Menos teatro y más decisión política
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La lucha contra el narcotráfico no parece un objetivo definido del gobierno, sino un acto más de la publicidad oficial. Ha procesado la Justicia a tres funcionarios. Puede ser esta la oportunidad de avanzar hacia resultados efectivos. Mario Alarcón Muñiz El reciente procesamiento de tres funcionarios nacionales por supuesta participación en el negocio de la droga, agravó las sospechas de cierta cobertura de la actividad por parte de algunos sectores del gobierno.El narcotráfico ha crecido de manera notable en nuestro país en los últimos 12 años. Por el carácter clandestino de la actividad y su dispersión, es imposible calcular volúmenes o establecer en qué medida numérica se ha registrado ese crecimiento. Pero se lo comprueba a través de los efectos.Nadie duda que ha aumentado el consumo y por consiguiente la comercialización, además de haberse multiplicado los puntos de abastecimiento de estupefacientes y la cantidad de proveedores.En gran medida la falta de acciones planificadas o la ineficiencia de ciertos funcionarios, cuando no su "distracción", han contribuido al avance de la droga. El narcotráfico y las adicciones no figuran entre las preocupaciones del gobierno. Esto se evidenció el año pasado, cuando la Sedronar quedó vacante y a nadie se le movió un pelo. Al frente del organismo creado en 1989, destinado a prevenir la drogadicción y luchar contra el narcotráfico, estuvo Rafael Bielsa desde 2011 hasta marzo del año pasado. Su reemplazante, Juan Carlos Molina, sacerdote de Santa Cruz, fue designado recién a fin de año, vale decir nueve meses después, como respuesta a la dura observación realizada por el Episcopado acerca del crecimiento del narcotráfico.El presupuesto del Sedronar tampoco permite alentar muchas esperanzas. El de este año ronda los 150 millones de pesos. Esa suma representa apenas el 10% del presupuesto del programa Fútbol para todos que también financia el Estado.Quienes sospechan vinculaciones entre algunos sectores del gobierno y el narcotráfico, no tardan en recordar el triple crimen de General Rodríguez, ocurrido a principios de agosto de 2008. En esa oportunidad los tres comerciantes asesinados (Forza, Bina y Ferrén), importadores de efedrina, habían aportado el año anterior sumas importantes para la campaña presidencial de CFK, según fue demostrado en su momento. No es una prueba, claro está. Pero es un dato. Se les fue la mano con la efedrinaLa cuestión se ha complicado durante la semana, a raíz de una investigación de la jueza Servini de Cubría acerca del tráfico de efedrina, sustancia que no se produce en el país, utilizada como componente de ciertos medicamentos. También se la usa para elaborar algunos estupefacientes.Entre 1999 y 2004, la importación de efedrina realizada por laboratorios, osciló entre 1.300 y 2.000 kilos por año. Ya en 2005 creció a 4.000, en 2006 superó los 6.000 kilos, en 2007 trepó a 20.000 y si bien en 2008 bajó a 15.000 kilos, se mantuvo hasta 2011 en un volumen por lo menos sospechoso al contrastar con las necesidades reales de los laboratorios que seguían rondando los 2.000 kilos por año.Estaba claro que una gran cantidad de esa sustancia iba a parar a mercados clandestinos porque a nadie le entra en la cabeza que haya coleccionistas de efedrina. Pero ¿qué vinculaciones puede tener el gobierno con este negocio ilícito?Muy simple. Por el carácter del producto, su importación requiere una autorización de la Sedronar. La jueza que se interesó por esta curiosidad, comprobó que unas 40 toneladas de efedrina ingresaron indebidamente entre 2004 y 2011, es decir durante la gestión de José Ramón Granero al frente del organismo.En consecuencia, Granero ha sido procesado junto a otros dos colaboradores suyos: Gabriel Abboud y Julio De Orué, ex funcionarios de jerarquía en la Sedronar. A los tres se los acusa de "introducir materias primas destinadas a la elaboración de estupefacientes". Si nos ponemos serios y nos comprometemos a extinguir el narcotráfico, es un delito grave. Falta decisión políticaA todo esto, ¿quién es Granero? Es un odontólogo de Santa Cruz. Atendía en tal carácter al ex presidente Krichner y se lo considera un allegado de la familia. Por esa razón, cuando a fines de 2011 dejó el cargo para darle lugar a Bielsa, la Presidenta no lo abandonó. Lo ubicó en el directorio de Enarsa, empresa creada hace diez años, de funciones todavía envueltas en una nebulosa. Viene bien para colocar amigos con grandes sueldos, como en este caso. De todos modos Granero acaba de renunciar por haber sido procesado.Secretario privado de Granero en Sedronar era Miguel Zacarías, también santacruceño. Dos hermanos de éste integran el equipo de confianza de CFK, uno de ellos en Ceremonial de la Presidencia.La causa abierta por Servini de Cubría puede tener derivaciones insospechadas. Sea como fuere, lo importante de esta acción, hasta ahora, ha sido poner en la mesa de discusión el rol que ha cumplido el Estado en estos últimos años respecto de la drogadicción y el narcotráfico.Cada tanto hay secuestro de droga, algunas detenciones, pero no mucho más. Rosario -se dice- es el centro del problema por los constantes enfrentamientos de bandas, los crímenes frecuentes y el alto nivel de comercialización que se ha detectado, inclusive con participación policial, según lo denunció el año pasado el gobierno de Santa Fe. La intervención, hace un par de meses, de fuerzas de Gendarmería Nacional comandadas por el secretario Berni, no ha tenido mayores efectos, pese al despliegue publicitario que rodeó al operativo.Sobran las teatralizaciones. Está faltando decisión política. Planificar acciones y ejecutarlas avanzando en todos los frentes, es un requerimiento insoslayable de este momento. Y es lo que no se observa con claridad, más allá de los discursos y las declaraciones.
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