Editorial |

Poner en la agenda pública la temática de la dislexia

La ONG entrerriana que nuclea a padres de chicos con dislexia organiza para el 5 de octubre un congreso en Paraná con el fin de sensibilizar sobre la problemática que afecta a quienes padecen este trastorno en el aprendizaje. Desde la asociación “Los sueños no se leen – Dislexia Entre Ríos”, que impulsa el evento, se viene cuestionando la falta de cumplimiento de la ley de Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA) en Entre Ríos. Uno de los objetivos del “Congreso Litoraleño de Dislexia” es, justamente,  instalar en la agenda pública la problemática que afecta a numerosas familias de la región por la irregular aplicación de la normativa nacional. “La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta la lectoescritura, el cálculo matemático y a veces también la escritura”, definió María Fernanda Durán, secretaria de la ONG. La Ley Nacional Nº27.306, sancionada en 2016 y reglamentada para todo el país en 2018, consta de cuatro pilares: capacitación docente, detección temprana en niños, acompañamiento del alumno con (DEA) a través de toda su trayectoria educativa y el 100% de la cobertura de los tratamientos por parte de las obras sociales. Desde la ONG dicen que estos pilares no se cumplen en Entre Ríos, pese a que la provincia adhirió a la Ley nacional. “El Consejo General de Educación (CGE) no ha capacitado sobre las DEA, los institutos de formación docente no capacitan sobre las dificultades específicas del aprendizaje”, refiere un comunicado de la entidad de noviembre del año pasado. Allí se agrega, además, que “el acompañamiento de los alumnos con DEA y las adecuaciones de acceso quedan en manos de la buena predisposición de docentes y directivos, olvidando que estas deben estar presentes en todos los niveles educativos ya que esta condición los acompaña de por vida”. Por otro lado, “desde el Ministerio de Salud, expresan que no van a acompañar por patología con la creación de más cargos de psicopedagogas”, por lo que los niños “que necesitan de la atención pública de una psicopedagoga ingresan en lista de espera durante casi un año, para luego recibir un turno de 20 minutos una vez por mes, o bien cada 15 días”, cuestionaron desde la Asociación. Por último, “las obras sociales incitan a los padres a sacar certificados de discapacidad en muchos casos -siendo esto imposible, ya que la dislexia no es una discapacidad- y en otros siguen negando la Ley de DEA, obligando a los padres a hacerse cargo de forma personal”, agregaron. “Los niños con dislexia presentan dificultades en la letra, también pueden presentar problemas para abrocharse los botones, subir cierres, hacer lazos, dibujar, hacer manualidades. Se le suelen caer las cosas. Pueden ser toscos y torpes en los deportes. También tienen problemas para situarse en el tiempo, como por ejemplo saber el día que están, el mes o el año, si tiene que comer o cenar, o en interiorizar cual es el día de su cumpleaños. Suelen tener dificultades para integrar secuencias como los días de la semana o las tablas de multiplicar. Presentan muchos problemas para situarse en el espacio, integrar bien las distancias o saber cuál es la derecha y/o la izquierda”, describieron desde la ONG “Los sueños no se leen - Dislexia Entre Ríos”. La dislexia, que en Argentina afecta el 10% de la población, es una condición neurobiológica, no una enfermedad, por lo que no se cura pero tampoco se agrava con el tiempo. Para su tratamiento es fundamental el diagnóstico oportuno y el tratamiento específico.

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