Morosos del IAPV y déficit habitacional
Mientras se verifica una alta la morosidad en el pago de las cuotas en el IAPV, se sabe que hay 3.500 grupos familiares locales que figuran en los registros de demanda de ese organismo, a la espera de un techo propio.El Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) acaba de informar que alrededor del 60% de los morosos en toda la provincia ignora las intimaciones por deudas. Se trata de un guarismo alto que contrasta, por otro lado, con el crónico déficit habitacional.Ocurre que la incobrabilidad de unos, en teoría, conspira contra el deseo de un techo propio de otros, que están en lista de espera. En efecto, el sistema 'solidario' subsiste con el recupero de las cuotas. La caída de los ingresos del IAPV, así, hipoteca las posibilidades de los que quieren sumarse como beneficiarios.Conclusión: quien no paga no permite que otros puedan acceder también a su vivienda.Según los números del organismo provincial, de un total de 18.000 deudores de cuotas de viviendas sociales distribuidos en toda la provincia, se intimó a 5.033 de ellos, que adeudan en total 59 millones de pesos.Del total de notificados, 627 cancelaron el total del pasivo, otros 1.453 decidieron adherir a un convenio de refinanciación, pero hay 2.953 adjudicatarios que "no se acercan al Instituto y hacen caso omiso", según reconoció el vicepresidente del IAPV, Alfredo Francolini.En julio pasado trascendió que del total de adjudicatarios de casas del IAPV, los morosos adeudaban en conjunto 130 millones de pesos, y que el recupero de cuotas funcionaba correctamente sólo para el 26% de los beneficiarios.Según la información, con el dinero adeudado se podrían construir 1.000 viviendas. Lo llamativo era que el altísimo índice de incobrabilidad coincidía con un bajísimo interés, el 1% anual, para la actualización de las cuotas atrasadas.Ante esta realidad, el IAPV debió salir a cobrar a morosos, al tiempo que ajustó el índice de actualización de cuotas adeudadas, para ponerlo en línea con una inflación creciente.¿Por qué tantos beneficiarios no cumplen con las cuotas del IAPV, y otros ni siquiera reaccionan ante una intimación?Hay quienes argumentan que detrás de la caída en el nivel de pago de cuotas está la caída paralela en la calidad de las viviendas que se entregan, como si el adjudicatario se desquitase no pagando por algo que no lo satisface.El otro factor se vincula al hecho de que las viviendas del IAPV pueden ser vistas por muchos adjudicatarios como servicios gratuitos que da el Estado, asimilables a los planes sociales. Y que por tanto no obligan a ninguna contrapartida.Por otro lado, hasta donde se sabe, el Estado puede intimar el pago de lo adeudado, y ofrecer planes de refinanciación, pero está inhibido de producir desalojo, ya que se trata de la única vivienda que posee el adjudicatario.Sin embargo, Francolini señaló que se debería trabar un embargo sobre los beneficiarios que tienen ingresos con recibo de haberes. En este sentido, a los empleados públicos se les descuenta automáticamente de su sueldo el importe de la cuota mensual, con el objetivo de que este sector no entre en la categoría de moroso.Trascendió que desde el organismo provincial se pretende impulsar un "cambio cultural" entre su clientela, haciéndole ver que es importante salvaguardar el componente "solidario" del sistema.Por otro lado, se sabe que el sistema económico actual favorece el consumo en lugar del ahorro necesario para, por ejemplo, afrontar el costo de una vivienda.
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