Producir energía a partir de residuos
La localidad de Oro Verde, en el departamento Paraná, usará sus residuos orgánicos para la producción de biogás, un "combustible biológico" no convencional.La iniciativa no sólo se inscribe dentro de la tendencia contemporánea a encontrar fuentes de energía alternativas. Aparece también como una solución al tratamiento de los residuos.Con una inversión de 200 mil pesos, surgidos de fondos municipales, Oro Verde construirá en 2010 una planta y un biodigestor, para producir biogás, según informa El Entre Ríos Digital.Eso es posible gracias a que esta comuna ya viene separando los residuos domiciliarios en orgánicos, inorgánicos y sanitarios. La idea es reciclar todo este material, y en el caso del orgánico producir energía.Así, la yerba húmeda, las cáscaras de frutas y los restos de comida que se arrojan al cesto, pueden producir algo más que malos olores. A partir de su descomposición, pueden ser reutilizables con fines energéticos.El biogás permite poner en funcionamiento cocinas, calefones, termotanques, heladores con ciclo de absorción y producir electricidad en motogeneradores.Para convertir basura en energía se requiere de un biodigestor, una cámara de hormigón o de plástico reforzado con fibra de vidrio al que se incorporan bacterias anaeróbicas, que viven en ausencia de oxígeno.Estos microorganismos, al alimentarse de la materia orgánica para poder subsistir, producen metano (más conocido como gas natural) y dióxido de carbono.El metano es el mismo que circula por los gasoductos de las ciudades, pero es biológico, es decir no genera gases de efecto invernadero, según los expertos. Es también renovable, porque mientras existan residuos, habrá biogás.Cuando el proceso de biodigestión termina, no sólo genera combustible, sino también un abono que tiene características similares al humus, que puede ser utilizado para mejorar los suelos.Los biodigestores comenzaron a construirse en la Argentina a fines de los '80 y desde entonces prosperan en distintas provincias. En algunas de ellas se favoreció la instalación de equipos para abastecer comedores escolares, escuelas, guarderías y centros comunitarios.Esta tecnología, que es sencilla y no requiera de grandes inversiones, es de pequeña escala, y no alcanza obviamente para que una ciudad se autoabastezca de energía.Pero es una de esas energías alternativas que favorecen el medio ambiente. En este sentido, sustituye al gas propano-butano derivado del petróleo o el gas natural extraído de los pozos petrolíferos.La biodigestión, como se ha dicho, da además la alternativa de tratar los residuos -un problema de todas las ciudades- generando un abono orgánico, también utilizable.Europa, que está más avanzado que nosotros en la utilización de energías alternativas, tiene una vasta experiencia en el procesamiento de residuos a través de procesos de biodigestión.Una ciudad moderna como Barcelona (España) es ejemplo en este sentido. Allí existen ecoparques que tratan los residuos del área metropolitana, en los cuales hay biodigestores construidos en hormigón que procesan varias toneladas de residuos orgánicos por día.También existen los biodigestores familiares de bajo costo, fácil instalación y mantenimiento, que han sido desarrollados y están ampliamente implantados en muchas partes.La experiencia de Oro Verde muestra el interés de los vecinos por tratar la basura y generar a partir de ella energía ecológica. Gualeguaychú, una ciudad tan innovadora en tantos campos, y que se ha mostrado tan sensible al tema ambiental, quizá debiera inspirarse en ella.
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