LA SEQUÍA HACE ESTRAGOS EN LA PROVINCIA
Productores rurales adelantaron un mes la cosecha de maíz con rindes de 3000 kilos
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Un tajamar quedó con un mínimo porcentaje de agua, otros se secaron, al igual que arroyos y cursos menores de agua.
Los días prolongados de calor, la ausencia de lluvias que están llegando tarde, causaron estragos. Pasturas que quedaron reducidas a la nada. Sorgos que no nacieron, maíces que fueron picados, otros que se cosecharon con un mes de anticipación, campos que literalmente se quemaron como más de 2000 hectáreas en el departamento Villaguay.
ElDía, en estas últimas jornadas, recorrió buena parte de la provincia el estado de los cultivos, campos, montes, aguadas, arroyos, tajamares. Viajamos hasta Victoria y cruzamos el puente que une la ciudad entrerriana con Rosario. Aunque cueste creerlo algunos canales están secos.
Por donde navegaban embarcaciones de buen porte hoy vuela la polvareda; mientras que en otros cursos el nivel del agua ha bajado en forma preocupante. La lluvia llegó este fin de semana, pero lo perdido, perdido está. Y es mucho lo que la seca se llevó. Las precipitaciones no dejan de ser un alivio y una esperanza para las pasturas y la soja.
A fines de la semana pasada viajamos al Solar (Departamento La Paz). En el trayecto apreciamos maíces que van a rendir poco y nada, siquiera para salvar la ropa. Maíces “quemados” por la furia y la fuerza del sol. Sojas de segunda que comienzan a sentir los efectos de la sequía y las de primera que resisten esperanzadas en las lluvias anunciadas para estos días. Uno de los productores de la zona dijo que “todavía no entiendo como las vacas subsisten, seguramente a los terneros tendremos que venderlos prontito porque ya no tienen más comida, las vacas no van a entrar en servicio”.
Silvia Volker productora tambera en la Zona Rural de la Providencia, en La Paz, señaló que “esta sequía es similar o peor a la del 2008. Tengo 90 vacas en ordeñe, ejemplares que están perdiendo condición corporal promediando 21 litros de leche en estos días”.
Volker, quien es Ingeniera Agrónoma, acotó que “estoy tratando de mantener el rodeo lechero a fuerza de racionamiento con los gastos que esto conlleva, porque lo que pierden, en rinde, es muy difícil de recuperar”.
Dijo que “el silo que supuestamente tenía como destino el invierno se lo estoy dando ahora, lo poco que se puede juntar en el campo y balanceado. La sequía pega fuerte en el campo y en los postes del tendido eléctrico de la Cooperativa de La Paz que por incendios en la ruta se caen dos por tres, baja la tensión sufriendo en mi caso que se quemara el equipo de frío”.
En cuanto a la alimentación indicó que “normalmente hago una rotación de praderas, en base a alfalfa en unos lotes y otros con lotus, incorporando en la rotación sorgo y avena, pero la seca provocó que los sorgos no rindieran o no nacieran, lo que quedó está muy ralo, no vuelve a rebrotar, en tanto que los lotus se perdieron y no tienen recupero; mientras que las alfalfas se están raleando y tienen muy baja producción”.
Sobre el tajamar que se encuentra en un montecito que se quedó sin nada de pasto, pegado a un lote de sorgo indicó que “se está quedando sin agua, le queda un 15% de lo que supo tener, el resto es barro, tierra quebrada, al igual que los arroyos que prácticamente están sin agua”.
Por su parte, Horacio Fischer, productor agropecuario, contó que dieron inicio a la trilla de maíz con mucha anticipación por la sequía. “Normalmente arrancábamos el 15 de febrero, pero comenzamos un mes antes porque se está cayendo todo. El cultivo se arrebató, como decimos en el campo, y los rindes que estamos viendo rondan en los 3000 kilos, número que nos pueden, con el valor del maíz, salvar los gastos con bastante de fortuna, pero uno trabaja para que te quede algo y seguir trabajando y esta sequía te perjudica y mucho surgiendo el interrogante de cómo seguir, porque la Cooperativa no va a recibir lo que pensaba, las deudas de los productores van a quedar en la cooperativa y con los rindes que estamos obteniendo no creo que nos dé para obtener créditos y seguir sembrando”, acotó.
“No son tantos los días sin lluvia, pero el sol está tan fuerte que arrasa con todo y nos pasa en el campo que no se puede agarrar un fierro porque te quema, y si se quiere enganchar una tolva al tractor hay que usar guantes o un trapo mojado. Es increíble, nunca nos había sucedido algo así”.
El ingeniero Carlos Toledo, Director General de Agricultura que depende del Ministerio de Producción, observó que en el norte, La Paz, “un establecimiento que se dedica al rodeo lechero con serios problemas debido a la sequía, quedando claro que este fenómeno climático afecta no solo a los maíces, la agricultura, también a la ganadería y están empezando a afectar a la soja, que es el cultivo más importante desde el punto de vista agrícola. Tenemos una situación de emergencia concreta y un déficit importante hídrico, no ha llovido, hemos tenido largos días de calores extremos lo que conforma un combo negativo”.
El funcionario recordó que previo a estar en el norte había hecho una recorrida por el sur y centro de la provincia. “El problema está en toda la provincia con zonas más complejas que otras con microrregiones que recibieron en su momento chaparrones estratégicos, pero en términos generales el panorama es bastante crítico, tanto que requiere que nos pongamos a pensar entre todos que hacer y elaborar una estrategia para que el productor pueda seguir trabajando”.
Señaló que en su relevamiento, “las zonas de Basavilbaso, Rosario del Tala, Nogoyá, norte de Gualeguaychú y Gualeguay encontramos el epicentro de la sequía en donde, pese a haber hecho bien las cosas, sufrieron los efectos de la sequía con una furia importante”.
“Tenemos que asumir que la realidad productiva de nuestra provincia está en un alto porcentaje en manos de contratistas rurales, gente que siembra el campo de terceros, muchos de los cuales trabajan con contratos que se renuevan todos los años, lo que provoca que el productor no pueda planificar adecuadamente y que después repercuten cuando se dan situaciones críticas como las que estamos viviendo. Es por eso que tenemos que estudiar todas las variables posibles y ser lo más previsible posible. Desde Provincia estamos trabajando en algunas líneas. Entiendo que el seguro Multiriesgo es una de las herramientas que tenemos que tratar de trabajar y también el pensar en líneas de financiamiento accesible para los productores”, concluyó.
