Federalismo: Sistema político en el que el poder se reparte entre un estado central y sus diferentes partes federadas, intenta evitar un poder central absoluto que absorba todas las funciones (Dic. Larrousse)Guillermo Ricardo Pellegrini*Opinión (V parte)"...Y si, Brokers, dealers, trading, mesas de cambio, institutos, direcciones, secretarias, subsecretarias de comercio exterior, comedores privados, y sofisticados andamiajes de sostén financiero, están en la City Porteña..." Cuando hablamos anteriormente "acerca de la integración económica regional, como base de un autentico federalismo..." destacamos la importancia de la "... herramienta comercial y el cambio tecnológico...".Si nos referimos ahora al comercio exterior, además de su papel como proveedor de divisas, el comercio internacional es un estimulante de la creación de nuevos factores de producción mediante la movilización de recursos no utilizados.En los países insuficientemente desarrollados, donde existen amplias reservas sin utilizar, se establece una relación dinámica entre el comercio internacional y los nuevos recursos o factores de producción que de ellos derivan.La intensificación de dicho comercio adquiere, por consiguiente, una nueva dimensión que se transforma en el poderoso incentivo para la extensión de la capacidad ociosa. Las altas tasas de crecimiento económico están fuertemente asociadas con elevados promedios de incremento de las exportaciones.Por el contrario, los países con tasas reducidas de aumento de exportaciones tienden a presentar generalmente porcentajes reducidos o nulos en su desarrollo económico. La experiencia latinoamericana y asiática permite afirmar que las exportaciones son un elemento de aceleración del desarrollo económico de los países.En otras palabras, pensamos que la exportación como fenómeno de síntesis es el que nos coloca en mejores condiciones para diagnosticar la eficiencia de una estructura económica determinada.En función de ello y analizando la correlación entre el comercio internacional y el de nuestro país, que demuestra que hasta antes de la crisis de 1930, las exportaciones nacionales correspondían aproximadamente al 3% de las mundiales, para ir descendiendo posteriormente a un nivel muy por debajo de dicho porcentaje.Consideramos un deber impostergable adoptar las medidas necesarias que pongan en movimiento nuestra producción a partir de la expansión de los mercados externos. Argentina debe imperiosamente intentar y trabajar para volver a ocupar el lugar que tenia en el comercio mundial hasta el año 1930. Cosa que no será fácil, pero bien vale el desafío.Esto lleva a enfrentar tres problemas: a quién, qué y cómo vender. La adecuada respuesta a estos interrogantes será lo que permitirá un crecimiento dinámico y agresivo del sector.
Al respecto, pensamos que a través de un adecuado análisis de situación es posible diseñar estrategias que se constituyan en un medio efectivo para lograr el objetivo propuesto. En última instancia lo que se pretende es generar un conjunto de programas con objetivos perfectamente cuantificados que impliquen incluso cronogramas y rentabilidades, para posibilitar la implementación efectiva de cada una de las estrategias elegidas.Consideramos entonces que la misión fundamental será planificar, proponer y promover, las políticas tendientes a un mejor desenvolvimiento técnico y económico del comercio exterior de la región basándose en la zona-producto y desarrollando su acción en función de los mercados de demanda internacional. *Licenciado en Ciencia Política