Mirada del CEIM sobre el Día de la Mujer
En representación de la Ong que fundamos en los años 93 CEIM, Ong, activa aún y sin casa propia ni prestada por razones económicas, políticas, organización a la que este Diario El Día ha dado su permanente apoyo, deseo hacerle conocer a quien ha publicado una nota de opinión sobre violencia de género, nuestro parecer.
P. Mevia María Carrazza*
OpiniónPara hablar de violencia de género no alcanza con haber leído libros o haber padecido episodios encuadrados en la misma. Se pueden transcribir de otros autores para sensibilizar al lector y esto es bueno. La nota lo expresa de alguna manera.Para opinar sobre violencia de género es necesario conocer los recorridos que deben afrontar a diario decenas de victimas, agraviadas, olvidadas y desconocidas por la misma sociedad.Para opinar sobre violencia de género hay que conocer las dos partes. Las de las víctimas y las de los victimarios, educados por mujeres que preparan junto con sus maridos golpeadores -visibles o invisibles-, hijos e hijas que si no son atendidos a tiempo, reeditaran conductas de agresión o de sometimiento.Para opinar de violencia de género hay que estudiar mucho, conocer el dolor de las víctimas y también el destino de victimarios.Para opinar de violencia de género hay que decir quién es él o la que opina porque las opiniones sobre estos asuntos no son para gente tibia.Sinceramente lo que más irrita en la nota, es la celebración del día de la mujer "con cautela", como Organización no gubernamental ONg, con 18 años en la ciudad abordando este tema, y recordando el motivo por el que se celebra el "día internacional de la mujer" que resignifica las luchas de las mujeres por el avasallamiento al género, no el día para regalar perfumes bombones y flores. Nos preguntamos:¿Después de los feminicidios que se vienen dando desde hace diez años en Gualeguaychú, uno por año, -al menos- se puede hablar de "cautela" para recordar el día internacional de la mujer, evento realizado en los obeliscos, donde no se mencionaron los cientos de mujeres que han sido y son maltratadas en esta ciudad en la última década en el ámbito familiar, visible o invisiblemente?Maltrato que no solo toca a los sectores de pobreza sino también a otros sectores con mayor capacidad económica, educativa, social y hasta religiosa. Mujeres que terminan anestesiadas, cansadas de hacer denuncias que muchas veces no llegan a la justicia porque quedan en el camino cajoneadas por los o las garantes de inmunidad, que amparando a los golpeadores sugieren que "a las buenas mujeres les queda feo andar por los pasillos de los tribunales"...O les asignan a estos señores del "puño fácil" enfermedades que no existen. La violencia es un aprendizaje del que si se quiere se puede salir.Un día como este no es para excluir a quienes hace años venimos bregando por la equidad.¿Cuántas mujeres deben morir en la ciudad "madre de sus propias obras", para que esta sociedad y el Estado decidan trabajar seriamente?Muy pronto nuestra Ong mostrará la estadística de los casos atendidos gratuitamente, por lo menos tres veces por caso.En el mes de enero solamente se atendieron ocho casos muy graves, en los que 14 menores recibían el impacto de la violencia familiar. Mujeres con marcas en el cuerpo, sin recursos -la mayoría- y sin alimentos y con las intervenciones del organismo estatal que carecía de profesionales porque estaban de vacaciones.Después de las fortunas que ha gastado el estado en leyes, elaboradas por diputados, senadores, asesores, secretarios de secretarios, viajes consultaspopulares e impopulares, leyes que deberían estar reglamentadas para fortalecer los ámbitos de la justicia, la educación la sociedad, los dispensarios, hospitales, el CONAF, la policía, acción social y que no se aplican por falta de recursos profesionales ¿se puede hablar de cautela?Es muy fácil ser cauteloso -a cuando no se hace nada-. Quien escribe la nota no tiene la más pálida idea de las giras que hacen mujeres a pie, muchas veces de madrugada, buscando solucionar sus problemas y muchas veces sangrando por las calles.¿Cautela con quién? Con esa parte de la justicia que hasta llega a insinuar que si no hay moretón no es violencia, si no hay penetración no es abuso. Y si el victimario es un colaborador económico con las fuerzas de seguridad, no hay que denunciarlo.A todo esto, en la nota, se suma la ausencia de información que no menciona nuestra ong CEIM, que ha trabajado con una Red Profesional poniendo una bisagra entre el pasado anómico de la justicia y el actual con una estructura importante como lo es el Juzgado de Violencia Familiar, que recibe y atiende nuestros reclamos, actuando prestamente.Nadie puede negar la buena voluntad de algunos operadores de justicia, seguridad, educación, salud, pero son muy escasos para la situación que se está planteando en la ciudad y que muy pronto daremos a conocer.Seguramente quien escribe esto debe tener poco conocimiento de la historia de CEIM en este diario El Día, donde hace más de 18 años que publicamos artículos sobre violencias, instalando temas como la violencia de género, los varones golpeados, el abuso, el HIV, participación de la mujer en política, la trata de personas, entre otros.La discreción con que CEIM toma los casos su compromiso de accederlos a la justicia, la atención de las víctimas sin importarnos si el agresor es un empleado, peón, funcionario o un representante de la seguridad.La búsqueda de soluciones con el menor dolor posible, la capacitación permanente de operadores con el aval del consejo general de educación quien monitorea el programa otorgando puntaje, la red profesional que atiende los casos gratis y ese abrazo que le damos a las víctimas, seguramente es lo que nos da la autoridad para señalar que los tiempos de las cautelas han llegado a su fin, que se debe estar de pie para hacer cumplir las leyes que prohíben la violencia, que debemos evitar muertes.Que debemos terminar con las tristezas de los que sufren incluyendo a los y las victimarias instando a quien corresponda, que quienes deben la cuota alimentaria o pegan, deben tener atención seria y gratuita por parte del Estado; no charlitas esporádicas sin el menor compromiso profesional.El día de la mujer CEIM lo recordará sin cautela porque gracias al esfuerzo y al empecinamiento, al trabajo serio, nos hemos transformado en una Ong confiable y a la que acuden quienes lo necesitan, cerca o lejos de los procesos electorales.* Fundadora y coordinadora del Ceim Gualeguaychú
P. Mevia María Carrazza*
OpiniónPara hablar de violencia de género no alcanza con haber leído libros o haber padecido episodios encuadrados en la misma. Se pueden transcribir de otros autores para sensibilizar al lector y esto es bueno. La nota lo expresa de alguna manera.Para opinar sobre violencia de género es necesario conocer los recorridos que deben afrontar a diario decenas de victimas, agraviadas, olvidadas y desconocidas por la misma sociedad.Para opinar sobre violencia de género hay que conocer las dos partes. Las de las víctimas y las de los victimarios, educados por mujeres que preparan junto con sus maridos golpeadores -visibles o invisibles-, hijos e hijas que si no son atendidos a tiempo, reeditaran conductas de agresión o de sometimiento.Para opinar de violencia de género hay que estudiar mucho, conocer el dolor de las víctimas y también el destino de victimarios.Para opinar de violencia de género hay que decir quién es él o la que opina porque las opiniones sobre estos asuntos no son para gente tibia.Sinceramente lo que más irrita en la nota, es la celebración del día de la mujer "con cautela", como Organización no gubernamental ONg, con 18 años en la ciudad abordando este tema, y recordando el motivo por el que se celebra el "día internacional de la mujer" que resignifica las luchas de las mujeres por el avasallamiento al género, no el día para regalar perfumes bombones y flores. Nos preguntamos:¿Después de los feminicidios que se vienen dando desde hace diez años en Gualeguaychú, uno por año, -al menos- se puede hablar de "cautela" para recordar el día internacional de la mujer, evento realizado en los obeliscos, donde no se mencionaron los cientos de mujeres que han sido y son maltratadas en esta ciudad en la última década en el ámbito familiar, visible o invisiblemente?Maltrato que no solo toca a los sectores de pobreza sino también a otros sectores con mayor capacidad económica, educativa, social y hasta religiosa. Mujeres que terminan anestesiadas, cansadas de hacer denuncias que muchas veces no llegan a la justicia porque quedan en el camino cajoneadas por los o las garantes de inmunidad, que amparando a los golpeadores sugieren que "a las buenas mujeres les queda feo andar por los pasillos de los tribunales"...O les asignan a estos señores del "puño fácil" enfermedades que no existen. La violencia es un aprendizaje del que si se quiere se puede salir.Un día como este no es para excluir a quienes hace años venimos bregando por la equidad.¿Cuántas mujeres deben morir en la ciudad "madre de sus propias obras", para que esta sociedad y el Estado decidan trabajar seriamente?Muy pronto nuestra Ong mostrará la estadística de los casos atendidos gratuitamente, por lo menos tres veces por caso.En el mes de enero solamente se atendieron ocho casos muy graves, en los que 14 menores recibían el impacto de la violencia familiar. Mujeres con marcas en el cuerpo, sin recursos -la mayoría- y sin alimentos y con las intervenciones del organismo estatal que carecía de profesionales porque estaban de vacaciones.Después de las fortunas que ha gastado el estado en leyes, elaboradas por diputados, senadores, asesores, secretarios de secretarios, viajes consultaspopulares e impopulares, leyes que deberían estar reglamentadas para fortalecer los ámbitos de la justicia, la educación la sociedad, los dispensarios, hospitales, el CONAF, la policía, acción social y que no se aplican por falta de recursos profesionales ¿se puede hablar de cautela?Es muy fácil ser cauteloso -a cuando no se hace nada-. Quien escribe la nota no tiene la más pálida idea de las giras que hacen mujeres a pie, muchas veces de madrugada, buscando solucionar sus problemas y muchas veces sangrando por las calles.¿Cautela con quién? Con esa parte de la justicia que hasta llega a insinuar que si no hay moretón no es violencia, si no hay penetración no es abuso. Y si el victimario es un colaborador económico con las fuerzas de seguridad, no hay que denunciarlo.A todo esto, en la nota, se suma la ausencia de información que no menciona nuestra ong CEIM, que ha trabajado con una Red Profesional poniendo una bisagra entre el pasado anómico de la justicia y el actual con una estructura importante como lo es el Juzgado de Violencia Familiar, que recibe y atiende nuestros reclamos, actuando prestamente.Nadie puede negar la buena voluntad de algunos operadores de justicia, seguridad, educación, salud, pero son muy escasos para la situación que se está planteando en la ciudad y que muy pronto daremos a conocer.Seguramente quien escribe esto debe tener poco conocimiento de la historia de CEIM en este diario El Día, donde hace más de 18 años que publicamos artículos sobre violencias, instalando temas como la violencia de género, los varones golpeados, el abuso, el HIV, participación de la mujer en política, la trata de personas, entre otros.La discreción con que CEIM toma los casos su compromiso de accederlos a la justicia, la atención de las víctimas sin importarnos si el agresor es un empleado, peón, funcionario o un representante de la seguridad.La búsqueda de soluciones con el menor dolor posible, la capacitación permanente de operadores con el aval del consejo general de educación quien monitorea el programa otorgando puntaje, la red profesional que atiende los casos gratis y ese abrazo que le damos a las víctimas, seguramente es lo que nos da la autoridad para señalar que los tiempos de las cautelas han llegado a su fin, que se debe estar de pie para hacer cumplir las leyes que prohíben la violencia, que debemos evitar muertes.Que debemos terminar con las tristezas de los que sufren incluyendo a los y las victimarias instando a quien corresponda, que quienes deben la cuota alimentaria o pegan, deben tener atención seria y gratuita por parte del Estado; no charlitas esporádicas sin el menor compromiso profesional.El día de la mujer CEIM lo recordará sin cautela porque gracias al esfuerzo y al empecinamiento, al trabajo serio, nos hemos transformado en una Ong confiable y a la que acuden quienes lo necesitan, cerca o lejos de los procesos electorales.* Fundadora y coordinadora del Ceim Gualeguaychú
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