Pichetto, el hombre que tiene la llave para hacer renacer al peronismo
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No hemos visto todo y es probable que sigamos viendo más cosas. Porque el "gloriagate" no hace más que descorrer el velo de lo que todos sabíamos: los negociados con la obra pública en la Argentina y el entramado que relaciona estado con privados. Mejor dicho: funcionarios con empresarios. Jorge Barroetaveña Es raro pensar que un chofer, o su mujer despechada, son capaces de revelar semejante culebrón. De darle la razón a los que vienen hablando de bolsos cargados de plata. Como alguna vez dijo el 'filósofo moderno' Fariña: "la guita no la contaban, la pesaban...!".Claro que las consecuencias del vendaval que se desató el miércoles se pueden llevar puestos a todos. Entre los empresarios involucrados está la empresa que pertenecía al primo presidencial y antes había sido de la familia Macri. Con ellos quedaron en el guinche todos los popes de la construcción y la línea media que estaba por debajo de Julio De Vido. El sistema, que se sustentó en el pago de coimas a casi todo lo que se moviera, no funcionaba de otra manera. Ese hilo imaginario también abarca las provincias, aunque ahí la trama está verde todavía. ¿Si esta mitología se imponía en Nación, porqué habría de ser distinto en las provincias? Hasta dónde llegó esa plata negra? ¿Lo sabremos algún día?Pese a la creencia generalizada, la olla abierta, podría dejar más pérdidas que ganancias para el oficialismo. Parece superficial decir, como sostiene el kirchnerismo, que todo es una cortina de humo para tapar la crisis. Pan para hoy, hambre para mañana. No hay nadie que no sepa en la política nacional que la omnipresencia y las posibilidades que sea candidata el año que viene de Cristina Kirchner, son funcionales a los deseos de continuidad en el poder de Cambiemos. Mantener vivo ese 'fantasma' es tarea clave para el actual gobierno, siempre propenso a erigirse en el escenario a partir de la comparación con el pasado reciente. No importan sus casi tres años en el poder. El peso de lo que pasó sigue siendo demasiado grande para olvidar rápido. Ahí está el negocio: mantener vivo ese recuerdo.Como nunca quizás, el incombustible Miguel Ángel Pichetto está ante la oportunidad de cumplir con lo que le pide a gritos el peronismo no K. Sacar a Cristina de la cancha. Es Pichetto el que tiene la llave si acepta avanzar con el pedido de desafuero de Bonadío, aunque sus actos están condicionados por otro ex presidente, Carlos Menem, que arrastra dos condenas a cuestas y sigue siendo senador. Alguien reveló hace poco que al riojano el garantizaron protección. ¿A cambio de qué? De nada...por supuesto, qué mal pensados que son todos..!De todas maneras, y más allá de la 'doctrina Menem', que convierte al Senado casi en una guarida porque impide que la justicia pueda actuar con libertad, siempre existen los atajos, legales o políticos. Pichetto es el dueño de llave, de todas las llaves en realidad y los caminos que se le abren son múltiples. ¿Buceamos en ellos?Uno es el rechazo liso y llano del pedido de desafuero bajo el paraguas de la 'doctrina Menem'. Uno intermedio sería 'negociar' con la ex presidenta. ¿Acaso el peronismo federal no quiere evitar que Cristina sea candidata, por afuera o por adentro del PJ? Adentro saben que en una PASO tiene altas chances de ganarles. Y por afuera también. Buscar ese compromiso de Cristina podría ser un objetivo interesante. Fuera de la cancha, conseguirían una bola a dos bandas: Cristina out y estrategia oficial out. Escenario ideal para el peronismo tradicional.La alternativa de luz verde al desafuero tendría las mismas consecuencias aunque sería más riesgosa. Una ex presidenta presa, con todo un sistema corrupto derrumbándose a su alrededor, es demasiado peligroso. Ese invisible hilo de la corrupción no registra ideologías o partidos, roza a todos por igual. ¿Cuántos podrían caer si se derrumba el imperio? La sola posibilidad debe aterrar a más de uno. Tampoco es desdeñable dejar pedaleando en el aire a Macri, en su contra referencia de Cristina. Igual, no alcanza.Volviendo al principio pues, la llave para destrabar el intríngulis la tiene el jefe del bloque de senadores del peronismo. ¿Qué tan cierto será eso que quiere ser presidente? El rionegrino ha demostrado a lo largo de su trayectoria política la cualidad camaleónica de conseguir siempre lo que quiere. Con todos los formatos de peronismo.Pero hay algo que no puede manejar y excede los pasillos del Parlamento. No es la justicia. Ni siquiera muchos despachos de otro signo político. Es la opinión pública y la percepción que esta tiene de los acontecimientos.Así como la crisis no se puede ocultar, ni con todo el humo del mundo, el 'gloriagate' nos muestra las catacumbas de nuestro sistema político. Hay de todo ahí. Políticos, empresarios, sindicalistas y hasta periodistas. Por eso nadie se anima a sacudir el árbol. En el fondo saben que lo que caiga le va a pegar a todos. Si las raíces se secaron lo sabremos dentro de poco. Si pasa no importa. La democracia, saneada, volverá a nacer.
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