Otra puñalada a la libertad de prensa
Hace pocas horas, el Congreso Venezolano dio aprobación a un "acuerdo" en orden a la próxima reforma a la Ley de Telecomunicaciones que propone el Gobierno, con el fin de "cuidar la salud mental de los venezolanos contra el terrorismo mediático".Hemos transcripto textual el objetivo de la reforma, para que ningún lector piense que pretendemos exagerarlo. En todo caso, el absurdo viene de origen. Seguramente no le costará mucho al Presidente Chávez hacer aprobar su proyecto. Recordemos que en la renovación parlamentaria de 2005 en aquel país, la oposición decidió abstenerse por falta de garantías y por ello, de los 167 miembros de la Asamblea Nacional, sólo dos no fueron elegidos por la coalición gubernamental. Ello, aparte de los amplísimos poderes que se hizo otorgar el Presidente en la Constitución de 1999 - reforma mediante, impuesta por él- como por ejemplo, dictar decretos leyes, designar y remover el Vicepresidente de la Nación, disolver la Asamblea Nacional, entre muchos otros.De manera que ya podemos dar por descontada la aprobación de esta reforma tan "higiénica".Entre los motivos que se esgrimieron, está la circunstancia de que "27 familias de la oligarquía venezolana, manejan el 32% del espectro radioeléctrico del país" y que ello constituye un verdadero "latifundio mediático". Aclaran -menos mal- que el gobierno no se apoderará en bloque de todas las emisoras cuestionadas, sino que las dará en concesión "a otras personas". Como a su vez, no se prevee que esto sea por concurso, debemos ir suponiendo quiénes serán los nuevos adjudicatarios.Sancionada que sea la norma, los venezolanos casi no tendrán posibilidad de escuchar otras emisoras que no sean la que estén al servicio del gobierno. Debemos analizar este grave avance sobre la libertad de prensa en el contexto de una arremetida que comenzó hace dos años con el cese de la concesión al canal de TV "Radio Caracas". Sigue ahora con "Globo Visión" y otros medios, por lo que no cuesta mucho imaginarnos el destino de los pocos medios escritos independientes.La "democracia" de Chávez no sólo es hipersensible a los medios de expresión libre. También resiste toda parcela de poder que escape a su dominio absoluto. Por ejemplo, el pueblo de Caracas eligió por votación popular como su Alcalde a Antonio Ledezma, opositor al gobierno federal. Poco a poco, le fueron recortando poderes y recursos presupuestarios, hasta que finalmente Chávez terminó designando por decreto a Jacqueline Farías como Alcaldesa de esa ciudad. Manuel Rosales, otro opositor, consagrado Gobernador de Maracaibo por votación, corrió una suerte parecida o peor: tuvo que exiliarse en Perú.Estas graves deformaciones de la democracia republicana tienen un mismo origen: mandatarios que una vez electos por el pueblo, creen que su poder no debe tener límites. Si estos existen, los demuelen haciéndose reformar las constituciones "a medida". Creen que así funciona la Democracia y para que nadie lo ponga en duda, van después por los medios de comunicación que podrían "avivar a la gilada".Viene bien ir tomando nota de estos acontecimientos que nos parecen lejanos, pero no lo son. Porque el dictador venezolano es considerado un modelo y guía inspirador para nuestro Gobierno, que mantiene con el suyo relaciones "casi carnales".Y que casualmente impulsa entre nosotros una nueva Ley de Medios, que sin llegar al ridículo venezolano, en sus reales motivaciones posiblemente se visualicen algunos "terroristas mediáticos" a los que se considera necesario controlar. Lo hemos visto hace un año con el "Observatorio de medios" y oímos a diario decir que "la culpa es de los medios".No está demás recordar que en la Libertad de Prensa descansan todas las demás libertades y cuando aquella oscurece, éstas se apagan.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

