Polémica inquietante en torno a las vacunas
Se ha entablado un enfrentamiento entre la medicina institucional y los colectivos "anti-vacunas", las personas que rechazan la inmunización, tanto para sí mismas como para sus hijos.La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una campaña contra aquellos grupos que rechazan por convicción la vacunación, a los que acusa de conspiran contra los planes de inmunización.Ante la falta de barreras inmunológicas -alerta ese organismo internacional-, se corre el riesgo de que se produzcan brotes de enfermedades ya erradicadas. Una persona no vacunada es un riesgo para ella y para su entorno, advierte.Una sociedad no inmunizada podría significar un riesgo de epidemias o brotes mortales para todo el conjunto de la comunidad. Por eso las vacunas son consideradas, por la OMS, un "método de prevención colectiva".Se asegura que una comunidad está protegida contra una enfermedad cuando entre un 92 y un 95% de sus miembros está vacunado. Pero que haya miembros que se resistan a colocarse las vacunas, pone en jaque toda estrategia de prevención.La institución acaba de alertar que en el mundo, 1 de cada 5 chicos no recibe las vacunas que necesita y que cada año 1,5 millón muere por enfermedades contra las que existe inmunización.Preocupan, en este sentido, la aparición de brotes de enfermedades que se creían vencidas: el virus de la poliomielitis, el sarampión o la viruela.La OMS está poniendo el acento en un fenómeno nuevo: cada vez más personas (de todas las clases sociales y niveles educativos) rechazan vacunar a sus hijos porque discuten el remedio.La desconfianza hacia la medicina científica no es nueva. Hace tiempo se ha instalado en Occidente una corriente contracultural que se opone al modelo convencional, sospechado de ser antes que nada un gran negocio de los laboratorios.Las "prácticas alternativas" han venido creciendo. De ahí, por ejemplo, el auge de: homeopatía, naturopatía, quiropraxia, curación energética, varias formas de acupuntura, medicina tradicional china, medicina ayurvédica, entre otras.Algunos grupos anti-vacunas alegan, por ejemplo en Estados Unidos, el principio de la "objeción de conciencia" para rechazar la aplicación compulsiva de esa inmunización.La objeción se funda en la resistencia que la conciencia personal opone a una ley general, por considerar que las propias convicciones personales impiden cumplirla.En Argentina ya estalló la polémica. Hay "comunidades naturistas" en distintos puntos del país que no se vacunan. "Existen comunidades volcadas a disciplinas alternativas que evitan la inmunización", reconoció la directora nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Carla Vizzotti.Esto ha provocado que desde el Ministerio de Salud se firmara un acuerdo con entidades académicas, donde se enseñan disciplinas como homeopatía y medicina naturista, para mostrar que es compatible el uso de medicinas alternativas con el calendario de vacunación oficial, que es obligatorio en los chicos.La controversia de las vacunas se refiere a una disputa acerca de la moralidad, ética, efectividad o seguridad de la vacunación. Algunos anti-vacunas fundamentan su postura en sus creencias religiosas.Pero el grueso de los profesionales de la salud considera que objetar las vacunas es ir en contra de décadas de avances científicos en materia de prevención y representa un riesgo para la sociedad la anulación de su método.
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