Los ángeles que llevamos adentro
¿Es posible que el hombre no sea tan malo como parece? ¿Y entre los instintos violentos que tiene, haya otros de signo contrario que los compensen? ¿Demonios y ángeles coexisten dentro de él, en pelea constante?Hay toda una corriente de pensamiento que cree que en el fondo el ser humano es un animal salvaje, una fiera. Una criatura carnicera que sólo puede volverse inofensivo mediante un super bozal.Es la opinión que instaló, por ejemplo, el filósofo inglés Thomas Hobbes, en su libro 'Leviatán', publicado en 1651. Los historiadores cuentan que escribió ese libro desalentado por las secuelas inmediatas de la guerra civil inglesa.Aislados, preocupados únicamente por sus propios intereses, en constante competición y conflictos recíprocos, los hombres no son más que lobos para sus congéneres.La vida es una lucha por la supremacía. "Señalo en primer lugar como inclinación de la humanidad entera, un perpetuo e incesante afán de poder, que sólo cesa con la muerte", escribió quien es considerado uno de los padres de la filosofía política.Los individuos egoístas, así, viven hundidos en un estado de discordia permanente. ¿Puede desarrollarse una organización social y política con semejante base?La respuesta de Hobbes es que eso es posible sólo gracias "a un poder común que los aterrorice", el poder absoluto del Estado, denominado simbólicamente Leviatán, identificado en la Biblia como aterrador monstruo marítimo.La persistencia de la violencia en la sociedad contemporánea, los episodios de explotación humana, la extensión del delito y el crimen en las grandes ciudades, los abusos de poder de distinto calibre, parecerían darle la razón al filósofo inglés.Sin embargo, en la actualidad hay quienes piensan que la actual civilización pone en entredicho el lóbrego retrato hobbesiano. Es el caso de Steven Pinker, catedrático de psicología experimental de la Universidad de Harvard, que en su último libro "Los ángeles que llevamos adentro", ha sacudido el avispero intelectual.Su tesis es que "junto a los instintos que nos impulsan a ser violentos, hay instintos de signo contrario (los ángeles que llevamos adentro)", y por tanto "todo depende de qué lado de nuestra naturaleza acabe siendo más influyente".En una entrevista publicada por el diario El País, de España, da a entender que los ángeles son más influyentes hoy, dado que en la sociedad contemporánea los niveles de violencia han bajado notoriamente respecto de otras épocas históricas."Nunca ha habido menos guerras y genocidios, nunca menos represión o terrorismo que en nuestra época, de la misma manera que jamás han sido tan bajas como lo soy hoy las posibilidades de que los seres humanos sucumbamos a una muerte violenta", indicó.Y añadió: "Hay toda una serie de prácticas que han sido abolidas con carácter irreversible. Dudo mucho que vuelvan los sacrificios humanos. Tampoco creo en la vuelta a la costumbre de torturar sádicamente a los condenados a muerta antes de ejecutarlos. No creo que se restauren la crucifixión ni la práctica de arrancar las entrañas a los reos cuando aún están vivos. No creo que se vuelva a legalizar la esclavitud".En otra parte, Pinker razona: "Creo que no es ridículo ni romántico pensar que la guerra entre naciones puede llegar a desaparecer completamente. El cese de hostilidades bélicas entre las naciones más desarrolladas es un hecho desde hace 67 años".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

