Me torcí de la manera más tonta
El doblarse el tobillo, en términos médicos se dice esguinzarse, es algo frecuente, que puede ser una lesión de poca relevancia o ser algo grave con complicaciones mayores. Por Dres. Norberto Furman y Abel LemiñaJefe y Sub-Jefe Equipo de QuiropraxiaInstituto Furman de Bs. As. El tobillo está conformado por la llamada mortaja tibio-peronea-astragalina, lo que hace referencia a los huesos que la conforman. Las dos superficies óseas que vemos y palpamos a ambos lados del tobillo, se llaman maléolos y son la parte inferior de la tibia por dentro y del peroné en la externa. Estos dos huesos “abrazan” el astrágalo que pertenece al pie.La mayor amplitud de movimiento es en la flexión y extensión, siendo mínima en lo lateral, pues los maléolos la limitan, pero con movimientos combinados se logran la inversión del pie (la planta mira hacia adentro) o la eversión (hacia fuera).El recorrido articular está determinado por las características de mortaja o tróclea y como en toda articulación el tope del recorrido está limitado por los ligamentos, que son tejidos inelásticos que se tensan cuando el movimiento llega al límite fisiológico. Así, no permiten que la articulación vaya más allá de su recorrido normal. Más allá de su recorridoSi por algún movimiento forzado o sorpresivo se supera el límite fisiológico movimiento por un instante y vuelve a su posición normal, estamos ante un esguince, si superara ese límite y no retorna, estaríamos hablando de una luxación, pero ese no es el tema de hoy.Es comprensible que el ligamento fue vencido en su resistencia interna por la fuerza esguinzante o porque la respuesta refleja de defensa articular llegó un instante tarde. Este ligamento sufrirá roturas de sus fibras, en mayor o en menor grado, pero que esa “telita” sufrió consecuencias es seguro.En el esguince, se estiran bruscamente también los músculos y tendones que pasan por el lado de la articulación que se “abre”, también la cápsula articular, y los elementos vasculares y nerviosos, incluso se pueden producir roturas de vasos sanguíneos con derrames importantes. No es por tontoAl hablar de causas, vale la pena citar que la mayoría de los pacientes al relatar el momento de torcerse el tobillo refieren que fue “de la manera más tonta”, o que no entienden “cómo puede ser que de una forma tan tonta me doblé, si sólo venía caminando”.Sucede que siempre que nos falla un reflejo pensamos que somos o actuamos tontamente, pero no es así, siempre hay motivos que están detrás de ello, en este caso de un esguince de tobillo.Motivos traumáticos externos, como en un jugador de fútbol cuando un rival lo traba y le hace palanca con su pie contra el piso, (esto de tonto no tiene nada) donde hay mucho riesgo de fractura de maléolo. O pisar mal y no fue suficiente la defensa refleja que tensa los músculos, tendones y ligamentos para contrarrestar el movimiento exagerado. Factores predisponentesHay situaciones que facilitan los esguinces, por ejemplo, un tobillo falto de actividad física, la persona que no hizo ni hace deporte tiene menos entrenados los reflejos, el hecho de haber padecido esguinces con anterioridad predisponen a que esos movimientos “tontos” provoquen esguinces, ya que el tobillo si no fue correctamente rehabilitado queda con cierta inestabilidad.Las mujeres, por las características más laxas de sus tejidos y por el calzado que suele tener tacos, también están más expuestas a este tipo de lesiones. De simples a complicadosSegún la severidad de la torcedura, de lo que lastime en su estiramiento brusco, estaremos ante distintos grados de esguinces, los que normalmente se clasifican en leves, moderados o graves. Lo indicado es tratarloTodos los esguinces deben tratarse, no importa el grado, lo que varía es el tratamiento. Es muy importante el primer auxilio, que generalmente se lo hace uno mismo, donde lo indicado es colocar hielo, tratar de no pisar, levantar la pierna para disminuir el edema, puede colocarse también un vendaje. Así se llegará mejor a la consulta con el especialista, quien evaluará el grado de lesión y elaborará el plan de tratamiento. Cabe aclarar que en muy pocos casos hoy se utiliza yeso, ya que hay fijaciones muchos más prácticas, como férulas o botas en neoprene, que permiten la higiene y facilitan el tratamiento kinesiológico, pero en la mayoría con un buen vendaje suele ser suficiente.El tratamiento con fisioterapia y rehabilitación es fundamental para la recuperación de la articulación, sea por que ayuda a la reparación de los tejidos dañados, especialmente con magnetoterapia, y por la readaptación de la movilidad y estabilidad del tobillo. Para ello están indicados los ejercicios denominados propioceptivos que estimulan los reflejos para evitar futuros posibles esguinces.Recuerde que uno no es tonto por esguinzarse, pero tenga presente que una muestra de inteligencia es el hacer un correcto tratamiento de rehabilitación.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

