Pobres, intoxicados y desertores escolares
Más de seis millones de chicos argentinos viven en la pobreza, de los cuales la mitad pasa hambre. Eso denunció el año pasado un documento elaborado por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
Por día se mueren 25 recién nacidos, 14 por causas evitables. Ese es el otro dato estremecedor del informe, que describe la situación de los menores de 18 años en la Argentina, al año 2008.
El trabajo sostiene que los menores resultan los más castigados, toda vez que la tasa de pobreza de esta población duplica la tasa de pobreza general del país. Y algo similar ocurre con la indigencia.
Según la CTA, en 2008, el 52,2% de los menores vivía en hogares sostenidos por padres con inserción laboral precaria, mientras que el 47,2% no tenía cobertura médica.
En tanto, hace cuatro o cinco años la “pasta base” (paco), que antes era un mero desecho químico de la cocaína, comenzó a masificarse en las zonas marginales, atrapando a los chicos de la calle.
El paco cuesta muy barato y su consumo creció un 200% en la Argentina. Por lo menos 10 chicos deben ser internados por día en los hospitales porteños con graves daños neurológicos y variados niveles de intoxicación a causa del uso del paco.
Eso dice un reciente informe el Observatorio de Drogas del gobierno porteño. “El paco y los inhalantes –asegura el organismo porteño- son las drogas que se consumen a más temprana edad entre los adolescentes escolarizados; resultando la media de edad de inicio en los 12 años para ambas sustancias”.
En la provincia de Buenos Aires el cuadro es más crítico. Según un relevamiento realizado por la Red de Madres contra el Paco y por la Vida en el Conurbano Sur, sólo en la zona de Cuartel Quinto, partido de Lomas de Zamora, hay alrededor de 400 chicos internados en los centros de rehabilitación.
“Se internan a razón de 4 por día”, aseguró Isabel Vásquez, titular de la organización, en diálogo con el diario Crítica de la Argentina. Y agregó: “Entre 8 y 10 pibes se mueren todas las semanas por sobredosis o causas derivadas del consumo de paco como desnutrición, suicidios o enfrentamientos entre bandas o con la policía”.
Según dijo, los niños en situación de calle resultan el grupo de población con mayor vulnerabilidad, por que están privados de todo, desde residencia física hasta la posibilidad del autosustento.
Por otro lado, 1 de cada 5 chicos argentinos deja el colegio secundario. De los 10.697.681 alumnos argentinos, 27% de ellos no estudia, y un 20% empieza pero no termina la escuela media.
Una de las razones de la deserción escolar tiene que ver con lo económico. Entre los chicos lo importante es conseguir algún trabajito que les permita acceder a cierto nivel de consumo.
Otra de las razones es que la escuela no enamora. Hay una extendida opinión entre los jóvenes sobre su inutilidad para el futuro. El sistema escolar perdió prestigio y no es visto como un lugar necesario para defenderse en la vida.
Más allá de los gobiernos y de las élites dirigentes, el drama de los jóvenes argentinos involucra a toda la sociedad, que de última es responsable por la suerte de todos sus miembros.
¿Qué se puede esperar de un país que deja que el 40% de sus chicos y jóvenes viva en la pobreza, muchos de ellos se conviertan en un desecho humano por el paco, y otros tantos no se eduquen?.
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