Los vecinos tenemos una oportunidad
"Para agosto de este año los vecinos de Gualeguaychú estamos convocados a elegir convencionales constituyentes para debatir y sancionar la Carta Orgánica Municipal de la ciudad. Es un hecho trascendente que abre las puertas para la construcción de un perfil de ciudad que movilice las fuerzas de una comunidad que se destaca por su impulso progresista y su visión de futuro.Por Osvaldo FernádezOpiniónGualeguaychú muestra en su historia epopeyas y momentos que la distinguen, así fue a principios del siglo XX con el Frigorífico; como lo fueron las utopías de abrir la ruta a Bs. As. o imaginar los puentes que nos unieran con el resto del país y el Uruguay, levantar el Parque Industrial, crear el Desfile de Carrozas y el Carnaval del País, construir la Autopista, protagonizar una de las luchas ambientales más significativas del mundo y lo más importante: haber generado un capital social que se expresa a través de sus más de 400 entidades intermedias y organizaciones no gubernamentales.Hoy necesitamos un nuevo paradigma que nos una, que le de rumbo a nuestras energías, que ponga en acción ideas y valores. Con la Carta Orgánica Municipal los vecinos tenemos esa oportunidad.Sin embargo no debe confundirse esta instancia como un mero divertimento de políticos que sólo se quede en las formas sin avanzar en el fondo o que se pierda en rimbombantes compromisos declarativos que ya están contenidos en las Constituciones. Que quede claro, la Carta Orgánica sirve sólo si refleja los problemas de los vecinos y las soluciones que, desde la arquitectura institucional municipal, se puedan brindar.Para ello es imprescindible el debate, el estudio profundo y la generación de propuestas. No podemos caer en la típica trenza comiteril, las estrategias electoralistas o los posicionamientos personales. Es el momento de la apertura y la construcción de consensos desde la competencia de ideas y no desde la imposición de una postura "políticamente correcta" pero vacía de contenido.Prefiero la discusión productiva, la confrontación de los pensamientos creativos y la pasión de la imaginación fecundan generados por un proceso electoral dinámico y una Constituyente pluralista a la placidez que inmoviliza y nada cambia de la mano de las listas únicas, los acuerdos hegemónicos, los aparatos partidarios y los dirigentes autoerigidos en notables.Si se cree que en la Carta Orgánica no se puede hacer mucho por los límites impuestos por la Constitución Provincial y que sólo deben transitar los constituyentes hasta los muros que algunos levantan más por sumisión que por temor a la ley, estamos perdidos. Hay que enarbolar el principio de la Autonomía Municipal, que consagran las Constituciones de la Nación y de la Provincia y que tutela la Corte Suprema de Justicia y, desde ahí, avanzar hasta lo máximo.Gualeguaychú se merece una Carta Orgánica que ponga muchas cosas en su lugar. Si vamos a diseñar, colectivamente, un proyecto de ciudad, también debemos discutir los recursos para hacer posible ese sueño y junto a esta cuestión, cómo se van a manejar los gastos. Si denunciamos la apropiación de partidas y recursos que practica la Nación en desmedro del Municipio otro tanto debemos hacer con la Provincia.Si reclamamos participación en los fondos de Salto Grande, a lo que -fundamentalmente- tenemos derecho, pongámoslo en la Carta Orgánica. Si necesitamos una estructura municipal acorde a la ciudad que pensamos, pongamos allí las normas sobre personal y gasto público compatibles con ese proyecto. Si estamos comprometidos con la defensa del medio ambiente y la naturaleza, no escatimemos esfuerzos para establecer normas que a la lucha social ambiental que nos distingue le sumen fortaleza legal, reglas de conducta comunitaria y que consagren como un juramento nuestras causas nobles y justas contra la contaminación, la depredación de los recursos naturales y el avasallamiento de la soberanía por poderes e intereses extranjeros.Si convenimos que uno de los más graves problemas sociales que presenta Gualeguaychú es la falta de viviendas y la concentración de la propiedad de la tierra que impide planificar y extender la urbanización de la ciudad, entonces la Carta Orgánica deberá contener las herramientas para dar soluciones a estas falencias.El listado de temas que pueden constituir la agenda de contenidos de la Constituyente Municipal es mayor y abunda en la medida que se bucea sin ánimo restrictivo en las competencias municipales que enumeran la Constitución Provincial y la Ley de Municipios N° 3001.Finalmente, si reparamos en el estado actual de nuestro Municipio, encorsetado en una realidad estructural en la que sus ingresos propios no alcanzan ni para pagar sueldos, lo que torna a este Intendente y a los que vengan y no cambien esa situación, en dependientes del Gobernador y del Presidente, sin importar identidades o afinidades políticas, no podemos menos que llamar a una gesta de todos y para todos, respetando el lugar de cada uno, para hacer posible una Carta Orgánica Municipal que reivindique el federalismo, los valores de la república y los principios sociales, desde la célula madre de la democracia que es la Ciudad en la que vivimos y en la que soñamos una comunidad plena y feliz.* Presidente Partido GEN, abogado, ex concejal, ex diputado provincial
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