Para ganarle al dengue
Hay situaciones en que se necesita del compromiso de todos y éste es uno de esos momentos. Por Dr. Abel Lemiñ[email protected] El invierno se fue, luego de hacernos sentir su rigor, respetando en cierto modo, por suerte, la temperatura que debe ser característica lógica de su estación. Con el frío intenso todo parece entrar en una etapa de letargo, como escondiéndose para volver luego renovados.Fueron meses en que se nos dio la oportunidad de ganar la batalla, o por lo menos de sacarle poder al rival en forma de insecto, ese que se vuelve, a pesar de sus diminutas dimensiones, en gigante enemigo de la salud pública.Es el Aedes Aegypti, el mosquito que durmió su siesta otoño-invernal, para darnos el tiempo necesario para tomar los recaudos, que son simples y conocidos ya por todos.Sus huevos, ahora larvas y en pocos días mosquitos capaces de inocularnos el dengue con su instintiva picadura, soportaron estoicamente en estado de latencia esos fríos que nos permitían vencerlo en su momento de indefensión, sin embargo, más allá de todos los esfuerzos de las entidades de la salud, más allá de la información redundada, no todos tomaron conciencia para hacer los deberes preventivos, simples, pero vitales.La estrategia del virus que produce el dengue parece superior a la capacidad de acción del hombre, ya que nos mostró las cartas marcadas para ganar el juego y a pesar de ello, sigue habiendo cacharros en los fondos de las casas, sigue habiendo bebederos a los que no se les cambia el agua, sigue habiendo floreros con agua en lugar de arena húmeda, y cubiertas de autos y camiones en desuso tiradas en el patio o contra el alambrado, allá en el fondo, cerca de la ligustrina.También suena increíble que la conducta instintiva de un mosquito sea más fuerte que la capacidad de reacción humana, por lo menos es lo que se vislumbra, ante el frustro intento por erradicar el Aedes, y se sospecha que la "mente" del mosquito nos puede llegar a ganar.Arriban de a poco los primeros calores, despiertan al vuelo otra vez los enemigos, luego de la tregua que nos dieron para que armemos la defensa, y si no fuimos contundentes, lo sabremos en poco tiempo.Considero que aún es hora de limpiar a fondo, de atacar los focos que quedan en cada una de nuestras casas, de avisar a las autoridades ante algún foco social, porque esta batalla aunque depende de la conciencia de cada uno, en sí es la batalla de la conciencia pensada desde lo colectivo.De otra manera no se entiende esta movida contra el dengue, ni se va a eliminar al mosquito Aedes, entonces no esperemos más, y vamos a dar un vistazo a la casa, a cada rincón, al fondo, al terreno, a la terraza, y saquemos todos los cacharros para que no se puedan reproducir, para que no se multipliquen y revuelen dentro de nuestras casas, picándonos, no por malos, sino porque simplemente son mosquitos, y si están infectados por el virus nos transmitirán el dengue, y entonces comenzaremos a asustarnos, y recién allí, tal vez nos demos cuenta que el invierno se fue, y que el tiempo de prevenir se esfumó detrás de nuestra dejadez mientras los huevos del Aedes dormían plácidamente esperando su momento.Vamos, hoy es el día de jugar con todo contra el dengue, limpie bien la casa, su negocio, su taller, su terreno y vamos a ganarle al dengue, aunque sea con un gol sobre la hora. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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