos "haciendo algo de soja para pastoreo y cosecha. Los números de este cultivo-destacó- están cerrando un poco mejor que los del tambo, y este año pensamos hacer algo más de soja para grano, achicando la superficie destinada al tambo, concentrar más la vaca lo cual significa-explicó-elevar los niveles de suplementación con mucho silo, alimento balanceado, afrechillo de arroz, en definitiva muchos subproductos para obtener buenos rindes".Tommasi recordó que el 2008 fue muy duro, no solo por las políticas equívocas, también por el factor clima. En este caso una sequía sin precedentes "con subproductos y tratando de sortear las dificultades lo pudimos pasar". El clima juega un papel clave en cualquier producción a cielo abierto y en el caso del tambo, un invierno lluvioso, puede ser un problema "Se hace mucho barro, las vacas sufren mucho, pero en lo que va de este 2009 venimos bien".Sobre el cierre de tambos comentó que "cierran las tranqueras aquellos tamberos que tienen una producción menor y los que están obligados a arrendar campos. Van quedando-explicó- establecimientos de mayor escala y que trabajan en campos propios y los que son chicos y tienen personal, hoy la están pasando muy mal con estos precios"El tambero, preciso que esta producción requiere de "mucha mano de obra y cuanto más se la intensifica mayor cantidad de gente se emplea". En el caso nuestro-especificó- tenemos 5 personas fijas, mas los contratistas que llevan adelante distintas labores y alrededor de 60 proveedores de distintos insumos. Desde el balanceado, servicios de veterinarios, ingenieros agrónomos. Todo eso-dijo- se genera en esta producción, aparte de la mano de obra que requiere la industria con sus usinas lecheras".A modo de reflexión Tommasi dijo que "es una pena que los tambos vayan desapareciendo y tambo que cierra es un tambo que no volverá a producir".
Es un trabajo que exige todo
Luis Sittner es un pequeño productor de la Zona Rural de Las Piedras. Cuenta con 30 hectáreas propias que trabaja junto a su familia, haciéndolo a la par del mencionado chacarero su mujer y 2 hijas. Trabajan la tierra, como lo hacían sus mayores. No falta la huerta familiar, ni la producción de porcinos en menor escala, labores que demandan una atención diaria como el pequeño tambo donde tiene en ordeñe a 52 lecheras.Como lo manifestara Tommasi, los mas afectados en esta crisis con precios que distan de ser los reales, los que mas acusan el impacto son los pequeños productores, siendo Sittner uno de ellos "la situación para nosotros se presenta muy complicada. Primero por la sequía, y ahora con precios muy bajos. Un combo que nos hace la vida muy difícil. Hace dos años que venimos remando contra la corriente con precios que no sirven y un clima impiadoso".En el tambo trabaja toda la familia además de un empleado aclarando el productor que la lechería de los trabajos de campo" es el que más exige, porque se debe ordeñar todos los días mañana y tarde. Acá no hay domingos, feriados ni fines de semana largos. Es un trabajo que agota, máxime cuando no resulta rentable. En mi caso-explicó- percibo 0,67 centavos por un litro, un 25% menos de lo que necesito para que sea rentable".Luís lleva cuarenta años luchándola en esta producción "Comencé ordeñando a mano, ayudando a mis padres que toda la vida tuvieron tambo. Ellos ya no están y yo sigo, gracias al aporte invalorable de mi familia. Veo-manifestó- que los años pasan y seguimos estancados", comentóEl de Sittner es uno de los tantos casos de pequeños productores que subsisten en el campo y tienen en el tambo a uno de sus principales ingresos, amén de que desde hace dos años, se viene trabajando a pérdida. El chacarero comentó que "tanto mi señora como mis hijas, toman decisiones todo el tiempo y si tienen que salir a caballo a buscar una vaca o manejar el tractor para lo que sea, lo hacen sin problemas"Luis Sittner consultado sobre ¿Cuánto hace que no se tomaba un descanso? Respondió que "no conozco lo que es estar de vacaciones". Del campo a la ciudad y de esta al campo expresó.
Tranqueras afuera
El presidente de CAPROLER, Ingeniero Ricardo De Pino, señaló que el problema está "tranqueras afuera, no tranqueras adentro y esto lo digo-afirmó- porque desde hace un buen tiempo venimos haciendo mas eficiente nuestro trabajo: Pasamos de ordeñar a mano al tambo mecánico, de uno a dos ordeñes diarios, una evolución genética importante, además de darle a la lechera la alimentación que corresponde y no solamente el pasto de campos sin mejoras alguna".
Pidieron un paro por 10 días
Una asamblea de tamberos cordobeses dio mandato al integrante de la Comisión de Enlace y presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, para impulsar, a partir de la próxima semana, un paro nacional lechero. Durante la deliberación algunos participantes propusieron que la protesta dure 10 días.La modalidad y extensión de la medida será consensuada en la Mesa Nacional de Lechería, que funciona en sintonía con los titulares de las centrales agropecuarias. Se convocará a plegarse, en apoyo de los tamberos, a los productores de granos.La reunión de unos 300 productores y dirigentes se realizó el jueves por la tarde frente a los portones de la planta que La Serenísima posee en las afueras de la ciudad de Las Varillas, a 160 kilómetros de esta capital.Durante casi toda la jornada, desafiando un frío intenso -5 grados- los tamberos impidieron el ingreso y salida de camiones con leche. En el establecimiento operan diariamente unos 40 camiones (transportan entre 600.000 y 800.000 litros).Concluida la asamblea y después de conversaciones con dirigentes y productores en una estación de servicio cercana, Buzzi dijo a LA NACION que llevaba a la Comisión de Enlace la moción aprobada por unanimidad en la asamblea.Interpretó que ahora cabe que la Mesa de Lechería -en la cual participan representaciones de las entidades de la producción, algunas de la industria y de cuencas lecheras- precise cómo se instrumentará la protesta.Opinó que ésta podía ser por 10 días o resolverse un esquema de medidas de prolongación progresiva. "Es un tema a conciliar entre los representantes de la Mesa de Lechería", resumió.El paro nacional de tamberos fue la idea que prevaleció. Pero también hubo posturas en favor de mantener el bloqueo a La Serenísima, ampliarlo a otras usinas lácteas o estacionarse nuevamente sobre las rutas, sin cortarlas.El presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) de Córdoba, Marco Giraudo, procuró encauzar los ánimos más belicosos: "Las Varillas es un punto de partida: esto debemos multiplicarlo en el nivel nacional".El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Néstor Roulet, delineó un programa de reivindicaciones: "Lo urgente" es un auxilio de 30 centavos para todos los tamberos; créditos a tasa cero como se dispusieron en 2002; "transparentar la cadena" para que quede en claro cuánto gana cada eslabón, y reintegros para facilitar la colocación de los excedentes, entre otros temas.El intendente de Las Varillas, Juan José Rujinsky, participó de la asamblea y dijo que esta era "un mojón" para que el reclamo de los tamberos se transforme en un movimiento tan rotundo y amplio como fue la lucha contra la Resolución 125 en 2008. (Fuente La Nación)
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