Paraguay y un ciclo histórico ambivalente
Paraguay eligió nuevas autoridades políticas en el marco de una etapa histórica caracterizada por la dualidad de una economía que crece a la par de las desigualdades sociales.La vuelta al poder del Partido Colorado, de la mano del empresario Horacio Cartes, responde a una lógica interna de la política paraguaya. Tras el interregno izquierdista liderado por el ex obispo Fernando Lugo, las elecciones del domingo último marcaron el regreso del legendario partido conservador.Los colorados gobernaron por décadas el Paraguay. Su influencia fue determinante en la conformación de la vida política, social y económica del país. Desde que accedieron al poder allá por 1946, nunca lo abandonaron.El gran quiebre se dio en 2008, cuando una alianza entre liberales y sectores de izquierda, encumbraron a Lugo, quien luego fue destituido por el parlamento en un polémico proceso, que los partidarios del ex obispo asimilaron a un golpe de Estado.Con Cartes el Paraguay colorado vuelve sobre sus fueros, ratificando según algunos observadores el "imperturbable espíritu conservador" del pueblo paraguayo. Aunque los adversarios del empresario, lo sindican como un "populista" de derecha.Paraguay, como el resto de los países de América Latina, depende de los recursos naturales. En este sentido su economía, en los últimos años, se benefició con el viento de cola que viene soplando en la región, a partir de la valorización internacional de las materias primarias.En el pasado los commodities eran una maldición para América Latina. Eso ocurría cuando los precios de los productos que exportaba -minería, granos, alimentos, energía y demás- eran muy bajos comparados con las manufacturas importadas.Se hablaba entonces de "deterioro de los términos de intercambio". Pero el ciclo se revirtió y hoy se asiste a un súper ciclo de precios de los commodities. De ahí que la economía paraguaya haya crecido estos años a partir de la suba de la cotización de dos productos claves de exportación: la soja y la carne.En 2010, Paraguay se ubicó como el octavo más grande exportador mundial de carne vacuna. Y el país es considerado hoy una de las nuevas potencias agrícolas, de la mano de los agronegocios sojeros.En la última década, el valor de la producción nacional se multiplicó por cinco, y cerrará en 32.936 millones de dólares al final de este año, según estimaciones del Banco Central del Paraguay."Para ser un país mediterráneo, con 6 millones de habitantes, que en 62 años tuvo dos guerras (1864-1870 y 1932-1935) ha sido el país que tuvo el mayor crecimiento económico en toda Latinoamérica en los últimos 30 años", según Wagner Webber, escritor del libro "Paraguay: Un milagro americano".Sin embargo, pese al salto en el tamaño de su economía, Paraguay es uno de los países más desiguales de la región, que se refleja en los bajos niveles de desarrollo humano de sus habitantes."Actualmente la pobreza está en el orden del 32% mientras que la pobreza extrema margina al 18% de los paraguayos", recuerda la economista Gloria Ayala Person, columnista de ABC Color."Cuatro de cada diez bebés que nacen en nuestro país están atrapados en la pobreza, lo que lleva a la desnutrición", añade, tras indicar que se observa una fuerte migración rural a las ciudades, generándose en ellas "cinturones de pobreza". El modelo paraguayo, en realidad, reproduce un patrón de desarrollo en la región, donde el crecimiento del PBI no se traduce necesariamente en desarrollo social equilibrado.
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