Notas culturales que gratifican
En medio del estrés social por el conflicto del gobierno con el campo, la rivalidad política, el hundimiento de la economía, y la crisis laboral en la comuna, emergen las buenas noticias culturales de Gualeguaychú.o
Aparte del exitoso desarrollo del Carnaval –el espectáculo a cielo abierto más importante del país en esta época- la actividad cultural de la ciudad no para, generando un clima de optimismo que contagia.
Muestras plásticas, teatro, eventos en plazas y calles, y la alegría de los tradicionales corsos populares muestran el dinamismo local de siempre. Son un sello inconfundible de una comunidad que no renuncia a la gratificación cultural.
En tanto, el acontecimiento del verano, en este rubro, es sin duda el evento "Suma Cine", que ha convertido a Gualeguaychú en el epicentro de los amantes del séptimo arte.
Allí compiten realizadores independientes del país y el extranjero. Es el segundo año que en la ciudad se realiza un emprendimiento de este tipo, dirigido a promover el cine en Gualeguaychú.
El festival en pleno desarrollo mostrará poco más de 50 películas, entre cortos, medios y largometrajes. La magnitud de la competencia está dada en que los organizadores debieron hacer la selección entre más de 400 realizaciones, llegadas de distintos países de Europa, Asia y Latinoamérica.
Otras noticias relacionadas con la cultura local tienen que ver con la restauración de patrimonios culturales de la ciudad. En este sentido, sigue viento en popa la refacción del Teatro Gualeguaychú.
Los trabajos de remodelación de ese enclave, símbolo del espíritu cultural de esta comunidad, continúan dentro de lo previsto, en el marco de un plan de obras comprometidos por el gobierno nacional.
Si todo marcha normalmente, Gualeguaychú podrá exhibir antes de fin de año una sala totalmente aggiornada, modernizada, sobre la base del respeto y conservación de la línea arquitectónica original.
Paralelamente, se conoció estos días el anuncio de que la casa de Fray Mocho será restaurada, en el marco de obras del plan de Reparación Histórica para Entre Ríos, firmado entre los gobiernos nacional y provincial.
Se trata de la asignación de 900 mil pesos para poner en valor el viejo edificio en el que vivió el periodista y escritor José S. Álvarez, más conocido como Fray Mocho, creador de la mítica revista Caras y Caretas.
Esa casa de estilo post-colonial fue construida en 1850, está asentada en barro, y cuenta con una sala principal, tres habitaciones, una galería, un patio y un sector de servicio.
El predio estuvo a la venta en el año 2000, pero una movida local logró que en junio de 2003 el senado entrerriano la declarar de "utilidad pública y sujeta a expropiación".
Más tarde, el Estado provincial compró el inmueble y en 2005 lo cedió en custodia a la municipalidad de Gualeguaychú. Trascartón, la derruida Casa de Fray Mocho fue declarada monumento histórico nacional y provincial.
A partir de ahí la casa entró dentro de los edificios históricos a rescatar, con el propósito de darle un uso cultural múltiple, como ser: biblioteca, hemeroteca, sala de conferencia, salas de exposiciones permanentes e itinerantes, y pequeña sala de proyección de películas.
Los trabajos previstos para este rescate incluyen, entre otros, reparaciones profundas en la mampostería y techo, reinstalación de los sistema eléctrico y de agua, refacción de revoques, aberturas y pisos.
En suma, las noticias culturales se suceden y son buenas. Y no debieran quedar empalidecidas o relegadas por la coyuntura histórica adversa.
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