Los que pudiendo trabajar no lo hacen
Es un segmento que casi siempre pasa desapercibido en las estadísticas de empleo: los inactivos, que en Entre Ríos representan el 34% de la población en condiciones de laborar.Todo estudio del mercado laboral toma en cuenta como unidad de análisis la franja de las personas que tienen edad de trabajar, y a partir de allí discrimina quiénes lo hacen y quiénes no.El concepto de base es, por tanto, la Población en Edad de Trabajar (PEET). Aunque en Argentina se entra en esa categoría desde los 16 años, a nivel internacional se toman los 15 años como punto de partida.Hasta cuándo se extiende la vida laboral activa, eso está socialmente establecido por el régimen general de jubilaciones, que determina 60 años para las mujeres y 65 años para el caso de los hombres.La fuerza de trabajo de una sociedad engloba, por tanto, las mujeres de entre 15 y 60 años, y los varones de entre 15 y 65 años. Allí reside la capacidad biológica destinada a producir riqueza.En la provincia de Entre Ríos se calcula que hay 700 mil personas en edad de trabajar, según datos de 2011, y que ha procesado el Instituto de Investigaciones Económica y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER).De ese total trabaja el 61%, o sea unas 425 mil personas a las cuales se cataloga también como "ocupados". Es gente que trabaja para el Estado, para un empleador privado, para un hogar como servicio doméstico o como cuentapropista.Otro 6% está desocupado, es decir unas 37 mil personas. Se trata de personas que no trabajan pero que buscan activamente un empleo. Y en las estadísticas figuran como "desempleados".Pero las mediciones sobre empleo suelen pasar por alto la realidad de aquellas personas que estando en condiciones biológicas de trabajar, sin embargo no buscan empleo.Se trata de los "inactivos", que en Entre Ríos totalizan un segmento nada despreciable de la población en edad de trabajar: 238.397 personas, o sea un 34% de la PEET.En la literatura económica suele conceptualizarse como "desempleo oculto" a este tipo de inactividad, en contraposición al "desempleo abierto", que involucran a los que no trabajan pero buscan empleo.Entre los inactivos para el mercado de trabajo puede haber amas de casa, estudiantes, rentistas o bien jóvenes que no estudian ni trabajan (los llamados "ni-ni").Según el informe del CEER relativo al marcado laboral en Entre Ríos, pese a ser una realidad que se suele omitir en la consideración pública sobre la temática, la situación de una parte de este segmento social entraña un problema laboral.Y esto porque aquí hay personas que "están perdiendo la oportunidad de generar ingresos, mejorando la perspectivas sociales de sus hogares, de poder desarrollarse personalmente participando del mercado de trabajo, haciendo experiencia y carrera laboral".De esta manera, dice el CEER, "la comunidad pierde un valioso recurso humano que podría sumar a la creación de riqueza social".No obstante se aclara que cuando la inactividad es una decisión propia, no inducida por alguna barrera a participar del mercado de trabajo, "no debe considerarse un problema".Pero cuando la inactividad es el resultado de no encontrar oportunidades laborales, cuando las personas involucradas no buscan empleo porque creen que nunca lo encontrarán, y entonces no hacen nada, producto del efecto desaliento, entonces sí habría un problema socio-laboral serio.¿Cuál es la política pública orientada a enfrentar el déficit subyacente en el desempleo oculto?
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